21 de julio de 2007

De bilis y otras indigestiones




Ayer fue un día que pasará a las historia, personal, como intrascendente. Me tiré todo el día en costureras cambiando y confeccionando mi material deportivo xxxxxL, y tragué más bilis que ácido láctico en mis entrenamientos anaeróbicos. Para colmo de males perdí la banda de mi pulsómetro, se nos estropeó la ducha caliente y no encontré tarjetas telefónicas. Mejor no putear. Como decía el sabio Prudencio, mejor aprovechar y comer hasta el límite. Y hasta ahí traté de llegar pero estos 62 kilos no permiten demasiados excesos. No he llegado a las indigestiones de Atenas, ya que esta vez no hubo cómo. No hubo comida podrida como aquella vez porque simplemente aquel día no hubo comida. Nuestro vuelo se atrasó sin más y no había ni un boliviano destinado a avituallamiento.

La vida en la villa ya empieza a ser rutinaria, menos mal. Estabilidad es lo que se necesita.
Hoy corre el ciclista de ruta Gallardo, los futboleros, la pacena de tiro y algún esgrimista creo.
Yo me he quedado en ola villa para correr algo y por la tarde un test a muerte de 3x400. A ver qué tal.

Por ahora es todo. No puedo descargar las fotos, a ver si más adelante lo consigo.
De moemento un abrazo.

2 comentarios:

panchitaz25@gmail.com dijo...

Dique!!!!!!!! un besote desde aca lejos y mucha suerte en el panamericano.
Escribime y mandame tus telefonos de una vez pa q me comunique con vos la moni, q ya los tengo perdidos desde hace mucho.
Un besoote y cuidate muuucho
Pancha

Fadriqve Iglesias Mendizábal dijo...

Panchera, claro que me encantaría hablar con vos, te escribo y quedamos. quiero saber cuándo vienes por Bolivia... se te extrana. Un abrazo fuerte.