10 de abril de 2007

La Fuerza de las Vanguardias (Homenaje a Sol Lewitt y el Hirshhorn Museum)



Desde varias partes del mundo se suele despreciar el desarrollo cultural que existe en Estados Unidos.

En España, mucha gente , suele asociar al estadounidense promedio con una suerte de cambalache entre Homer Simpson, Bush jr., Michael Jackson y Dennis Rodman, y por esta razón infravaloran la poderosísima y vasta cultura que atesora este país y que crea día a día. (Quizás se deba simplemente a complejos personales)

Aunque en mi viaje al Norte no esperaba ver sólo fútbol americano, gringas perreando con raeggeton y hip hop, monótonas fiestas universitarias, paseos por el centro comercial y comida rápida, tenía un prejuicio importado de Europa, que me decía que viniendo de allá, la cultura que podía absorver acá sería simplemente soft.

Gorda inocencia, enorme falla.

Aunque no me dió tiempo (y dinero) para mucho, algo sí disfruté. Simplemente el olor que se respiraba en el Soho neoyorquino, en su Guggenheim o en el Metropolitan fueron un primer revés.
Pero donde realmente me dí de bruces fue en el Hirshhorn Museum de Washington D.C.

El conservadurismo mental al que he estado sometido los 20 primeros años de mi vida en aulas, tanto en el Colegio Loyola, pasando por la UPB (universidad de la patronal boliviana) y posteriormente en Castilla la Vieja, me me han dificultado apreciar y sobre todo apuntar hacia la ruptura. Y no es que me haya convertido en un rompedor, ni mucho menos. Pero por lo menos he logrado emocionarme sabiendo que existe gente inconformista y utópica, aún hoy, en una sociedad que mayormente piensa en dólares, pero que siempre busca los recovecos y las márgenes para desarrollar el arte y volverlo su modo de vida.

Resulta que el Arte es un modo, un way of life en sí mismo. Y que generalmente, cuando no es industria, no da mucha rantabilidad financiera. Lo difícil es volver el arte en industria sin desvirtuar los principios de creación libre.
Ayer ha muerto Sol Lewitt, indomable creador que acostumbra a romper y sorprender
(aunque suene paradógico) con sus creaciones.
Nos deja para siempre su legado y aunque aparezcan detractores negándole un valor artístico per se más allá de la provocación (De Prada critica corrientes de vanguardias contemporáneas ayer en la revista XL), yo le agradeceré esa puerta que me ha abierto hacia el pasadizo de lo novedoso y lo personal. El arte del me-gusta-a-mí, me-dice-mí.

El que no quiera, que no lo vea.

2 comentarios:

Mauricio dijo...

Interesante. Verdaderamente yo no creo que nada bueno pueda venir de la "America" de los gringos, talvez por experiencias propias, talvez por el "Europeismo" con el que me identifico en tema culturales, pero para mi, E.E.U.U. es un pais de shopping nada mas. Quizas en un futuro pueda abrir los ojos (y la mente).

En otro temas, lo de mayo esta por verse! yo ya te aviso si hay algo. Cuentame si vas a Bolivia.

Fadriqve Iglesias Mendizábal dijo...

Viejo, tenemos una deuda pendiente... Siento no haberte visto cuando viniste, es que Córdoba queda lejos de MAdrid... Me da rabia viejo.

Y sobre el post... hay mucho, muchísimo, simplemente un par de ejemplos fáciles y recurrentes: W. Allen y Faulkner.