15 de octubre de 2006

El maestro de la Quincena: Óscar Uzín

Nadie puede negar que este dominico es uno de los exégetas, teólogos e intelectuales religiosos más importantes de Bolivia. Nacido en Oruro, empezó estudios de Ingeniería Civil en su ciudad, y más tarde emigró a Estados Unidos para formarse en Teología y Sagradas Escrituras. Ampliamente identificado con la época post conciliar, es uno de los sacerdotes mejor orientados hacia la progresía, resaltando siempre el protagonismo de la mujer en la Iglesia. Yo lo considero el Hans Künk boliviano. Ha dado ejemplo a los que le escuchamos, de muchas facetas protagónicas en su propia vida como el amor (en general) y sobre todo hacia las madres, la debida preparación de los sacerdotes para sus homilias, la puntualidad, la capacidad de estudio, la ética, el compromiso social, la incusión de los menos favorecidos, el no abuso de su posicion de comunicador y la que más me gusta: la capacidad de crítica construciva a la Iglesia Católica. Pero las grandes aportaciones de Uzín no se agotan en el terreno de lo teológico. Se trata de un enorme narrador y novelista. Ganó en Premio Nacional de Literatura "Erich Guttentag" con el luminoso "Ocaso de Orión" donde nos mostraba el lado más humano de los sacerdotes, sus contradicciones y sus dificultades. Más tarde también publicó "La Oscuridad Radiante", muy bien acogida por la crítica y llevada al cine años más tarde por Hugo Ara. Hace 15 años publicó sus memorias y acumula gran cantidad de documentos, diarios y relatos inéditos, porque, como dice él, la escritura sobre todo es para uno mismo. También es columnista del periódico Los Tiempos y Catedrático de la Universidad Católica Boliviana. Es seguramente una de las personas que más ha influído en mi pensamiento, le voy a estar siempre agradecido.

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