21 de septiembre de 2007

Sin público, sin Calixto y sin Melibea, Wilde trata de salvar el Péter Travesí



Anoche empezó el Festival Nacional de Teatro Péter Travesí. No encontré folletos con la ficha técnica de la obra. No encontré un catálogo con las obras a concurso en el que consten guionistas y directores. No encontré las semanas pasadas posters de publicidad. No vi relación entre el festival y Cochabamba. No vi la relación entre el nombre del festival: no hubieron alusiones al querido Péter. No presentaron al jurado. No vi cochabambinos identificados con el evento. No vi merchandising. No estaba abierto el guardarropía. No vi figuras de la intelectualidad en la sala, ¡el día de la inauguración!. Yo me imaginaba encontrar a todo el glamour de la literatura, artes escénicas, cine, investigadores y demás gente de bohemia cochabambina y boliviana. Nada de eso.

Pero lo peor de todo fue que no encontré público suficiente. Y no es que se trate de una obra escolar. ¡Era la Wilde!.

Generalmente no sólo basta con centrarse en la dirección artística del evento o en el apoyo de las administraciones públicas, a veces hay que usar la creatividad, y que falte esto en un festival de teatro... Llama la atención. mejor apaga y vámonos.

Tampoco vimos en la obra "La Celestina" (título que conocí tan sólo cinco minutos antes del comienzo de la obra; me fue imposible encontrar referencias en prensa), ni a Calixto ni a Melibea, dos protagonistas habituales en las representaciones de esta obra... paero no importó gracias a la pericia de la actriz. Así es, Maritza Wilde salvó la noche con un interesante monólogo de la cupido del Siglo de Oro. La adaptación de este fragmento hizo dejar de lado la desazón del escaso público que también sentía ausencia de estas iniciativas. ASumió el peso de la obra y del festival. Eso sí, parte de la cegadora oscuridad de la sala, fué agravada por constantes flashes de maleducados periodistas que no tienen respeto ni por el auditorio ni por los protagonistas.

En fin, se ve juventud en el festival, esperemos que la organización se acomode a los tiempos que corren y que devuelvan al teatro su escencia viva y de vanguardia. No es culpa de las compañías teatrales. Vayamos al teatro y apoyemos nuevas propuestas.
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Comenzó el Festival de Cine San Sebastián, uno de los cinco mejores del mundo. Cronemberg fue el encargado de inaugurar la muestra. Se vienen diez intensos días de contratos, cambios de direcciones, estrenos, contactos, propuestas, fiestas, vinos y otras yerbas, arte y cultura en estado puro. Ahora toca esperar con intriga la Concha de Oro, haciendo nuestras apuestas personales, jugando por una semana a ser parte del jurado.

6 de septiembre de 2007

Despedida, Protocolo y Kyoto


Llegué casi por azar, por ser a la ciudad turística más cercana a Osaka sintiendo pena de no haberla disfrutado todo lo que hubiese querido. Me quedaron muchos templos sin visitar, de todos modos me imagino que los kyotenses también tendrán muchos templos sin visitar, dada la fuerte densidad de recintos destinados al culto y a la adoración.

La mujer de la información turística me señaló cuatro lugares para visitar. En un primer momento los pensé insuficientes para el pueblo que me había imaginado.
Resulta que Kyoto tiene como un millón de habitantes y más patrimonio que chicherías en el Valle Alto.
Hay un precioso barrio de madera, probablemente del siglo X muy pintoresco, atestado de comerciantes artesanales, cerámica, y gastronomía en su mayoría.

Miles de nipones infestaban las delgadas calles del barrio, portando toallitas para secar el sudor, comiendo extraños y coloridos helados, muchos manufacturados a base de arroz y miel, y sobre todo disparando el botón de sus cámaras digitales casi compulsivamente, unos contra otros como si esto fuese un tiroteo. Yo no quise ser menos y desenfunde mi pinina . Lo malo fue que como iba solo (como casi siempre), cuando quería ser el protagonista del cuadro, simulaba un suicidio.

Por la noche, la clausura fue de regular a soporífera. El cortijo en el estadio tremendamente aburrido y más si se ve erguido como un loro desde lo profundo del túnel sudando como chino (yo, y los chinos como bolivianos) para luego salir a la pista como redil desordenado de ovejas para luego volver a los pasadizos y a su vez al "Banquete de Clausura" que de banquete sólo tenia el nombre ya que toda era comida rápida. Tacos, a los que no llegué, una suerte de humintas de arroz en chala, sandwiches de gueisha, que no de chola, y fideos instantáneos. Y por si fuera poco, también de pie. Por lo que al final de la jornada totalicé 14 horas parado.

Lo que salvaba la gala fue un grupo de jazzeros que amenizaba la noche, pero que lamentablemente fue casi abucheado por un gélido publico que solo se contentó cuando los aullidos de Calle 13 y de Beyonce sonaron en el altavoz. Los virtuosos músicos lucían alegres, imagino que no por la respuesta de su malagradecido público sino por la suculenta cantidad de yenes que habrían recibido, pensando que en otros auditorios serian mejor acogidos y comprendidos.

Al final me sequé la lata de cerveza después de compartir algunas palabras con el mismísimo Lagat (foto). Granados, el entrenador de Mayte, tuvo que escuchar mi repetitiva cantaleta del dopaje, argumentando él que cree en el atletismo limpio (no allende de los Urales, claro); el compañero mexicano de marcha; Trino, el entrenador de Irusta y claro está, la prensa deportiva espanola de la revista Runners que me acogieron muy amablemente en su hotel para pasar mi ultima e impagada noche (por la organización en el hotel) en Osaka. (Excelentes chicos por cierto).

El campeonato se fue, una vez más. Bernard Lagat demostró que es el mejor mediofondista del mundo, para mi el mejor atleta del mundo. Pero como los 100 metros son más comerciales el señor Gay se llevo más aplausos.

Ahora cuenta regresiva para la Pista Cubierta, concretamente al mundial de Atletismo de Valencia del 7 al 9 de Marzo del 2008.
Hasta entonces, pues.
Arigato.