15 de marzo de 2007

Así se dopa un deportista, y así cobra un médico


Parece ser que los vientos del olvido se llevan a toda esa horda de traficantes de drogas y productos dopantes que trabajaban a destajo en Madrid para estimular el rendimiento deportivo de alto nivel.
Consultorios clandestinos, tráfico de drogas, uso de influencias en Sanidad, manipulación de la salud de deportistas, mucho dinero de por medio, resultados épicos y gestas deportivas heróicas y hasta romances condimentan esta historia.

Ya lo comenté, y suele ser un tema recurrente en mis conversaciones, que en mayo de 2006 se sacó a la luz, un pedacito de las actividades médicas que Eufemiano Fuentes y colaboradores venían practicando: más de doscientos deportistas los cazados; imagínense si a un solo médico se le encontraron ¡200!, a cuántos deportistas no se habrán descubierto y cuántos médicos dopantes habrán por ahí inyectando gasolina a diestra y siniestra.

Todo tipo de variedad y colores de productos declarados como prohibidos según las listas de la Agencia Mundial Antidopaje, algunos en malas condiciones, y sobre todo muchas bolsas de sangre. Campeaban sin problemas las hormonas de crecimiento, eritropoietina (EPO), testosterona, anabolizantes varios. Tanta bolsa de sangre manipulada y centrifugada.

Entre los doscientos (o más) implicados sólo salieron a la luz ciclistas, aunque el mismo Fuentes aseguró que había gente de otros deportes. Se especula que tenistas, atletas y futbolistas entre otros.
Por sus laboratorios y consultorios clandestinos pasaron los mejores ciclistas del mundo, como Basso, Hamilton, Gutierrez, Botero, RH Heras, Beloki, Sevilla, Scarponi-Zapatero, Valv.(piti), Vino (¿kourov?), Hijo de Rudicio-Ulrich (que siendo después de Amstrong el más grande de esta década, tuvo que dejar la bici), y equipos enteros como el Com. Valenciana (ex Kelme) o el Astaná (ex Liberty).
Se sueltan nombres por ahí (la prensa, foros, habladurías… que siempre hay que tomar con pinzas) como los de Helguera, Rafa Nadal, Zidane, Real Madrid, Betis, Barça, FC Valencia, Euskaltel, Pereiro, Mayo, etc.

De los comprobados, el mencionado Ulrich solito, pagaba 40 mil euritos al año por saber qué alubias tragar y cuándo hacerlo.


Pero todo esto ya lo adelanto el ex ciclista del Kelme, Jesús Manzano en la espeluznante saga de cinco capítulos publicada en 2003 en el diario AS, titulada "Así se dopa un Ciclista", ignorada en poco tiempo, acusando al deportista de interesado y mercenario. No entro en jucios de valor a las conductas de Manzano, pero me eriza los pelos saber que la cosa va en esa dirección y no se hace nada, que el deportista cegado por la victoria esté dispuesto a todo, y más aún sus médicos. Me espeluzna saber que el Pirata Pantani o Chava Jimenez llegaron al delirio y luego a la muerte a raíz de meter tanta porquería en el cuerpo. Me espeluzna saber que acabaron como Syd Barret, el bohemio adicto, enajenado pero brillante líder de Pink Floyd. Y me espeluzna cada vez que leo lo que pasó con la Alemania del Este y sus sistemáticos planes de dopaje, con algunos casos de transexualidad a causa de tanto anabolizante como le sucedió a la ex campeona de Europa de lanzamiento de disco: dejó de ser Heidi Krieger y se convirtió en el barbudo teutón Andreas.

Pero volvamos a la OP, aunque cada vez tenga menos repercusión mediática. Sabemos que todo quedará en el olvido. El blog ciclismo2005 aventura el soterramiento de acciones contra la que llama Banda del Hematocrito. Yo me lo creo, pero nos queda la indignación. Se va una oportunidad única de darle una patada voladora al dopaje, y por culpa de los vericuetos legales, por miedos, por intereses económicos y empresariales, se traga con el aquí-no-pasa-nada, y rescatemos el deporte español. Pasará como con el caso O.J. Simpson, se salvará lo insalvable.

Todo queda debajo de una discusión jurídica: Al no estar en vigor en España en 2006 una ley de dopaje, se trató de litigar en nombre del atentado contra la Salud Pública, demostrando los camellos (Nombre con el que se conoce popularmente en España al agente que reparte la droga) y sus astutos abogados, que mantuvieron las bolsas con sangre manipulada con absoluta asepsia. Nunca negando que doparon y robustecieron a la mayoría del pelotón.

2 comentarios:

Rebeca dijo...

Me temo que mi comentario no tiene mucho que ver con el tema. Pero he leído muchas cosas de tu blog, también de las más viejitas, y me gustan. Me gusta cómo hablais vosotros, tú, Carolina, Mauricio... Quizás cuando los españoles llegamos, nos llevamos muchas cosas, pero se "nos olvidó" traer la dulzura en el habla, las palabras bonitas, y el hablar sin miedos, desde dentro, llamando a cada cosa por su nombre...
He visto que te gusta Chema Madoz, es estupendo, conocí su obra hace años y me encantó. Has entrado en su página? algunas de las fotografías son realmente buenas.
Veo que tienes por ahí "cosas para leer" pues, si no te importa, te doy algunas más: "Primavera con una esquina rota" de Mario Benedetti, las poesías de Pessoa, las de Jose Agustín Goytisolo, las de Luis Alberto de Cuenca... ya irán llegando más.

"LOS DEDOS DE LA AURORA"
Entraban en mi alcoba sin llamar a la puerta,
deshojando en el aire la flor de su perfume.
Los oía arrastrarse, leves, hasta la alfombra.
Trepaban a la cama, y luego entre las sábanas,
me anunciaban el día con sutiles caricias.
(Luis Alberto de Cuenca).

Gracias por venir Dique.
Rebe.

Dique dijo...

Gracias por las referencias, como ya dije, no he cultivado mucho la poesía... y un amigo, Ruddy Orellana, en navidad también me recomendó a Pessoa.., yo te recomiendo a Eduardo Mitre, lo encontrarás es cualquier biblioteca grande, incluída la de Valladolid, es padre de uno de mis mejores amigos, y de lo más destacado de la poesía boliviana contemporánea.
Saludos