29 de diciembre de 2007

Felipe al espejo


Llega al extremo en sus acciones. Toda la accción acontece al rededor de la bodega "El Purgatorio", su vida, sus emociones, sus delirios, sus cavilaciones, sus amigos (su familia). Todo empieza y acaba ahí.
Está ella, que finalmente muere. Muere su relación. Muere parte de su vida. Muere todo al final. Pero él lo va vaticinando, lo huele, lo sabe ella también, lo saben todos. Él no lo quiere aceptar pero la cosa está podrida.
Su profesión es el alcohol, es una forma de redención, una adoración a la muerte, para comprender la vida, según lo dice. Ese es el problema de la gente que acepta esa sensibilidad que tiene todo ser humano.
Felipe no discrimina, en realidad adora a los aparapitas y a su inherente capacidad para dejar pasar la vida, para sacarse el cuerpo. Para sobrellevar las tragedias con aceptación.
Contemplativo ve cómo se le pasa la vida, decadente, se desocupa de sí mismo en busca de algo que no va a encontrar. Así se muere ella, se muere Don Corsino, se muere él mismo.
Ese es Felipe Delgado, el alter ego imaginario de su creador, Jaime Saenz. Todos tenemos uno dentro. Todos somos ese Felipe Delgado en las entrañas.

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*Felipe Delgado es una novela de el poeta paceño Jaime Saenz, publicada por primera vez en 1979.

2 comentarios:

Sandra dijo...

¿Te has preguntado alguna vez por qué todos los alter ego son autodestructivos?. Supongo que la clave para no dejar que nos dominen consiste en roderarse de buena gente que nos recuerde de vez en cuando que no somos tan despreciables como en ocasiones nos creemos.
Júntate con los tuyos y celebra el Año Nuevo.
Feliz 2008! Te deseo mucha suerte en todos los proyectos que emprendas este año.

Fadriqve Iglesias Mendizábal dijo...

Todos tenemos ese lado de autodestrucción mental y esos delirums tremens de Delgado, muchas veces sin alcohol, por lo menos yo.
Espero que a ti también te vaya bonito el 2008.
besos