6 de julio de 2005

Arepas con queso, desde el Sudamericano de Cali

Julio 2005 Como ya casi es una tradición en mis competiciones deportivas volví a tener problemas gastronómicos´, menos mal que esta vez no gástricos como en Atenas, que se volvió aTENSAS por lo tenso que estaba mi intestino delgado, viaje en que tuve que hidratarme con suero ya que solté todo lo sólido y lo líquido que tenía mi cuerpo aquiella vez. En esa oportunidad el suero fue suficiente para reanimarme. Ahora el problema no es carne podrida, sino la falta de alimentos. No es una queja a la Federación, ni mucho menos, sino a la línea Taca, que aunque tampoco son culpables de su política de abaratar costos, me sorprendió al informar que el paquete de comida tenía un costo de 5 dólOres americanos, por lo que procedí a expulsar a pellizcos a la guapa azafata sin dejarla terminar el discurso que preparó para los tacaños como yo. Esta parte final del discurso exponía que para los de codo apretado había panecillos de pan sin levadura, pero con un poquito de azúcar, lo que hubiese sido suficiente para evitar el riesgo de lipotimia al que me sometí. La figura contada ocurrió en el vuelo La Paz-Lima. No obstante previemente llegué desde Cochabamba en un vuelo de urgencia para dormir esa noche en el hotel El Quirquincho Calentito. La mentira fue desde el comienzo porque no sé si habían quirquinchos, pero estoy absolutamente seguro que no calentitos, a lo que le siguió lo de "hotel", ya que más parecía un Motel por sus gráficos eróticos en las cabeceras. Sin más rarezas me despertó de un agudo chillido la cholita Asunta, assistant-manager del hotel, amenazándome con que si quisiera duchearme tenía que pasar por caja y hacer el ingreso de Bs 5, por lo que procedí identicamente que en Lima con un rotundo NO. Una vez en el alto nos embarcamos en la nave y me encontré con la ilustre presencia de uno de las grandes figuras literarias del país, el Sr. Carlos Mesa Gisbert. Eso sí, en el vuelo no iban muchos políticos ilustres. Actuando de acuerdo a mis comunes costumbres fetiches le pedí al ciudadano una foto, a la que accedió con gusto. Mostró sus dientes y una sonrisa de caballero con pensión vitalicia. En el tramo de Lima a Bogotá, aproveché los 2 minutos libres que otorgaba la conexión para hacer una parada técnica en Dunkin Donuts y adquirir el preciado alimento. Luego seguimos en la aerolinea Avianca hasta llegar al destino final: Cali. Nada más llegar nos sorprendió un cartel... ese cartel era en Cali... pero no era el Cartel de Cali, sino un cartel que decía Bienvenidos al Campeonato Suramericano de Atletismo... no obstante seguí las recomendaciones de mi abuela Gringa de tener cuidado con los carteles en Cali, Bogotá y Medellín. Después de instalarnos en el Hotel, los integrantes del Equipo Nacional nos dispusimos a salir de cacería...de comida. Fuimos a la llamada Zona Rosa, lugar cargado de bares y kioscos de comida. Procedimos a ordenar una riquísima arepa de queso con un deliciioso licuado de guanábana y quedamos satisfechos los cinco. Las carreras comienzan pasado mañana, para mi el sábado a las 8.15 pm hora de Colombia. Seguiré en contacto.