2 de mayo de 2007

El Fin de la Historia






Francis Fukuyama se aventuró a pronosticar el fin de la historia. El fin de las ideologías.
Y se equivocó porque la versión liberal dura del sistema económico no es perfecta.


La historia vuelve ahora a propósito del despertar del Tigre. Y ruge.

China pues, presenta su candidatura a potencia mundial. Todavía le falta demostrar muchas cosas, entre otras la sostenibilidad del sistema, el respeto por los derechos humanos, el crecimiento basado en las tecnologías, la cohesión social, la transferencia económica hacia el bienestar, la solidez política y unas estructuras más democráticas, menos represivas, no sólo occidentalizándose, sino también orientalizando al resto del planeta.

En el ámbito deportivo, el pistoletazo de salida será el ocho del ocho del ocho, 08-08-08, día en que la llama olímpica brote para no apagarse más y quemar los fantasmas del pasado. A partir de este momento, simbólicamente, estará el nuevo polo del poder, se levantará el telón (esta vez ya no de acero), ese que la URSS dejó vacante, que estaba huérfano. La vuelta del ying que abandonó al yang.


Fukuyama se equivocó porque la lucha de ideologías no ha terminado ni terminará jamás, no existe verdad absoluta, ni a diestra ni a siniestra. Sólo al centro, con idas y venidas. Sin embargo, y sin quererlo, su célebre frase puede salvarse en el caso del deporte.

Pero si vuelve el equilibrio ¿la Historia debe continuar?, ¿the show must go on?.

En el deporte sí estamos ante una amenaza escatológica, estamos próximos al Apocalipsis, y esto no es un anuncio sectario. El Fin de la Historia ya se palpa.
El Fin de la Historia le ha llegado a Justin Gatlin, a Jan Ülrrich, a Iván Basso, a Kostas Kenteris, a Floyd Landis...

Cuidado, el fin de la historia se acerca inminente, y nosotros, cruzados de brazos, nos limitamos a aplaudir a esos héroes que un día enterrarán el deporte, lo herirán de muerte y tardará recuperarse, pero esta vez no se curará con corticoides y no volverá a desarrollarse con hormona del crecimiento, porque habrá creado anticuerpos. Entonces habrá que inyectarle fuerza, eso que tantas tardes se inyectaron sus cancerberos plenos de testosterona, y volverá a respirarse deporte puro, deporte sin epo.

6 comentarios:

Victoria dijo...

"Cuando China despierte, el mundo temblará"
Es una frase que mi abuelo (muy sabio) me dice que leyó en un libro muy interesante sobre el desarrollo chino y que no recuerdo el nombre.

Besotes

Fadriqve Iglesias Mendizábal dijo...

sobre todo si se despiertan todos a la vez...
Allá creen mucho en los abuelos, tal vez por eso les va bien...
un saludo

Anónimo dijo...

Amigo Fadrique, qué sorpresa encontrarte por aquí. Debo reconocer que me he pasado un buen rato leyendo tus historias, me gusta como escribes. Espero volvamos a vernos.
Un saludo, Jaime Altés (atleta retirado).

Fadriqve Iglesias Mendizábal dijo...

Jimmy Floyd... Qué sorpresa... me alegra saberte por acá, espero verte antes de irme, si no, por lo menos estar en contacto, un abrazo.

El Negro dijo...

Asi mismo se habla por estas tierras bajas. Yo ya hasta me autobautice como "Ni-gel Chen", por si las moscas y la toma de poder se torna brusca por parte de los orientales.

Fadrique, me podras pasar tu numero de telefono para conversar antes de qute dejes tierras ibericas?

Fadriqve Iglesias Mendizábal dijo...

Negro:

Sería bueno aprender chino ¿no?, pero parece medio complicado, ni español bien hablamos, imaginate...

Oye, tenemos que charlar, te voy a llamar a Ecuador, digo a Holanda...
Un saludo