29 de octubre de 2007

La Noche (y la tarde)


Este título es el de una obra del poeta boliviano Jaime Saenz, en la que resalta su modus vivendi. No obstante no todos tenemos que ser de la Boheme o Felipes Delgados para tener lugares nocturnos predilectos.

El entorno social, desde la niñez define a la esencia de una persona. Los lugares que hemos frecuentado, la gente con la que hemos compartido es determinante en lo que llegamos a ser. Estos lugares al principio no los escogemos, normalmente los imponen las circunstancias, a partir de allí, escogemos simplemente si nos gusta más este bar o aquél, pero siempre con la limitante del barrio o de la ciudad o el país que nos ha tocado.

En este contexto, los bares y cafés, lugares donde hemos forjado opiniones y emociones muy fuertes son parte de nuestra historia.

Mi adolescencia en Cochabamba estuvo marcada, como la de muchos por Metrópolis, Kefrén o Las Planchitas.

El primer lugar de consumo fue el kiosco del parque La Torre, con las desdentadas “cancheras” que administraban el futbolín, siendo anfitrionas de donde maquinábamos planes, barbaridades y fechorías para el ejecutar en el colegio.
Más adelante nos mudamos al té Oriental, de los hermanos Sadé. Riquísimos buñuelos y cuñapés nos han soportado muchas tardes de chachas (léase pellas) del cole, del atle, del cba, y otras obligaciones varias.

En el último año del Loyola, mi formación más intensa se trasladó de las aulas a Las Planchitas. Gracias a una cierta calamidad de profesores entre las que destacaban uno de química y otro de matemáticas, estudiantes universitarios aún probablemente, tuvimos que ir a cultivarnos a una suerte de chichería en ese entonces, y hoy un próspero salón de comidas populares. Despilfarramos muchas tardes del último curso del colegio conociendo lo que era el guarapo y las reacciones del cuerpo de mis compañeros ante el alcohol.

Las noches cambiaron en la Universidad. Con la entonces vigente Ley de mayoría de edad a los 21, no quedaba más remedio que dar vueltas y vueltas durante horas en mi Brasilia 1977, llena de humo y de canciones de Lou-Kass, pasando de rato en rato por Automanía para ver a las “buenas”, justificándonos que las que iban ahí eran todas tontas y que ellas se perdían de nosotros, los inteligentes. Miles de “tontas”, noche tras noche, entre las que estaban nuestras hermanas, amigas, primas y otras conocidas.

En España tuve varias etapas. Sin duda el bar más importante de todos fue El Rincón del Cómico. Lugar típico por la decoración desenfadada que le hace honor a su nombre. Ornamentada y perfumada con motivos alucinógenos, parecía ser contradictorio con el cartel que tenían al lado de la caja y que rezaba “prohibido consumir drogas”, ironías de la vida.

También en Valladolid fue importante para mí El Informal. Famoso por su horrenda decoración. Totalmente kitsch, este bar de barrio, mezclaba imitaciones de mármol, cristales rotos, pilares griegos, cuadros naif, letreros de neón, papanoeles de cocacola y máquinas tragamonedas.

Podemos mencionar otros como el Tío Molonio, ex propiedad de los rockeros Celtas Cortos, con buenos lunes de erasmus o miércoles de música en directo; el Desierto Rojo con sus extravagante decoración en base de inventos caseros; la Chupitería Paraíso y su ecléctico público universitario degustando toda clase de pociones servidas en vasos diminutos (chupitos); el Herminios Jazz; la Española Cuando Besa o el Penicilino con sus octubres de Seminci (Festival de Cine), donde aparecían toda la suerte de intelectualoides pucelanos, temporada en que todos se dejaban la barba, se despeinaban y descolgaban sus boinas. Como decía Flores, los culturetas de vitrina.

En Palencia tomé cariño al Malecón, intento de bohemio pero con clara tendencia pija (léase jailona en Bolivia); al diminuto Picapiedra con el infaltable Piyayo y sus heavys amigos al mando; al Martirio y sus cascadas de vino con mora desde sus típicos porrones; el Universonoro, que era un viaje al mundo del Principito (por la decoración y la sensación de que te tragaba una víbora) y el Utopía con buen rock en una ciudad donde abundan los bisbaleros.

En Burgos se me viene a la mente el Marmedí, donde la decoración y sus telares está en constante cambio, trata de aplacar el frio de esta hermosa urbe. En León está el originalísimo La Bicha cerca del Húmedo, excelente para los peregrinos agotados del Camino de Santiago. Acá fue donde comencé con mi grupo la caminata y los callos en los pies. Salamanca, con esa plaza Mayor, en sí es un boliche completo.

En Madrid sobresalieron los Cien Montaditos para los degustarores, Larios para los bailones, los bares de Malasaña cuando estábamos tranquilos y para rematar la noche o comenzar la mañana, la Chocolatería San Ginés.

En Barcelona, aunque estuve pocas veces, se cuenta a la Tetería del Borne con sus arguiles (o cachimbas o shishas) humeando como locomotoras.
La Champañería, charcutería famosa por el vino burbujeante, que sólo te vendían si comprabas un sándwich de butifarra o derivados del cerdo, con una extensión de 10 metros cuadrados, siempre insuficientes para las aproximadas cien personas que abarrotaban el recinto, además de una constante y extrañísima aglomeración de ancianas que se acercaban a adquirir las carnes frías para el mes.
No olvidar la idónea Ovella Negra y el mal humor de El Abuelo, que le daba nombre a su bar y te solía amargar la noche cuando más feliz estabas y más alto hablabas, haciéndote callar.

En La Paz, aunque menos veces, los lugares donde me he sentido cómodo serían los del centro, como Mongos y sus gring@s; Telonius para oír jazz; los de la Jaén, como el Etno, y el más importante, la casa de la música en directo, el Equinoccio, verdadero caldo de cultivo del rock boliviano y heredero del Socavón.

En Cochabamba, como réplica al Equi, está Kefrén. La Catedral del Rock, como se autodenominan, y es un local que ha ido mudando y mutando a lo largo de los años, y que ahora ya cuenta con unos cinco locales distintos.
Para charlar me quedo con el otrora Metrópolis, hoy Casablanca y su deliciosa cocina.
Existen nuevos intentos, como el nuevo Miski Cositas, La Muela del Diablo, El Caracol o Vinnópolis, que el tiempo les otorgará pedigrí.
También comentar los locales más criollos como el Bar Quinta Soledad y el Barco o Bar-Chop-Comercio donde la cerveza tiene más agua que espuma, pero donde sientes el sabor mestizo de las criadillas.

Pero nuestro reducto en el último quinquenio en Cochabamba, además del acogedor café Casablanca, fue claramente La Tirana.
Verano tras verano, yo llegaba a Cocha con la intención de conocer nuevos bares y nueva gente. Nunca pasó. Mismo bar, misma gente, alucinante. Regentada por el Ariel “ojito de vidrio” Rocha, y sometidos al ritmo de los Cádillacs y Babasónicos, este boliche nos ha visto crecer y decaer, sentir y disentir, reír y llorar, ganar y perder.

Y así, seguirán apareciendo lugares y desapareciendo otros que conforman nuestra historia, nuestro imaginario y nuestra cultura, donde aprenderemos y olvidaremos anécdotas y amigos.

24 de octubre de 2007

Maldito Sudaca


Así se titula una canción protesta del grupo chileno Los Prisioneros, que parafrasea un dicho y adjetivo muy, pero muy, utilizado en España para referirse, ya no sólo a los habitantes de Sudamérica sino también a los de Centro y Norte América (México).

Estos días se han visto imágenes del metro de Barcelona en las que un joven catalán agredía brutalmente a una adolescente colombiana sin ningún motivo más que su racismo y sus prejuicios.

Muchas, muchísimas veces he sido denominado con este adjetivo, por amigos más y menos cercanos, con más y menos cariño. Según la procedencia del insulto y la sorna me hacía más o menos gracia. Lo cierto es que la discriminación existía, era latente y manifiesta.
Tal vez por mis mismos orígenes ibéricos y más atrás, quizás árabes, como la mayor parte de la población española, las connotaciones amerindias no se adecuaban tanto a las características físicas que yo poseía, dejando en evidencia que estas clasificaciones casi siempre se hacen desde estereotipos y prejuicios adquiridos de forma superficial. Cómo entonces puede verse como quechua a un moro casi genuino como yo (Por si acaso, los magrebís son tan o más discriminados que los hispanoamericanos).

De todos modos la acepción magrebí o la aymara no me hacen ni más feliz ni menos, no me dan bronca ni vergüenza, pero me demuestra que la mayor parte de la gente en la península es fuertemente racista.

Pero el problema no acaba aquí. El problema se agudiza cuando la gente ni siquiera se da cuenta de que es racista. Hace unos meses hubo un incidente entre el seleccionador español de fútbol, Luís Aragonés, cuando bromeaba con su futbolista llamando a otro, de origen francés, negro.
Muchísima gente justificaba a Aragonés diciendo que él no lo decía en forma racista y que “si era negro, qué se le podía llamar si no”. Argumento tremendamente estúpido, ya que con los antecedentes de racismo en el mundo, sobre todo en los años 40 en Europa, 60 y 70 en EEUU y actualmente en Bolivia (y en todo el planeta), el hecho de llamar negro a una persona es discriminar. “Pero si es negro, qué le llamo”, dicen, pues llámale por su nombre u otro apodo, pero no precisamente por el color de la piel que ha sido el gran objeto de discriminación en los tiempos mencionados.

De cualquier forma, la discriminación, el racismo y los prejuicios no son asuntos de España, de Europa o de EEUU, sino es un problema de intolerancia, de falta de convivencia humana, de rigidez mental, es el miedo mismo de la gente hacia el otro, el pánico a ser menos, los complejos de inferioridad y la falta de cultura. Es tarea de todos combatir el salvajismo que es el racismo, la xenofobia y la discriminación.
No todos golpeamos a jóvenes sudamericanas en el metro, pero ejercemos otro tipo de violencia, no tan visible, pero de todas formas hiriente. Empecemos por casa.

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Foto: tomada de jotaceve.org

13 de octubre de 2007

Marion Lo admite por fin... y ya pierdo la cuenta...



Diego Armando Maradona (Argentina, Fúltbol), Justin Gatling (EEUU, Atletismo), Jan Ullrrich (Alemania, Ciclismo), Jorg Jaksche (Alemania, Ciclismo), Jolanda Ceplak (Eslovenia, Atletismo), Alberto García (España, Atletismo), Floyd Landis (EEUU, Ciclismo), Julio Rey (España, Atletismo), Mauren Higa Magui (BRasil, Atletismo), Kostas Kenteris (Grecia, Atletismo), Adil Kaouch (Marruecos, Atletismo), Florent Lacasse (Francia, Atletismo), Fabiane dos Santos (Brasil, Atletismo), Kaspers Kambala (Letonia, Basquet), Hans Knaus (Austria, Esquí de Fondo), Marco Pantani (Italia, Ciclismo), Alexandre Vinokourov (Kazajistán ,Ciclismo), Leo Fernández (Bolivia, Fútbol), Johann Muehlegg (España, Esquí de Fondo), Javier Sotomayor (Cuba, Atletismo), Guillermo Cañas (Argentina, Tenis), Santi Pérez (España, Ciclismo), C. J. Hunter (EEUU, Atletismo) Frank De Boer (Holanda, Fútbol), Tyler Hamilton (EEUU, Ciclismo), Carlos Gurpegui (España, Fútbol), Olga Pyleva (Rusia, Biatlón Invierno)Guillermo Coria (Argentina, Tenis), Erick Zabel (Alemania, Ciclismo), Juan Carlos Rojas (Costa Rica, Ciclismo) Mariano Puerta (Argentina, Tenis), Libardo Niño (Colombia, Ciclismo), Juan Ignacio Chela (Argentina, Tenis), Roberto Heras (España, Ciclismo), Martín Rodríguez (Argentina, Tenis), Bjarne Rjiis (Dinamarca, Ciclismo), Mattias Kessler (Alemania, Ciclismo), J. A. CAstillo (Bolivia, Fútbol), Quique Gutiérrez (España, Ciclismo), Julio César Baldivieso (Bolivia, Fútbol), Fran Pérez (España, Ciclismo), Hezekiel Sepeng (Sudáfrica, Atletismo), Heidi Krieger (Alemania, Atletismo), Katrin Krabe (Alemania, Atletismo) Andrei Kasheskin (Kazajistán, Ciclismo), María Luisa Calle (Colombia, Ciclismo), Ben Johnson (Canadá, Atletismo), Tim Montgomery (EEUU, Atletismo), Ivan Basso (Italia, Ciclismo), Giuseppe Gibilisco (Italia, Atletismo), Ibán Mayo (España, Ciclismo), Ditter Baumann (Alemania, Atletismo), Luis Cristaldo (Bolivia, Fútbol), Rafael Palmeiro (Cuba, Beisbol), Wang Hongni (China, Atletismo), Dennis Mitchel (EEUU, Atletismo), Fernando Couto (Fútbol, Portugal), Zinaida Stahurskaya (Bielorrusia, Ciclismo), Patrik Sinkewitz (Alemania, Ciclismo), Olga Ruano (Colombia, Pesas), Neifi Pérez (Dominicano, Beisbol), Magdalena Cojóm (Guatemala, Pesas), Sedat Artuc (Turquía, Pesas), Flor Quispe (Perú, Lucha), Salvador Carmona (México, Fútbol), Oussama Mellouli (Túnez, Natación), Carlos LAzu (Puerto Rico, Beisbol), Mohamed Mourit (Atletismo, Bélgica), Regina Jacobs (EEUU, Atletismo), Calvin Harrison (EEUU, Atletismo), Fouad Chouki (Francia, Atletismo), Pamela Chepchumba (Kenia, Atletismo), Sesil Karatantcheva (Bulgaria, Tenis), Teodora Koralova (Bulgaria, Atletismo), Halil Mutlu (Turquía, Pesas), Rolando MArchinares (Pesas, Perú), Abel Xavier (Portugal, Fútbol), Aaron Galindo (México, Fútbol), Kelly White (EEUU, Atletismo), Magno Nazaret do Prado (Brasil, Ciclismo), Florence Epko-Umoh (Alemania, Atletismo), Adriana Fernández (México, Atletismo), Vilimoni Delasau (Islas Fiji, Rugby), Rolf Aldag (Alemania, Ciclismo), Alfredo Reynoso (Perú, Ciclismo), John Cunto (Ciclismo, Perú), Dwain Chambers (Gran BRetaña, Atletismo), Andrian Andreev (Bulgaria, Atletismo), Pedro Horrillo (España, Ciclismo), Khalid Zoubaa (Francia, Atletismo), Yanina Korolchic (Rusia, Atletismo), Aketza Peña (ESpaña, Ciclismo), Linford Christie (Gran BRetaña, Atletismo), Filip Meirhaeghe (Bélgica, Bicimontaña), René Higuita (Colombia, Fútbol), Bohdan Ulihrach (Tenis, República Checa), Santiago Botero (Colombia, Ciclismo), Solange Witeveen (Argentina, Atletismo), Dave Bruylandts (Bélgica, Ciclismo), Giuseppe Muraglia (Italia, Ciclismo), Andy Eggert (EEUU, Atetismo), Michael Arroyo (Ecuador, Fútbol), Lino Urdaneta (Venezuela, Beisbol)...

Y así podría seguir horas y horas nombrando deportistas famosos de todas latitudes del mundo sancionados o relacionados con temas de dopaje. Señores, unas cuantas cosas tienen que quedar claras:
-No todo el que no sale positivo en un control es inocente de dopaje
-Los controles son muy precarios
-Mucha más gente de la que se piensa se dopa

Ahora el tema vueve a estar de moda a raíz de las declaraciones de Marion Jones. Lo ha admitido, por fin. Pobrecita. Y le quieren quitar las medallas, pues resulta que se la dan a la griega Ekaterina Thanou, que quedó detrás de ella en los Juegos Olímpicos de Sydney... pero que fue sancionada por dopaje en Atenas 2004... Qué risa... mejor pensamos otra cosa. Reinventemos el deporte de Alto Rendimiento.

1 de octubre de 2007

Atletismo Sudamericano 2007


El atletismo sudamericano fue dominado un año más por Brasil. En los Mundiales de Osaka destacaron, la medalla de Gregorio Jadel en salto triple, y los campeonatos del mundo del panameño Saladino (salto de longitud) y de Jefferson Pérez (marcha), su tercera de oro planetaria.
Famosos atletas que otrora dieran positivo por dopaje, como Mauren Higa o Solange Witteveen (con menos progresión) o sospechosos insumisos como Sanderlei Parrela comenzaron brillantemente la temporada en los Gran Prix de Cochabamba y La Paz, algunos de ellos haciendo marcas luego irrepetibles más adelante, por cierto ¿qué fue de Lucimar y de Lenilson, favoritos para hacer cosas importantes y que luego se esfumaron?... Parece que los mundiales no son lo suyo. Por lo menos no este año.

Sí hubieron mejoras importantes en el mediofondo sudamericano como la del humilde e inteligente argentino, Javier Carriqueo en 1500 y su cuarto puesto panamericano, haciendo marca mínima mundial y olímpica, batiendo el récord argentino con 3.38.

En la misma carrera y pillando la medalla de bronce está Bayron Piedra con 3.37, batiendo su propio récord de Ecuador.

Y en la misma línea sorprendente está el talentosísimo venezolano Eduard Villanueva en 800 metros en Osaka donde no tuvo miedo de nadie y sorprendió a muchos con su 1.46 pelados haciendo mínima olímpica. A estas alturas creo que ni él mismo se imagina de lo que es capaz el Potro, como le llaman.

Para cerrar este apartado de las sorpresas sudamericanas de medio fondo están los argentinos. Bien el Duende Pryce con su 1.47.8 en 800 cerca de la mínima olímpica y mejor el ya veterano Gustavo Aguirre. El flaco después de que en 2000 hiciera la mínima olímpica en 400 con un espectacular 46.18, este año vuelve más maduro y casi sin quererlo. Corrió el 800 en el nacional argentino porque lo veía más fácil y se fue creciendo. Su impecable estrategia y colocación en carrera le hicieron ganar una medalla de inteligente en el Sudam de Sao Paulo y a meterse en la final panamericana con mínima olímpica, en aquella carrera ganada con 1.44 con el escondido cubano que ganó mejorando 2 segundos su marca ¡…!. Una de esas gestas que te hace pensar. Pensar mal o bien, según lo veas.

De los brasileños poco que comentar. Son imprevisibles. Este año se escondieron en las montañas colombianas. Pecanha en su aparición de abril se cascó 1.46 en 800 solito. En junio le gané yo en 1500 en su propia casa en el sudamericano con una marca paupérrima para él. Volvió a aparecer para sacar medalla en el Panam con 1.45. y como colofón nos sorprendió con 1.44 en la primera ronda de la universiada de Tailandia ¡…!, sin ton ni son, donde al día siguiente fue batido por un iraní con 1.46. Cosas raras. Rarísimas diría yo, pero así es el atletismo de hoy. Parecido Kleverson. 1.45 y medalla de plata en Río. En el mundial nada de nada.
Así es que el deporte de alto rendimiento de hoy parece ser. Gracias a Dios que todavía queda gente como Carriqueo o Villanueva, para creer.