4 de noviembre de 2005

Lo que cuesta y lo que no

Lo que cuesta y lo que no Desde pequeños nos venden la idea de que las súper estrellas deportivas son de otra galaxia, nos obligan a creer que son inalcanzables, de que tienen que apellidarse Johnson, Kipchoge o Da Souza, que tienen que llevar la última tecnología en zapatillas y que tienen que entrenar en majestuosos Centros de Alto Rendimiento. ¡Mentira! La verdad está en que para llegar a la élite son más determinantes otros factores. Está claro que la tecnología en Zapatillas, los Centros de entrenamiento y sobre todo la ayuda médica ayudan, y mucho, pero en niveles muy altos. En un nivel medio como el Sudamericano o Boliviariano todavía se puede llegar a una cota aceptable sin estos factores. Pregúntenle si no a Niusha Mansilla. Como decía mi amigo e impulsor del deporte cruceño, José Quintanilla, primero agotemos los recursos que no cuestan dinero. Es decir que para motivar a un niño a entrenar no se necesita mucho, fundamentalmente ganas e iniciativas. En cuanto a mi caso particular, llevo 4 años entrenando en España. Sería tonto comparar el dinero invertido respecto a Bolivia, pero lo que sí se puede hacer es emular iniciativas que no cuestan. Por ejemplo, organizar carreras populares para incentivar a los habitantes de una población a que participen, no competitivamente sino como una actividad lúdica; a la vez convocas a los niños de colegio para que participen. Una vez ahí, reunido todo ese marco humano, con algún premio citas a los deportistas de élite. Resultado: Satisfaces a los tres niveles básicos a los que va orientado el deporte: 1. Recreación 2. Educación 3. Profesionalidad. Para hacer un análisis de las falencias con las que contamos, no señalemos primero a las fallas de infraestructura, por lo menos no al principio, sino a las fallas estructurales. La más notoria es la inconsistencia e ineptitud gubernamental a la hora de brindar apoyo concreto y directo a la promoción del deporte. En el caso del atletismo que me ha tocado vivir de cerca, el señor Viceministro de Deportes, elude continuada y sistemáticamente sus responsabilidades, como por ejemplo el impago de viajes, inexistencia de iniciativas para el estímulo de los deportistas, impago de becas de gestiones anteriores, la negación a una comunicación y diálogo con deportistas de élite, ningún reconocimiento público a la labor de éstos, además del abandono y falta de ayuda. En mi estadía en España, he entrenado con un grupo de élite, donde destacaba Isaac Viciosa, uno de los grandes atletas de la historia de este país y de Europa, siendo campeón y recordista continental. Pues él no entrenaba con grandes recursos tecnológicos o en pistas modernísimas. Sino que lo hacía en el bosque, en un camino de tierra, en una calle empedrada en pendiente, en el monte, y en una pista muy similar a la de Sucre o Cochabamba. ¿Cuál es entonces la razón que llevó a Isaac a ser campeón? No hay una sola, son varios factores combinados, pero destacan algunas. La más visible es la capacidad de sufrimiento, de voluntad de trabajo y la constancia para entrenar (educación). Otra es la planificación de su entrenamiento (otra vez educación). Otra de las razones era la satisfacción cubierta de sus necesidades fisiológicas; es decir, amén de sus grandes emolumentos provenientes de importantes clubes, empresas privadas y firmas comerciales deportivas, Isaac cuenta con la posibilidad de asistencia a comedores, la concesión de un monto económico asignado a dentista y medicinas, a fisioterapeutas y un plantel médico en general. (Aquí sí se trata de infraestructuras, pero sí existen en nuestro país) También contaba con un marco de reglas claras: si hacía determinada marca, asistía al campeonato planificado y recibía la beca dineraria previamente asignada: se deja poco campo a la improvisación y a los ardides. Entonces, digo yo inocentemente, qué pasa con las iniciativas que “no cuestan”, ¿es que no se puede solicitar un donativo o la compra de complementos vitamínicos o proteínas?. ¿Es que no se puede hacer contactos institucionales con firmas deportivas nacionales o internacionales?. ¿Es que no se pueden transmitir los campeonatos nacionales e internacionales en el canal de tv del Estado?. ¿Es que no se puede hacer un acto de reconocimiento a atletas y entrenadores de élite con el Presidente de la República?. El gran problema es que para esto hay que pensar y si dedicas horas a pensar en atletismo, ya no las dedicas a los negocios personales, entonces ya no sale a cuenta y lo de ser autoridad estatal… ¡sí cuesta!. Fadrique Iglesias Mendizábal 2005. Artículo publicado en el semanario Los Tiempos USA

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