11 de enero de 2006

Esperanza o Desesperanza

Ya suena redundante oir hablar de los riesgos aparentes que va a traer consigo el efecto Evo. Que si estamos dirigidos por un comandante anquilosado en el pasado, que si no se pone corbata, que si no a ido a la Universidad, que sus ideólogos... Son demasiadas opiniones de pánico. Yo, a pesar de ser muy escéptico, y admito que tengo algunas dudas, reconozco que cambios positivos han llegado. Pero supongo que este tema en las épocas navideñas ha ido y venido por nuestros canales auditivos como moscas a la caca. Supongo que ya estamos saturados de miedos e ilusiones desmesuradas y eso que la lista del gabinete ministerial ni ha salido. Pues este es el momento de unirme a la lista de ansiosos. En este caso me refiero a lo que se comenta en los periódicos. Resulta que, según el diario La Prensa, una de las líneas del nuevo gobierno será la de la creación de un Ministerio de Deportes. A esto hay que sumar otros dos factores importantes: en primer lugar se supone que por fin entrará de forma práctica la famosa, pero poco palpable, Ley del Deporte y por otro lado que se termina el ciclo de uno de los más inutiles funcionarios estatales deportivos de nuestra historia contemporánea: El actual Viceministro. Todo esto crea un marco de esperanza o de desesperanza, ya que un mayor impulso económico y político no siempre supone un impulso al deporte. A veces supone un enorme impulso a algún bolsillo o bolsote privado. Es cierto que peor gestión de la que acaba el 22 de este mes es casi imposible. Ahí mi esperanza. Ahora, según el medio citado, los nombres que suenan con más fuerza son el de Geovana Irusta y Julio César Baldivieso. Por ahora no me queda otra que tener esperanza, de la misma manera que en el caso Evo. Por favor señores candidatos, y más aún a las autoridades que ocupen estos puestos: No se olviden de su misión. Servir a la Patria, así como lo han venido haciendo cuando nos han representado de forma digna en los campos deportivos. Luchen como saben y pidan consejo a tecnócratas si es necesario y no destrocen su reputación. ¡Adelante compañeros!

4 comentarios:

Almada dijo...

Uno puede ser muy optimista y poner todo el hombro que quieran, pero Chuflay Baldivieso está para futbolista, para tomarse unos tragos en El Prado y agarrarse a la piñas cuando anda en patota... además no sé qué ideas o referencias sobre políticas deportivas puede tener un futbolista profesional, que de hecho nunca estuvo ligado al ámbito deportivo estatal.

4 que no entre dijo...

hasta ahora evo no ha metido la pata (a excepcion de compararse con el che), pero meter a un amigo (el valdi) o un deportista famoso sin formación ni sentido común para la política, sería su primer gran error.
dique seguí corriendo y no mires atras.

La Maga dijo...

Comentarios de aquí y de allá---

será correcto que por conocer la capacidad excepcional de una persona en un área pensemos instantáneamente que no será apto en otra? por que, quién conoce mejor las necesidad y trabas actuales de los deportistas, si no son ellos mismos?

Todo esto me trae a la mente un recuerdo de esos que quedan como anécdotas. Después de una penosa ceremonia de reconocimiento a los deportistas de la llajta, se me acerca el "ministro de educación" (guardemos los nombres, son todos iguales) y me felicita. Hasta ahí todo bien, pero claro que como es hombre y yo una jóven deportista, se cree con el derecho de entregarme su tarjeta con el escudo de la patria y en la parte de atrás me anota su celular para que lo llame "por cualquier cosa". Yo la verdad dudo que me haya querido brindar apoyo en lo deportivo. Lo dejo a su juicio lectores. Si este señor con experiencia como ministro lo haría mejor que auqellos que han tenido que soportar "clavos en el zapato":
-que se les exija marcas mayores a las de los medallistas para darles 20 pesos de viático y el permiso para representar a "La patria" en un sudamericano.
-que se les reconozca sólo cuando ganan.
-críticas crudas por no ser los mejores del mundo.
-no tener presupuesto por no practicar un deporte popular.
-poner de tu propio bolsillo año a año todo para que unos loteadores te quiten toda la precaria infraestructura que el Gobierno no es capaz de proteger ni aunque le haya salido gratis.
-Reunirse semanlamente en un edificio a punto de derrumbarse, sin barandas en el segundo piso, pero agradecidos finalmente de que haya donde hacerlo.

La lista sigue, pero quizás sea mejor no desviarse del tema... quién señores, es la persona que debe ocupar tan importante puesto? qué carrera universitaria debe haber estudiado? cuál debe ser su formación para que los creamos capaz? Cuál debe ser su experiencia previa? y cuáles sus intereses?

Dique dijo...

Almada, creo que la vida de bohemia no significa necesariamente una persona incapaz, en lo que coincido contigo es en que para tener éxito político e intelectual hay que tener tacto y saber negociar más que dar unas piñas. No obstante no niego el carisma del Baldi.
Cuatro: Eres un dinosaurio. Me has dado el mejor consejo en mucho tiempo: no mirar atrás. Me lo dicen sabios del atle y no siempre puedo hacerlo.
Maga: De ninguna forma digo que estas personas a priori no estén capacitados para el puesto. Solo espero que no actúen regidos por impulsos populistas, demagógicos y corruptos como sus predecesores. Esa es mi esperanza, y por ahora mi suposición.
Luego, no necesariamente un Ministro tiene que haber sido deportista, creo que lo principal son los valores que tenga la persona, en su conjunto, por ejemplo Geovana tiene entre otras muchas cualidades la de puntualidad y responsabilidad... puntos a favor. No la conozco demasiado, pero sea quién sea el que ocupe el cargo, creo que debe tener aspectos cualitativos como la honradez, la rectitud moral, la capacidad de sacrificio, la empatía con los deportistas, la sensibilidad con el que tiene menos oportinidades, deberá darse cuenta que algunas personas no tienen las oportunidades que otros han tenido (como yo que he tenido muchas), el sentido de justicia, etc... son miles de atributos. Esperemos que no se equivoquen los de arriba, porque de momento hay mucha ilusión y cuanto mayor es la expectativa, mayor es la frustración. Si no lean a Andrés Openheimer en su artículo sobre Sudamérica para la revista Letras Libres de Enero.
Si fuera por mí, pondría a Jackeline Soliz, persona recta, súper cualificada, con varias carreras universitarias, olímpica en 1992 y gran amiga. Lo "malo" de Jacky es que no es una "política". Pero bueno, no ganamos una ministra pero ganamos una amiga honrada.
Perdón por el tostón. Un abrazo.