24 de octubre de 2007

Maldito Sudaca


Así se titula una canción protesta del grupo chileno Los Prisioneros, que parafrasea un dicho y adjetivo muy, pero muy, utilizado en España para referirse, ya no sólo a los habitantes de Sudamérica sino también a los de Centro y Norte América (México).

Estos días se han visto imágenes del metro de Barcelona en las que un joven catalán agredía brutalmente a una adolescente colombiana sin ningún motivo más que su racismo y sus prejuicios.

Muchas, muchísimas veces he sido denominado con este adjetivo, por amigos más y menos cercanos, con más y menos cariño. Según la procedencia del insulto y la sorna me hacía más o menos gracia. Lo cierto es que la discriminación existía, era latente y manifiesta.
Tal vez por mis mismos orígenes ibéricos y más atrás, quizás árabes, como la mayor parte de la población española, las connotaciones amerindias no se adecuaban tanto a las características físicas que yo poseía, dejando en evidencia que estas clasificaciones casi siempre se hacen desde estereotipos y prejuicios adquiridos de forma superficial. Cómo entonces puede verse como quechua a un moro casi genuino como yo (Por si acaso, los magrebís son tan o más discriminados que los hispanoamericanos).

De todos modos la acepción magrebí o la aymara no me hacen ni más feliz ni menos, no me dan bronca ni vergüenza, pero me demuestra que la mayor parte de la gente en la península es fuertemente racista.

Pero el problema no acaba aquí. El problema se agudiza cuando la gente ni siquiera se da cuenta de que es racista. Hace unos meses hubo un incidente entre el seleccionador español de fútbol, Luís Aragonés, cuando bromeaba con su futbolista llamando a otro, de origen francés, negro.
Muchísima gente justificaba a Aragonés diciendo que él no lo decía en forma racista y que “si era negro, qué se le podía llamar si no”. Argumento tremendamente estúpido, ya que con los antecedentes de racismo en el mundo, sobre todo en los años 40 en Europa, 60 y 70 en EEUU y actualmente en Bolivia (y en todo el planeta), el hecho de llamar negro a una persona es discriminar. “Pero si es negro, qué le llamo”, dicen, pues llámale por su nombre u otro apodo, pero no precisamente por el color de la piel que ha sido el gran objeto de discriminación en los tiempos mencionados.

De cualquier forma, la discriminación, el racismo y los prejuicios no son asuntos de España, de Europa o de EEUU, sino es un problema de intolerancia, de falta de convivencia humana, de rigidez mental, es el miedo mismo de la gente hacia el otro, el pánico a ser menos, los complejos de inferioridad y la falta de cultura. Es tarea de todos combatir el salvajismo que es el racismo, la xenofobia y la discriminación.
No todos golpeamos a jóvenes sudamericanas en el metro, pero ejercemos otro tipo de violencia, no tan visible, pero de todas formas hiriente. Empecemos por casa.

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Foto: tomada de jotaceve.org

5 comentarios:

Gabo dijo...

Todos quedamos indignados al ver las imágenes de la la joven ecuatoriana( le pelaste Dique)siendo atacada, pero yo me indigne mas al saber hoy que el agresor tenia como unca sanción el no poder acercarse a 1000 m de la joven ,creo que estos dias en los que hay una migración elevada ,los paises deben trabajar en leyes mas fuertes contra el racismo. Algunas ya dieron algunos avances como Brasil donde ya existen algunas leyes anti-racismo, recuerdo el caso "Desabato" , era un partido entre Sao Paolo y Quilmes y el Jugador Leandro Desabato fue expulsado por decirlr "Negro de mierda" a su colega de Sao Paolo Grafite. Al igual que yo un alto dirigente del equipo paulista vio lo acontecido por televisión e indujo a Grafite a que sentara un denuncia , lo que ocasiono la detención de Desabato y que estuviera detendido durante varios dias en una comisaria.Experiencia que seguramente le hizo reflexionar mucho.
Hay que crear un conciencia de tolerancia "0" al racismo , no sera inmediato pero ya hay que empezar.
Saludos

Fadriqve Iglesias Mendizábal dijo...

Gabo, viejo, tienes toda la razón e interesante artículo, hay que parar eso ya... sorry por el error de nacionalidad, la pelé...

Un abrazo grande

Julieta dijo...

Como Española y persona profundamente enamorada de la parte sur de tu continente (ya conoces mi estrecha relación con la pachamama...) me siento profundamente ofendida por la agresión de alguien de este país a quien viene de fuera... No voy a entrar en los trastornos mentales del agresor, pero tampoco quisiera nos centráramos en la nacionalidad de la persona agredida... Ya que aquí como en tantos lugares, la agresión es por ser diferente. Aquí no andamos dando patadas por doquier, pero ser homosexual, ser de otra nacionalidad (siempre y cuando te delate la piel... como tan inteligentemente has explicado en tu post...) por tener más, o tener menos... con motivos que han explicado muchas de las agresiones de este país.

Pero lo que me duele profundamente en el corazón es la imagen que se está dando de un país, que si, que a nivel político parece haberse visto superado por el fenómeno de la inmigración, pero que a nivel humano muestra otros muchísimos ejemplos de convivencia que por supuesto, por no ser polémicos, no han llegado a otros países...

Conozco mucha gente de esa parte del mundo (parte sur de américa...) totalmente integrada en este país, felices acá... Quizás coman silpanchos, o arepas, o yuca, pero a todos los demás efectos, españoles de a pie. Exactamente como yo.

Claro que debemos unirnos ahora y siempre ante el racismo. Por eso me inquieta percibir como esta agresión se está utilizando por algunos grupos (de inmigrantes...) para separarnos mas. Eso es muy peligroso.

Sandra dijo...

Afortunadamente existen muchos ejemplos de integración plena de inmigrantes en España dignos de mencionar pero, lejos de parecer catastrofista, se avecinan malos tiempos para este fenómeno. El Gobierno de Zapatero ha puesto en marcha unas Políticas Sociales a favor de los inmigrantes que lejos de provocar la tan deseada integración lo que han conseguido es crear desconfianza entre los nacionales. Este tipo de políticas se implantaron hace años a favor de la etnia gitana y cuando yo era pequeña ya a los niños se nos enseñaba que dichas personas de etnia gitana conseguían determinados beneficios como una casa o un empleo sin merecérselo y en detrimento de los españoles. En los últimos tiempos he vuelto a escuchar tales comentarios de manera cada vez más frecuente pero dirigidos a los inmigrantes. Debido a mi profesión me tengo que relacionar con personas de otros países, incluso he conocido a muchas de Cochabamba(jugarretas del destino que me impiden olvidar cosas que debería haber dejado atrás)y compruebo día a día la discriminación que sufren, y no me refiero sólo a discriminación por parte de la población de a pie. Tengo como compañeros a profesionales que, si bien por la propia ética de su profesión deberían ser los primeros en apostar y luchar por la igualdad y una integración de culturas pacífica, opinan que las diferencias entre personas de distintos países resultan irreconciliables.
Estoy completamente de acuerdo contigo Fadrique en que el miedo a lo diferente ejerce mucho poder entre las personas, de cualquier nacionalidad.

Fadriqve Iglesias Mendizábal dijo...

Julieta: Lógicamente yo casi invito a entrar en más estereotipos sin querer, lógicamente no todos ni la mayoría de los españoles son así, de hecho, he conocido gente como vos o como los amigos de Runners que son todo lo contrario, súper abiertos con los sudamericanos, y se siente bien. Y claro que hay gente perfectamente integrada, uno de ellos es mi ex compañero de habitación en Valladolid, el nadador Mauricio Prudencio, que ya es patrimonio de Pucela.

Sandra:

Es un tema complicado sobre todo si no se ha hecho nada previamente. Este "problema" debió detectarse hace tiempo y ahora sólo se reacciona. No se piensa en políticas sociales en los países de origen, se gigue protegiendo excesivamente a los agricultores en la UE y todo eso de los aranceles... Lamentable.
Y sí creo que hay modelos de integración. En EEUU hay partes desvertebradas, pero también hay casos exitosos... podemos integrarnos.
Un abrazo y gracias por venir