23 de febrero de 2007

¿Y la plata de los premios de cultura?

Qué conocido me suena ese cuentito (se ha repetido cíclicamente en el deporte), que ha desaparecido la plata de los premios dedicados a la cultura. Una vez más nuestros queridos políticos, ante la insolvencia (¡mentira! porque el estado no es el insolvente, sino las arcas saqueadas) no retribuye a ganadores legítimos de premios culturales, que se tienen que ir a casa sin saber si harán efectivo el cobro de lo que les corresponde (Ojo, no son regalitos partidistas, sino derechos que vienen dictados por ley).
http://www.la-razon.com/versiones/20070214_005817/nota_253_390929.htm

¿Culpables?

Se pude señalar al mal llamado Viceministerio de Culturas, porque es la única cartera que me sugiere intervención de política cultural en el ejecutivo, aunque el nombre (la S de culturaS) insinue más un enunciado antropológico, que a desarrollo de las políticas en sí y la gestión del Patrimonio; ya vemos que con el pseudopluralismo se dicciona a antojo.

Problema: ¿Qué ayuda a motivar a un artista o creador?

Obviamente el arte por el arte, en primer lugar. Esa necesidad de expresarse, pero de la expresión muchas veces no se come, ni se abriga uno en el sentido menos figurativo. El creador tiene antes unas necesidades fisiológicas que consentir, sin eso no hay creación.

Entonces, veamos de dónde puede sacar un creador un sustento, ya no digamos digno.

-De la Universidad y de la investigación: Mala opción en Bolivia donde la investigación en áreas como las bellas artes, la literatura, las artes escénicas, se mueren de anemia. Hasta el patrimonio arquitectónico y el cine están languideciendo.

-De mecenas/filántropos, o llámenlos como quieran. Parece ser que estos señores obtienen más beneficio social patrocinando equipos de fútbol o lavando dólares de otras formas más utilitarias. Además los insuficientes (o nulos) incentivos fiscales no animan mucho a invertir en cultura.

-De clases altas (medio mecenas), es decir de señoras a las que les sobra el tiempo y el dinero, que en realidad son bastantes, con el inconveniente más grande de todos: no suelen ser creadoras, creyendo serlo, sino más bien “acomodadoras”.

-De papá y mamá: la evidencia no parece mostrar fuertes correlaciones entre clases acomodadasadormecidas y los creadores clasesmedias. En Bolivia, estos artistas o aspirantes suelen salir del capital de papá, que cuando se compara con el capital extranjero, queda en nada, y la creación misma, por su valor intrínseco, vale lo mismo, nada.

-De ONGs: parece ser que la atención de este tipo de organismos de economía social en nuestro país, en este momento tiende a fugarse hacia el lado (lodo) político.

-De Fundaciones: ¿Hay fundadores?, idem a la categoría de los “mecenas”

-Del Estado: Se ve que este espectro, o su representante, el Gobierno, no tiene muchas ganas de amamantar la cultura, por lo tanto la educación y a su vez el desarrollo humano. En realidad parece ser que los gobiernos ven más fácil marear la perdiz o mamar a la perdiz en fondos menos polémicos por su naturaleza. O a alguien se le ocurre que un día de estos va a salir el ministro de hacienda de turno con una capucha y pistola del Banco Central con una bolsa de billetes. No, más sencillo es desvalijar a creadores, artistas y deportistas, que suelen tener más la mente abstraída en sus actividades, y así la plata se evapora...
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Ilustración: Álida Molina

9 de febrero de 2007

Baja Laboral: un caso español


Tito Barredo, pase por favor al consultorio 7.

De una vez señor psicólogo vayamos al grano y deme la baja laboral por estrés y ansiedad, vamos que estoy deprimido.
Porque yo conozco a funcionarios como usted, no es que todos los funcionarios sean vagos, hay trabajadores, ja ja, como yo, pero no nos gusta trabajar demasiado, hay que decirlo, yo también soy funcionario público, con la diferencia que tú, ¿te puedo tutear no?, no tienes que aguantar a la cabrona de la jefa, que te esté tocando los cojones, tú no tienes un pelele encima tuyo porque eres un señor médico, ni siquiera, eres un psicólogo, que me parece muy bien, pero no veo por qué cobras tres veces más que yo que soy conserje en una residencia juvenil donde me tienen todo el día molestándome como niñera soportando a esos críos asquerosos.
Y encima, nos traen a dos bolivianos, una rumana, dos chinos, unos cochinos por cierto, dicen que no se bañan, y otros tres argentinos que son unos vagos, juegan rugby un par de horas y luego cobran, a costa de nuestros impuestos. Yo no quiero que con mis impuestos mantengan vagos y menos si son extranjeros. El otro día leí en el periódico que cada día entran en Valladolid 15 nuevos inmigrantes, ¿se imagina doctor? y encima me imagino que usted tiene que atenderlos con mis impuestos... y como es lógico cada vez suben y suben; mi sobrino que estudió empresariales y sabe muchísimo, dicen que el mejor de su clase, me explicó que el IVA ya está a 16%, eso que me cobran cada vez que compro cualquier cosa... y eso seguro que no lo pagan los chinos que compran todo suyo, quizás algún argentino, pero esos gastan toda su plata, ¡qué mal hablan!, en su yerba que debe ser medio opiácea, para vaguear, jugar al rugby o hacer carreritas de atletismo, que de esos hay varios en mi residencia.
Lo que sí doctor, quiero estar de vuelta en 10 días ya que tengo que ir a la reunión del sindicato porque estamos negociando la jornada laboral de 7 horas, por supuesto no podemos permitir que nos exploten, ¿sabía usted que a un compañero conserje que trabaja en el municipio le han obligado a reponer el papel higiénico del baño, reponer el papel a la fotocopiadora y meter al almacén algunas cajas de frutas, por un ascensor que tarda un montón, y sin estar en el convenio colectivo firmado en el ámbito de los conserjes... ?, me parece una barbaridad, ¿se creerán que somos así como los que vienen de por allá, y nos pueden abusar?, yo no estoy dispuesto a regalar mi trabajo por dos duros... por suerte los cochinos inmigrantes todavía no pueden acceder a puestos de la administración pública porque con eso si que este país se va a pique. Qué sería del sistema con esa banda de vagos trabajando para el Estado... esperemos que los exámenes para acceder a estos puestos pidan un correcto castellano, pidan como lo hace ahora, dominio de las Leyes Administrativas y la Constitución y el Código Penal y Civil, ya que aunque no parezca tan necesario saberlo para trabajar en mantenimiento o conserjería, alguna forma habrá que hacer para discriminar... y lo digo en el buen sentido, además ellos no tienen por qué cobrar los 1150 euros al mes que cobro yo; yo me los he ganado con esfuerzo y estos 34 años que sirvo al Estado se tienen que compensar y reconocer ¿no?, hasta he tenido que dejar de ir de vacaciones a la playa los dos meses del verano pasado, cuando se cierra la residencia, porque mi mujer ha montado una carnicería y la tengo que ayudar con los proveedores que son amigos y buenos clientes del administrador de la cocina de la Resi... y me trata bien... claro, me da una mano, ¿si entre colegas no lo hacemos...?, pero no crea que es mucho, nos pasa cuatro o cinco paquetes de jamón ibérico al mes y algo de queso manchego, usted sabe, dos mil o tres mil eurillos menos al gobierno local no le hacen cosquillas, con lo que robarán los políticos...
Bueno doctor, me tengo que ir a trabajar, ya se me ha pasado mi hora del café media hora y mis compañeros de trabajo se van a dar cuenta y se van a quejar... gente envidiosa hay en todas partes... Un saludo y hasta pronto.
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*inspirado en vivencias reales y en una ficción de S. Roncagliolo.

4 de febrero de 2007

Menos obeliscos, más Arte



Ahora resulta que existe un proyecto, ofrecido al calor de la cumbre de Presidentes, para construir un obelisco en Cochabamba y gastarse 4 millones de Bs para atraer al turismo...
¿Alguien de verdad en su sano juicio o con un poquito de sentido común se cree que en un país alucinante para el turismo, con lugares alrededor como Samaipata, Chiquitos, Tiwanaku, La Paz, Coroico, Toro Toro, Copacabana, el Salar, Sucre, Potosí, Noel Kempf, etc, etc, etc, un paseante, por más engañado que esté, va a modificar su hoja de ruta para ver un trozo de cemento, so pretexto de ser el más grande se Sudamérca?.

¿Qué mierda ganamos teniendo al lápiz de concreto más imponente del subcontinente?, originalidad no, eso seguro ya que pasaremos a engrosar la lista de urbes/países con similares adornos y con ventaja temporal como Buenos Aires, Washington DC, Montevideo, Caracas, Barquisimeto, Cádiz, Panamá, Meta, San Jacinto; es más, podemos hacer una publicidad al estilo cocacola: para los morenos Egipto, para los clásicos Grecia, para los imponentes Roma, para los refinados París, para los estrongistas, La Paz, para los atletas Etiopía...

Ya nos tragamos la construcción del teleférico que sube a una montaña a la que todavía no han sido capaces de reverdecer. Y no voy hablar del Cristo, ya que puedo herir sensibilidades (estamos orgullosos de tener el cristo más grande del mundo, a la sombra del Corcobado) y ahí está, nuestro turismo sigue estancado en la mediocridad.

Pero pensemos, ¿qué es lo que puede atraer a un turista de Cochabamba?
Digamos que la diversidad natural, el clima, la comida, la riqueza intelectual y sus artístas, el legado etnocultural, la arqueología, las fiestas populares (Urkupiña, Feria del Pescado, Manzana, Charango, Chicha, Wayllunka, etc.) ; como ven motivos sobran tenemos una cultura realmente rica, pero latente y casi enterrada. Más rica que un pampacu de Vinto.

¿Existirá algún desquiciado que piense que para el turismo de Dublín es indiferente el paso por esta urbe de escritores como Joyce, Shaw, Becket o Wilde o simplemente de la cerveza Guinnes, con el museo más visitado de la república?.
Nuestra Cochabamba, ciudad de 600 mil habitantes, tercera en importancia económica, ¿tiene algún museo de arte contemporáneo, criollo y modreno?, díganme señores, además de la muy bien puesta galería del Centro Patiño, ¿existe otro espacio permanente para esta actividad?.
Podemos criticar este problema con el ojo cultural, paro también con el económico, más digerible para buena parte de políticos y empresarios. ¿Qué atrae más, un trozo de cemento o un Guggenheim? (salvando distancias). Pregúntenle al alcalde de New York, de Bilbao, de Potosí o de París ¿qué pasaría con su turismo o con su imagen política si de la noche a la mañana sus iconos de referenca desaparecen?.
Y no es que pida un Louvre, una Casa de la Moneda o un Pompidou, ni siquiera pretendo un icono continental, simplemente un dónde para exponer nuestro patrimonio enterrado, de forma digna y creativa, reivindicando la cultura local y creando un efecto multiplicador en la economía. Eso sí que atrae.

Nos dormimos, y mientras La Paz avanza en su Fitaz, en su Feria del Libro, Alasitas o el Gran Poder, y Santa Cruz en su festival de Cine, de Teatro o su chabacano carnaval, nosotros pensamos en construir palos de cemento.
Estas son las consecuencias de poner políticos en cargos técnicos.