23 de agosto de 2007

El Imperio del Sol Naciente


Resulta ridículo e inútil a la vez el comparar las realidades de países como Bolivia y Japón, pero lo cierto es que hace sólo 60 años esta nación era eminentemente agraria, estaba devastada por dos bombas atómicas y todas las consecuencias anímicas, de división y desintegración que una guerra mundial conlleva.

Pero una cosa tuvieron clara estos señores. Tendría que ser una generación o dos la sacrificada. El desarrollo pasaba por apretarse el cinturón, por eludir la parranda y el jolgorio, por respetar las tradiciones y las enseñanzas de los sabios y de los que habían tenido éxito económico, en este caso familias poderosas que actuaban como holdings empresariales llamadas keiretzus y zaibatsus. Se primó el ahorro. Y se dejó de lado toda carga ideológica desmedida.

Resultado: más de medio siglo más tarde es primerísimo mundo, así de simple. El camino no ha sido tan llano, han tenido problemas incluso de excesivo ahorro vistos en una recensión casi crónica, pero hoy se pueden admirar ciudades totalmente envueltas de modernos puentes, rascacielos que espolean constantemente el éter, Ciudadanos que como hormigas van llamados a su misión cotidiana, refugiados en sus pequeños artefactos electrónicos, como si vivieran en ellos una vida paralela, como si su realidad pasara el plano virtual y el cable de red los absorbiera; ciudadanos creyentes y no, conscientes de lo ancestral, conscientes de que el silencio es una virtud, un valor y no síntoma de idiotez o de retardo.

Hoy amanece otra vez, el sol vuelve a nacer y la gente se enfrazca nuevamente en sus tareas, buscando su redención en el orden y en el trabajo. Ya ha pasado mucho tiempo de Hiroshima. Ha pasado mucho de Nagasaki. Ahora hay que mirar adelante y si es necesario, ayudarse con los propios agresores en una forma de perdón pero no de olvido.

Este es el Imperio del Sol Naciente

4 comentarios:

Rho dijo...

Japón tenía y tienen una fuerte cultura milenaria, donde el honor lo es todo. No fueron conquistados pornadie y mucho menos tuvieron fuerte mestizaje como en Bolivia.

Bolivia tendría que volver a nacer para formar una cultura homogénea, sinceramente no creo que ni es varias generaciones podamos cambiar nuestras características natas.

Pero, empezando por uno mismo ya es un paso.

Fadriqve Iglesias Mendizábal dijo...

que pesimista... se me ha revuelto el estomago... esperemos que lo nuestro en algun momento vaya adelante...
Vamos a dar el paso que vos propones, es la via mas clara...
un saludo y gracias por venir

Flores dijo...

Hola Bolas!!!
Muchas gracias por el mail, y que envidia de fotos, espero que estes bien y que tengas mucha suerte alli. Desde Segovia te estaré animando.
Por cierto cda día tienes más madera de escritor, cuando saques tu libro yo te compro un ejemplar, jeje
Un abrazo.

Fadriqve Iglesias Mendizábal dijo...

Gracias companero Flores... se te extrana un monton desde el otro lado del mundo... no las putadas que hacias con Ruben...
Si algun dia publico un libro rosa... te aviso...
Te escribo a mi llegada
un abrazo