18 de diciembre de 2008

Alta Cultura Pop: Cirque du Soleil

Hace algún rato que ando pensando en el concepto de Alta Cultura. Mi intención no es rebatir a teóricos ni filósofos. Mucho menos de la talla de nuestro instruido filósofo boliviano HCF Mansilla que en un reciente diálogo publicado por La Razón y al que accedí a través de Ecdótica, afirmaba que él prefería la cultura más trabajada. Así dijo en una entrevista: ¿Cuán flexible es usted? Creo que poco, sobre todo porque me he criado en una sociedad que apreciaba valores —yo los sigo apreciando— que hoy están en decadencia. ¿Por ejemplo? El valor de la alta cultura en comparación con la cultura popular. En mi época de niño y joven, la alta cultura comprendía las obras importantes de las artes plásticas, la música clásica, la gran literatura, no las manifestaciones populares que hoy se aprecian como parte de un amplio concepto de cultura. Es muy difícil de cambiar esto, pues está profundamente escrito en el carácter de una persona. Entonces, es muy arduo que yo pueda apreciar la cultura popular. ¿Digamos el Gran Poder (fiesta folklórica de danza)…? No me gusta. Ese tipo de expresión simplemente no me parece digno ni de ser fomentado por el Estado ni divulgado por los medios masivos. Para mí es una manifestación de la vida cotidiana, no una creación cultural única, irrepetible, de gran calidad que luego de 500 años o más puede ser apreciada, como las obras de Mozart o los clásicos griegos. Esa cultura popular es deleznable, perecedera, está hecha para el consumo del día. Se parece mucho al consumismo de la sociedad capitalista, pese a que muchos de sus exponentes dicen estar en contra; yo no les creo para nada. Entonces, pienso yo que esa alta cultura debe ser un bien de valor único, en lo estético y conceptual. ¿Y qué pasa entonces con el Circo del Sol o Cirque du Soleil? ¿Son un puñado de payasos y saltimbanquis callejeros, o más bien un grupo de artistas rigurosos, en cuanto a plástica y forma?, ¿sus horas de ensayo, perfección o estudio profundo de este lenguaje pop del siglo XX y XXI son menores? Pues dejo ese debate abierto, sabiendo que hay teóricos y estudiosos cualificados para ello. Un importante intelectual de la historiografía , el británico Peter Burke, nos habla en esta inteligente entrevista de la distinción moderna entre alta cultura y la cultura popular. Para mí, este espectáculo es una muestra de virtuosismo interpretativo, creatividad, destreza física y deportiva, en fin, una maravilla visual y de sonidos. No quiero exagerar y meterme en disquisiciones sobre el presunto antielitismo cultural del peruano Roncagliolo y su supuesta negación de Godard, ni en la defensa del valor intelectual del arte hermético que hace en respuesta Faverón. Ni siquiera analizar el contrasentido del título de mi post. Simplemente quiero unirme a las miles de bocas que salen de una función del Kooza abiertas como cavernas. Fascinados viendo un arte eminentemente callejero, popular, que emerge de las alegorías del mundo, y de esa frontera mixta entre lo urbano y lo épico. Pasmados de ver este superestímulo para nuestros sentidos. Tuve la suerte de ir con un puñado de buenos nuevos amigos y algunos de ellos seguimos con la saliva chorreando. ¿cierto Ron?.

2 de diciembre de 2008

De galerías, fotos y estaciones canadienses

Ottawa no es la ciudad más potente económica ni culturalmente, menos demográficamente, pero es la capital de Canadá. Las élites gobernantes, por educación, interés espontáneo o por fanfarronería suelen consumir cultura. La capital de uno de los países con más bienes culturales del planeta per cápita logicamente debe tener una dotación fuerte de museos, teatros, festivales y bibliotecas importante, y precisamente, entre esa oferta cultural destaca esa suerte de pymes artísticas con fines de lucro que son las Galerías de Arte. Muy cerca del viejo mercado popular Byward Market, existe una ruta elaborada conjuntamente con la Oficina de Turismo, para visitar estas galerías, bares y librerías. Caminando por esta calle y con mi estómago vacío al punto de ver una posible lipotimia por hambre, decidí meterme en el Carisse Studio-Café, un antro de barrio para por lo menos meterme cafeína caliente al cuerpo para resucitar. En esto, la encargada del lugar, una cincuentona simpatiquísima me sirve sus deliciosos brebajes. Acto seguido contesta un teléfono de principios de siglo. Era un familiar fallecido. Me sentí incómodo y apenado. No obstante ella siguió amabilísima con la charla que apenas habíamos comenzado. El café era una galería de fotografía muy simple y rústica, muy acogedor, y a la vez tranquilo. Pero la joya del sitio era la colección del marido de mi reciente amiga. Jean Marck Carrisse, resultó ser el fotógrafo de cabecera de un ex primer ministro canadiense y entre sus objetos de fetiche se hallaban retratos de Bob Dylan, de los Rolling Stones, de Bill Clinton, de la Madre Teresa, del Dalai Lama, de Tom Waitts, del gran autóctono Leonard Cohen, de Arafat y muchos famosos más en sorprendentes y efusivas expresiones. Era como Velázquez con Felipe IV pero del siglo XX, y con un aura especial. Uno de esos curiosos natos, que se meten en espacios ajenos, pero que una vez dentro no son expulsados. Su arte era ese, el del mirón, el del perspicaz, el del que es capaz de narrar el instante vivido con una imagen. La mujer de Carisse decía con orgullo y satisfacción no ser rica pero vivir de lo que le gusta. Y le creo, con ese ambiente tan bonito que había logrado en su espacio, con esa educación y amabilidad en el trato, a buen seguro no le faltarían clientes interesantes que disfrutasen con ellos de las experiencias inmortales de su marido. Me fui del lugar oyendo el disco de Cohen que grabé ese día. Canciones melancólicas que escuché con tristeza en mi viaje de regreso pensando en mis anfitriones en esas tierras del norte (Sergio, Carla y Bernarda), y en las sugestivas charlas con ellos. Pensando que los viajes son efímeros y las estaciones frías como el Canadá pero sin calefacción. Sin túneles. Hoy me quedan las fotos, esas internas, como las de Carisse pero en mi cabeza. Parte de mi historia.

14 de noviembre de 2008

Teatro Fuera del Teatro: Kumulus

No sé por qué, pero al contrario que mi madre, que odia a las artes circenses, yo desde pequeño siempre he tenido una extraña atracción irreprimible hacia ellas. Esa ambigüedad que tienen los clowns, entre inofensivos y diabólicos, esa dualidad entre infantiles y perversos, entre graciosos y traicioneros me ha seducido mucho. Mi primera imagen fue en mi casa de la Calle Lanza, con una tienda que se llamaba Pierrot. Desde eso el Teatro de Calle ha sido una fijación para mí. Por fin logré toparme con un festival dedicado exclusivamente para este tipo de artes. Era el Festival de Teatro y Artes de Calle de Valladolid. Plena época de exámenes. Casi por accidente fui a parar al único espectáculo de esa jornada supuestamente bajo techo ya que el resto de funciones se habían suspendido por la lluvia. Cuando llegué, la taquilla estaba agotada, como era de esperar, ya que el aforo estaba limitado a 150 personas, no obstante, se cruzó en mi camino, como un gato negro, una ancianita arrepentida de tratar de asistir a lo que vendría a continuación: Teatro Kumulus de Francia. Mientras me alistaba para entrar, vi que la fila conducía a un autobús. Mayor fue mi sorpresa cuando, una vez dentro, nos dirigíamos, mi bus y otros dos, a hacia las afueras de Valladolid, a un pinar de monte. Los más conservadores se asustaron, la mayoría se inquietaba con una mezcla se excitación e intriga. Era el atardecer. Una vez que llegamos nos bajaron del autobús gente vestida como carceleros, con las facciones muy agresivas. Al llegar nos seleccionaron por sexos, y nos dividieron por una reja medianera, que desembocaba en un campamento de síngaros, gitanos, vagabundos y gente marginal que se sentaba entre latas de leche en polvo y sus escasas pertenencias. Aunque la obra había comenzado en el instante en que arrancó el coche, en ese momento fue que me sentí en un escenario que representaba quizás Auschwitz, en el que los protagonistas eran ellos y ¡nosotros!. El resto de la noche lo pasé genial, eran seis o siete microobras. Nos lograron dividir, de forma que rotásemos por los pequeños grupos de gente. La interactividad era total. Y aunque no fuera sólo diversión, con un espectáculo muy visual, salí preguntándome muchas cosas. Vi teatro experimental y que arriesgaba, con calidad y sencillez. Desde aquel día he querido hacer teatro, vivirlo in situ. Quizás me llegue algún momento. Ahora me siento más cerca que nunca de ese mundo. Veremos si, como dicen los Celtas Cortos, hay madera de colleja.

8 de noviembre de 2008

Gallos cantando en su corral

Esta es una nota que me han publicado en periódico El Deber. (Ver al final del texto en el enlace) ----- Cuando más en boga está el cuestionamiento de la unidad nacional y su integración se está corriendo la primera edición de la Vuelta a Bolivia de ciclismo. Tras un exitoso crecimiento de la tradicional Doble Copacabana, este año el popular media star, el padre Pérez Iribarne y Fides han dado un paso adelante en la gestión deportiva eficaz. Por una vez al año se va a tratar de integrar el país con rudos, esforzados y corajudos deportistas que quieren además de mostrar su valía deportiva, demostrar que el paisajismo, el patrimonio natural, la diversidad, el rendimiento físico, integración geográfica y cultural, la salud y el deporte son compatibles. Bueno, eso por lo menos es lo que nos vende la prensa internacional, yo tengo más dudas en cuanto a la salud y la ética. Las competiciones ciclísticas a nivel global están en plena metamorfosis. 
El ciclismo mundial ha pasado a estar bajo una nube constante de sospecha a raíz de los ya incontables casos de dopaje. Casi no se han librado ninguno de los podios de las últimas ediciones del Tour de Francia, por ejemplo, una de las supergrandes de este deporte. Mientras vemos que en muchos sitios del planeta la tendencia es a quitar patrocinios de importantes carreras, como la Vuelta a Alemania que no se correrá más a partir del 2009, o el cierre de los dos más importantes equipos de la década, el Deutche Telekom y el Discovery Channel, en Bolivia, por el contrario, comenzamos la andadura de la Vuelta internacional. Esperemos que nuestra integración no tome las mismas rutas (si vale el tecnicismo) que este deporte en Europa. Tras dos años de la Operación Puerto, la redada contra el dopaje más importante de la historia del deporte mundial, en España, no se ha visto mucha transparencia en los resultados. Al contrario. Cada vez los dudosos logros nacionales están bajo la duda de países vecinos que sí han introducido legislaciones antidopaje más severas y contundentes como Alemania o Francia. Justo este año España se ha llevado victorias en Juegos Olímpicos, Tour de Francia, Vuelta a España y Giro de Italia, clasificación Pro-Tour, además de algunas clásicas flamencas como Lieja-Bastogne o la Amstel, sin contar con otras en su territorio, siempre con la alargada sombra de esta lacra. Esperemos que nuestros titanes como Gallardo y su valentía exhibida en los Juegos salga a la luz el domingo en La Paz, que reluzca la serenidad de Yamil, el trabajo y sacrificio de Zubieta o la potencia demostrada por Soliz el año pasado, y nos hagan sentir orgullosos de contar con un deporte limpio. Si no tenemos pruebas en contra, confiemos en ellos y en que, como dijo Soliz a la prensa, “que los gallos canten en su corral”, en nuestra montaña, donde se coronó campeón de esa Doble Copacabana el año pasado. Foto: La Razón

26 de octubre de 2008

Inconsciencia salvaje

Los detractores de EEUU, que se cuentan a puñados, suelen hablar de capitalismo salvaje. Con tantos años de lucha mediática, a causa de la Guerra Fría, estos conceptos se han trivializado, se han manoseado, han ido perdiendo fuerza y su contenidos se ha disuelto, pero no por ello han dejado de ser ciertos. Ayer salía un anuncio en prensa que invitaba a obtener licencia de conducir, “aunque ud. sea ilegal”. Y ese periódico circulaba de forma legal. Por razones pragmáticas, para alimentar este mismo sistema de acumulación de capital, se necesitan a los inmigrantes indocumentados. En una tertulia con Piyayo y Eva, años atrás, casi fui excomulgado de su grupo cuando comenté que ellos (mis amigos) y yo, nos “beneficiábamos” de este hecho. Creo que huelga decir que no estoy a favor de ello, pero hay que notar el abuso que nosotros como sociedad cometemos con la utilización (indirecta o no) de esta mano de obra más barata que permite que las economías que hacen uso de ella sean más “competitivas” y puedan seguir aumentando sus productividades, que luego de transferirse en beneficios, vuelven a circular, posibilitando el “dinamismo de las economías”. Entonces, en esta carrera por encontrar primero el hueco del consumo todo vale. Y en el país del Norte salta a la vista un poco más. Se ha exagerado en aguzar el ingenio para seguir incrementando el consumo. Comprar y comprar. Vivir y trabajar para consumir. Díganme si no, cómo es que Washington DC, una de las ciudades más aristocráticas del mundo, pueda tener un servicio de transporte público tan malo. La respuesta está en la pregunta: ciudad aristocrática. Lo malo es que EEUU en sí no es un país aristocrático, ni los millones de habitantes que mantienen a DC, como los alrededores de Maryland y Virginia. El sistema Metro es pésimo, con una hermosa alfombra pero con apenas ¡cinco líneas!, para toda la superficie que abarca. Con buses que terminan su servicio a las 8 pm, que pasan cada 30 o 45 minutos, por los carteles de parada ya que ni siquiera existen bancas para los ancianos que en días lluviosos se empapan resguardando las bolsas de la compra que han hecho en el supermercado. ¿Alguien ha pensado en el tema de sostenibilidad mientras viaja en su coche de cuatro metros de largo y completamente solo?. Seguramente que sí lo han pensado, como habrán pensado que la salud es un Derecho Humano al que todos pueden llegar si se lo proponen, llegar al sueño americano. Pregunten a los millones de indocumentados o a los que mueren en la frontera si es tan fácil llegar a ese sueño. Yo pude, y si yo pude ellos también, me dice alguien. Pero lo cierto es que en el mundo no existe trabajo suficiente para absorber a la enorme masa laboral que lo demanda. Mejor dicho sí existe pero está mal repartido. La alternativa es confusa y ahora no se vislumbra, más aún para los fanáticos y fundamentalistas del mercado. Malos tiempos se avecinan, sobre todo para los más indefensos. Ojalá que pronto encontremos alternativas o complementos para detener esta sangría. De momento me doy prisa, sino me toca esperar 45 minutos al siguiente bus.

9 de octubre de 2008

La Champañería

El turismo de bares y cafés es una de mis actividades preferidas y ya lo dije aquí. La Champañería de Barcelona es uno de esos templetes o baretos que más me ha impactado. ¡y tanto!, que aquella vez, en unos pocos minutos perdí mi teléfono y mi carnet de identidad como por un efecto hipnótico. Estábamos andando por el barrio de Barceloneta con el clan boliviano, qué grupazo, el de los lapos en la cara capitaneados por un ilustre orureño, gracioso carismático, Chelo, que repartía cariñosos golpes en la mejilla de Bruno, a diesra y sinistra, demostrando cierta autoridad, y en una de esas fue justo cuando me metieron de un empujón a una tasca que humeaba cual fábrica de jabón. Entramos y pedimos varios changüiches de butifarra acompañados de botellas (muchas) de champán. Cuando nos hubimos secado la séptima botella, el mesonero nos informó que no vendía alcohol sin comida. Dos butifarras más entonces, gruñí. Se trataba de un habitáculo mediano. En el extremo derecho estaba la barra, al opuesto, unos armarios que alcanzaban el techo y contenían las cajas del oro rosa: el preciado champán; y al fondo de todo, nada menos que una charcutería. Unas doscientas personas atestaban el recinto con capacidad, digamos que para cincuenta. La sensación inicial de claustrofobia se iba diluyendo con las burbujas de la pócima espumosa, ya que a decir verdad, no era tan desagradable el roce de simpáticas extranjeras que trataban de conseguir su ansiada botella. Lo que sí que irritaba era el goteo de las salsas de los bocadillos de lomo que circulaban por los aires, en mano de iracundos y fornidos camareros que cuando acarreaban el alimento, amenazaban, imparables, con cajas enormes de botellas vacías a cuestas, y que cuando no eran percibidos, de todos modos arrasaban con cuanto tobillo, rodila o tendón encontraran a su paso. Pero sortear a ardientes forasteras, a etílicos catalanes, a furibundos obreros, a apestosos cocineros que traspiraban ajo o a restos de casquetes de cristales rotos de copas que rodaban por el suelo, no era la única misión de evasión. También había que enfrentarse con desquiciadas y audaces ancianas que entraban en el espacio sin otro propósito que el de adquirir unos gramos de jamón ibérico en la charcutería del ala posterior. Cuando la última burbuja del cava traspuso mi glotis, escapamos de ese atolladero como forajidos, jurando volver cada vez que visitase nuevamente Barcelona. En la huída, ya en calles del Borne, reparé que perdí mi carnet y mi teléfono. Les aseguro que no me lo robaron, sino que lo deposité en el bolso de alguna anciana, junto con sus gramos de fuet y su queso manchego. Fui hipnotizado, pero valió la pena.

23 de septiembre de 2008

Festivales, festejos y otras fiestas

A casi todos nos gusta festejar o conmemorar ciertos acontecimientos o fechas especiales, no siempre con baile, chicha y mixtura, no siempre con ceremonias solemnes ni con aburridas palabras, no siempre con fuegos artificiales, pero de una u otra manera rendimos homenaje a nuestros días importantes. Los Festivales Culturales contemporáneos se acercan a fiestas consecutivas, una suerte de prestes populares donde juntamos fuerzas para observar, disfrutar, exponer y digerir un cúmulo de experiencias con una o varias temáticas en común. Los festivales culturales estándar suelen durar una semana o más, y suelen crear una impresionante sinergia de fuerzas, recursos y ganas. Ya para eso hemos visto al festival, en dimensiones, más grande e importante del mundo: Los Juegos Olímpicos. En mis años en España cambié mi forma de ver los festivales. La Semana Internacional de Cine de Valladolid me mostró como un festival es patrimonio de todos. Por una semana toda la ciudad se entera de que está pasando algo. Los habitantes, algunos claro, se apropian del evento, se vuelven huéspedes de las salas. Y aunque no toda la gente va a ver pelis, mucho menos las que exhiben en ese festival, alternativas y de culto, mucha tente siente la necesidad de cumplir con una de las fiestas locales por excelencia. Así, vemos un lunes a las 8 de la mañana, largas colas por pillar un ticket para ver algun film iraní o polaco. En mi Cochabamba tenemos diversas festividades y eventos, pero de varios días no tantas. Tenemos (tuvimos?) el Festival de Teatro Peter Travesí. Ahora está huérfano y de capa caída. Aunque éste nunca logró despegar del todo. Nunca identificó a los cochabambinos, la prueba es que está herido de muerte. El festival, también de Teatro, que ha mostrado que las ganas pueden, es el Bertold Brecht. La pena es que aunque existan muchas ganas, el capital se impone también y no ha tenido el crecimiento que merece. Es impresionante lo que la gente del ICBA ha hecho con unos pesitos, es alucinante lo que ha alcanzado ahora Rocío Delgadillo y antes Ivette Mercado. Santa Cruz ya lo está consiguiendo con sendos festivales bienales, el de Música Barroca y el de Teatro. La ciudad de Sucre se quedó estancada con su Semana Cultural y La Paz avanza, con más presupuesto, con su Fitaz. Veremos qué hacen el 2009 siendo Capital Iberoamericana de la Cultura. Todo esto de los festivales me da una noción de universalidad. De que la cultura es para el pueblo, para la gente, para todos. En Estados Unidos los festivales además mueven mucho dinero. Aunque sean independientes como Sundance. Y hay de todo tipo. Washington DC, la capital es también la Capital Cultural, claro, un paso o varios por detrás de Nueva York pero con una densidad de actividades casi inagotable. Y eso es patrimonio de sus habitantes y hay de quien ose tocarlo. En las dos semanas que llevo acá ya he disfrutado de uno de arte, uno de cine y otro de jazz. El de cine era el AFI Latin American Film Festival. Con muy pocas posibilidades de personalizarlo e integrarlo en el imaginario popular dadas las dimensiones de individualidad de este país y el tamaño del área urbana que comprende Virginia, Maryland y D.C. Además, esta semana comienza uno de los más elitistas festivales de jazz, el de Duke-Ellington. Abre el gran cubano Paquito de Rivera. Efervescencia cultural, ésta sí de élites y selectiva (ojalá que un día también popular) , pero cultura viva también, por lo menos para que los autores, varios de ellos nóveles, paseen en limosina alguna vez en la vida. ¡A festejar! PD: pa los de cine, aprovechen para darle un vistazo a la programación de San Sebastián, esta semana activo.

12 de septiembre de 2008

Happy Together

Ya he comentado el tema de los olores, los sabores y los sonidos relativos a los acontecimientos marcados en nuestra mente. Si a esto le sumamos las personas, el queloide puede ser bien profundo, que para eso ya tenemos varias cicatrices. Por buscar una imagen, digamos que la de los 400 metros lisos en Atenas 2004, con ganadora local, Fani Halkia, una hombruna griega que diera positivo en Beijing 2008, al pasar por meta y coger su albiazul bandera fue homenajeada con un movido rock heleno que me hizo poner los pelos de punta. El Oaka Estadium de Calatrava estaba hasta la bandera de furibundos hinchas que festejaban la victoria de su orgullo nacional, una vez descalificados sus portaestandartes y medallistas Kenteris y Tanou, también por dopaje, vaya casualidad. En estos Juegos de Beijing, el show indiscutiblemente se lo llevo la pareja de moda: Bolt e Isinbayeva. Ambos con récord mundial y oro al bolsillo. El jamaiquino festejó al son de un movido reggae el primero de sus tres oros y tres récords. Pero la que más me inspiró fue la rusa, que haciéndo esperar a toda la audiencia a que termine de saltar (el resto del programa ya se cumplió) saltó los 5.04 metros. Al caer dedicó a su nuevo entrenador el triunfo. Quizás en el fondo también a su amorío, el argentino lanzador Baliengo. Estalló entonces en los altavoces Happy Together. Esa canción de The Turtles que tantas veces me ha inspirado, como aquella charla con mi prima Vale, en un bar de carretera al puro estilo americano, como el de Happy Days, y yo contándole mis trajetias, o también al ver con el Negro la romántica peli homónima de Wonk Kar Wai. Pues esta semana pasada la he vuelto a revivir, esta vez con mi familia. Coincidimos en Tiquipaya, después de varios años todos los Iglesias-Mendizábal: Augusto, Ana, Gringa (95 años), Guille, Lu, Rebe, Bego, Badulaque y yo. Happy Together aunque sea por dos días. Ahora toca esperar el siguiente encuentro, en 2009 quizás.

1 de septiembre de 2008

Todavía se puede (a contrarreloj)

Este es un artículo (enlace) mío que se publicó en El Deber de Santa Cruz con motivo de los Juegos Bolivarianos de Sucre 2009 y su situación actual. -------- Normalmente los atletas periodificamos nuestro trabajo. En el largo plazo, se suele pensar en términos de ciclo olímpico, los cuatro años que hay entre Juegos Olímpicos. Dentro de este ciclo, el Comité Olímpico Boliviano tiene otros objetivos intermedios. El primero son los Juegos Bolivarianos (6 países), el segundo los Odesur (14 países) y el tercero los Panamericanos (50 países). Aunque todavía saboreamos la imagen de la antorcha olímpica del Nido de Pájaro de Pekín, la vida continúa. Este 2009 se vienen unos Juegos Bolivarianos, muy especiales porque se realizan en Bolivia por tercera vez en nuestra historia. Tradicionalmente, el organizador de una cita como ésta tiene una motivación extra por estar arriba en el medallero (de acuerdo con sus posibilidades reales, claro). Entre candidatos a medalla en atletismo (sólo unos cuantos realmente se llevarán el metal) se vislumbra un grupo reducido con opciones entre los que están Ugarte, Irusta, Sánchez, González, Mamani, Aruquipa, Pillco, Calizaya, Cornejo, Olmos y quizás algún relevo femenino. Recordemos que en los juegos de 2005 sólo sacamos dos medallas, Irusta e Iglesias. En este contexto, donde un año es casi nada o muy poco, creo que todavía estamos a tiempo para maquillar una actuación algo digna en un campeonato que invita a dudar con los fundamentos como la precariedad en los avances de la infraestructura proyectada; en una ciudad que ha demostrado falencias graves como la paupérrima organización del Nacional de Atletismo 2008; con el antecedente de que nos vetaron la organización de los Odesur 2006 por inoperancia. Así los deportistas sentimos escepticismo de que se puedan sacar delante de forma decorosa. Mucho se debe hacer. Planear concentraciones y campamentos de entrenamiento, insertar a los atletas en competiciones internacionales, aprovechar para aumentar conocimiento y formación aprovechando las sinergias, realizar un seguimiento médico y metodológico del entrenamiento, etc. Aprovechemos que se avecinan días de fiesta deportiva para implicar a los chuquisaqueños y a los bolivianos en conjunto, involucrar a voluntarios y a empresas privadas como se hace en todo el mundo. Se pueden hacer muchas cosas, pero ya. No queremos después tomarnos la cabeza y pensar “podíamos haberlo hecho”.

26 de agosto de 2008

Finito

Es impresionante ver las habilidades comerciales de este monstruo que es China. Si antes fueron los fenicios, los árabes y los británicos, ahora son los habitantes del sureste asiático, concretamente el país continente que acaba de demostrar por qué se le apunta como potencia. Se han hecho populares sus mercados donde se comercian desde computadoras hasta palitos chinos para comer. La concepción de mercado árabe encarnado en las medinas medievales, aún hoy vigentes o los mercados latinoamericanos, como La Cancha o la Uyustus no tiene nada que ver con los mercados sinoasiáticos. Éstos tienen que ver más con centros comerciales norteamericanos de los años 70, con un indudable toque de ordinariedad propio de los precios y exigencias de calidad que requeríamos los consumidores acá presentes. Los más famosos mercados, el de la Seda, el de las Perlas o el de Artículos Falsos (Fake Market, cierto) se marcan en el mapa a la altura gráfica de la Muralla, del Palacio de Verano, de la Ciudad Prohibida, de la plaza de Tiananmen o del Templo del Cielo. Era muy fácil ver entre los compradores a medallistas olímpicos que dilapidaban sus jugosos erarios provenientes de prominentes becas financiadas por sus gobiernos en pos de una medalla. Todas estas hordas de gente llenaban sus bolsas de falsificaciones casi perfectas de ropa de firmas reconocidas con la única limitante de lo que la aerolínea permitiese llevar de exceso de equipaje sin multar a sus clientes con esos absolutamente prohibitivos cincuenta euros por kilo. El cortejo entre comprador y vendedor comenzaba con un precio absurdamente alto ofrecido por el viandante que obviamente era rechazado, por lo menos, por los consumidores latinos. Luego el romance tenía una larga negociación hasta terminar en un precio irrisorio para el consumidor, que después de esa ardua tarea de negociación se retiraba siempre pensando que aún se podía haber bajado un poco más lo transado pero con la tranquilidad de que con esa suma en su país de origen no compraba ni los botones. Yo ya tuve problemas cuando fui a Marruecos. Me impacientan tan insistentes comerciantes. Ellos, o ellas, las más agresivas nos lanzaban piropos o insultos según el momento del ataque. Boliviano mucho tacaño. Boliviano mucho guapo. Boliviano bien vestido con esa camisa. Boliviano muy mal vestido. Señora, déjeme pues en cincuenta yuansitos, ya pues mamitay decía yo. A lo que ella respondía, tú me quieres matar, 80 finito, finito, finito. Al final compré algo a mis sobrinas y a casa a descansar de tan duros embistes que tenían en los momentos cúlmines hasta roces físicos no eróticos, sino casi belicosos. Donde menos esperaba negociar era en el Teatro. Fui Con mi colega paceño y ex atleta, Alejando Aponte, virtual guía turístico y comercial del Equipo Nacional. La intención era ver la obra de la China Nacional Acrobatic Troup. Compañía de acrobacias, danza y teatro que combinaban sus artes con toques antropológicos, archicomerciales y de tecnología (difícil unirlo armoniosamente) en un espectáculo circense de alto vuelo. Muy comercial pero de técnica impresionante aunque con muchísimo menos arte que el afamado Circo del Sol. Una vez en el Poly Theater, lugar que albergaba la presentación, no quedaban entradas de menos de 380 Yuanes. Yo ya me resigné a ver el show en dvd pirata, hasta que Ale negoció entradas de 1200 y 680 yuanes (de cortesía, claro) con oferentes distintos que al ver que pagábamos contantes y sonantes 150 yuanes por cada una, vieron como buen negocio rematar las entradas de cortesía que habían obtenido por alguna vía diplomática. El chino nos ha demostrado varias cosas en estos Juegos. Que cuando el papá Estado decide algo, o mejor dicho, su inquilino, el Partido Comunista, se hace sin rechistar. Que si es necesario echar a los habitantes de Pekín no naturales de esa urbe para que el turista occidental esté más a gusto y con menos colas durante los Juegos, se los extradita temporalmente a sus pueblos de origen. Que si hay que invertir 40.000.000.000 de dólares para embellecer Pekín con flores y bajar la contaminación, se apreta el cinturón del resto del país, aunque hayan otros miles de chinos que aún se encuentran refugiados y sin casa a causa del reciente terremoto. Que hay que quedar bien con los visitantes, aunque un deportista boliviano te pille dando la riña de su vida aun jardinero por dejar caer la bolsa con pasto mojado en la calzada, aun cuando te vea que está a punto de blandir una rama de roble sobre su espalda como castigo después de una retaíla de ininteligibles insultos en mandarín y sonreírle al visitante con toda la dulzura del mundo con diez segundos de diferencia. Que se puede combatir la piratería de los patrocinadores olímpicos, digamos que Swatch, Adidas o Lenovo, pero hacerse los de la vista gorda con el resto de firmas falsificadas. Que dentro de no tantos años será rico y los textiles ultrabaratos se fabricarán en otro sitio y que ellos serán los compulsivos compradores que ahora son los norteamericanos, europeos o japoneses, a los que se parecían hace 60 años. Finito es el precio último. Tíbet, sus derechos humanos pisoteados, el mando vertical y una disciplina de hierro es lo que se paga. Finito, finito. Y así se acabaron los Juegos. Hasta siempre Beijing. Welcome London. ---- Foto muy ilustrativa. La globalización llega a los samurais. Si no, no queda más que ver la peli norteamericana de animación Kung Fu Panda.

21 de agosto de 2008

Game Over

El título se me ocurrio cuando escuchaba esta mañana una canción muy bonita de un grupo más o menos pastelero llamado The Magic Numbers. La canción dice Love is just a game. Pensé que todo puede verse como un juego. El deporte es un juego y un juego bien bonito. Los 800 metros son muy excitantes precisamente por eso. Las carreras son tácticas, la mía se pasó a 54 el parcial del 400, muy lento para la categoría de los participantes. Delante mío quedó el campeón panamericano del 2003, sentado. Yo pasé en 55 los 400 y repetí en la segunda vuelta. Paa hacer marca es necesario correr constantemente pero algo más rápido la primera vuelta. No hay más que hablar del tema. Los rivales... diversos. Uno rezaba a Alá, otro se santiguaba y otro movía las piernas convulsiva y compulsivamente. Otro, el que relata quería saltar a la pista cansado de estar encerrado en cámara de llamadas. Ocho personas en un cubículo reducido esperando saltar al ruedo, como perros de caza. El norteamericano más que superatleta parecía un cantante de rock, barbudo y melenudo. Esta vez el túnel no fue tan largo y tenso como en Atenas. En realidad esta vez disfruté mucho más de la tensión, de los nervios. Del Nido. Y así, con este desorden de ideas que pongo en el post, sin ningún sentido, este relato muestra un poco cómo me siento, como nos sentimos los atletas luego de la Gran Prueba. Como en un post parto pero chiquito. Con la cabeza desordenada, desamoblada. Una nota bonita me hizo el de la agencia Efe. Sin exagerar las cosas. Ya no hay que lamentarse, este juego fue intenso y ha durado muchos años. Ahora toca cambiar de disco, cambiar el chip como dicen. Gracias a todos. Como una vez dijo Cerati: No hubiera sido nada sin ustedes...algunos siguen hasta hoy. Gracias. Totales.

19 de agosto de 2008

Vela de Armas

La suerte esta echada. Esta es mi serie: Heat 6 Wednesday 20 August 2008 - 19:40 Lane Athlete Country 2008 PB 2 Mohammed Ahmed Al-Yafaee YEM 1:53.30 3 Christian Smith USA 1:45.47 1:44.86 4 Achraf Tadili CAN 1:45.29 1:45.05 5 Abraham Chepkirwok UGA 1:43.72 1:43.72 6 Fadrique Iglesias BOL 1:49.71 1:48.16 7 Jakub Holuša CZE 1:46.15 1:46.15 8 Amine Laalou MAR 1:44.27 1:43.25 9 Kleberson Davide BRA 1:46.49 1:45.47 Hasta luego, pues. *PB: Personal Best (marca personal) 2008: Marca de esta temporada

Madera de Campeón(a)

Los grandes campeones tienen muchos atributos. Algunos como Isinbayeva incluso la belleza y el glamour. No es nada fácil batir un récord mundial en unos Juegos Olímpicos con 60.000 personas esperándola para irse a casa a dormir, todo esto con la discusión del dopaje fuera. Estos supercampeones no defraudan y muestran que tienen una inteligencia extra. Muchas veces se asocia a los grandes deportistas a gente sin preparación y con escasa cultura (el paradigma Maradona o Tyson). Pero para brillar en lo más alto, para ser un superclase se necesita combinar ambos hemisferios, se necesita coordinar cuerpo, cerebro y lengua. De esto sabía mucho Michael Jordan y está aprendiendo Kobe Bryant. Pero una que me ha llamado la atención es Marta Domínguez. La obstaculista española, que se perdiera por lesión Atenas y quedara eliminada en Sydney, luchaba por la única medalla a nivel internacional que le falta, la olímpica. A falta de 200 metros pujando por la de plata, tropezó con la madera del obstáculo y cayó al suelo. Trató de levantarse pero tuvo otra réplica de temblor. Las piernas no le dieron para reatacar. Al día siguiente me la encontré en el Mercado de la Seda. Ya estaba levantada, una sonrisa enorme, de veterana que a sus 32 años sabe que todavía puede pelear en Londres 2012 pero que se antoja difícil. Estaba acompañada del grupo palentino, lindas personas con las que conecté en mi paso castellano. También la acompañaba César Pérez, otro golpeado atleta, campeón mundial universitario al que un accidente de tránsito le destruyó la rodilla. Un valiente. Obstáculos pasados. Bonitas actitudes. Así, no queda más que levantarse y seguir adelante. Todos tenemos ciclos, en una cita como esta suelen acabar algunos. Seguramente acabaré uno yo. Muy probablemente me aleje del deporte por un tiempo. El tiempo dirá que sigue luego. ----- En la clausura cantará el tenor Plácido Domingo. Uno de mis sueños se hace realidad. Si en Atenas nos susurró a la oreja Björk y en los Panamericanos Jorge Drexler, ahora dejamos de lado el pop para entrarle al belcanto. Ni hao Plácido. ---- La ciudad de Beijing es famosa por muchas cosas. Cultura milenaria, la ópera, los acróbatas, la cerámica, su iconografía y ¡su gastronomía! En Wenfuji nos encontramos con víboras, escorpiones y anticuchos (léase pinchos) varios. Me esperan muchas experiencias y pocas horas de sueño después de competir. El proverbio latino invertido: Post pestum, festum. (Después de la peste, la fiesta).

13 de agosto de 2008

Picos y Valles

Normalmente las emociones y la tensión en las personas tiene picos y valles, hay valles como nuestro Valle Alto, hay altiplanos y hay huecos como los de las calles de Cochabamba. Nadie o muy poca gente es capaz de vivir en un estado de éxtasis prolongado, porque simplemente ya no sería éxtasis, sino que pasaría a ser parte de la vida cotidiana. Igualmente pasa en unos Juegos Olímpicos. Nos gusta hacer historia en nuestras propias vidas, tener cada recuerdo como indeleble. Algo así como la portada de Marca, el diario más leído de España. De eso nuestro ex presidente Mesa sabe mucho, se pasó de rosca y no le salió muy bien. Pero en un evento como éste la tensión sube y baja, como en la vida misma, como la espuma. Entonces, después de ver fuegos artificiales, de ver autopistas recién inauguradas, de comer sushi y gambas a destajo, de sacarse fotos (con el mejor jugador de básquet, de tenis, de ciclismo y de fútbol del mundo), pasear por los intereses turísticos de la vieja Pekín y comer su afamado pato (evitando la diarrea claro está) y sobre todo entrenar al mayor nivel posible, es muy, muy difícil. Llega un momento en el que el cerebro colapsa. O lo hace el cuerpo. Antes de venir me pasó con el estómago. Abusé de mi cuerpo y de sensaciones emocionantes. Demasiadas. Lo pagué con cuatro días sin entrenar por una fuerte fiebre infecciosa. Justo por los días de “Cultura Deportiva”. Me ha pasado otras veces. En Osaka, o en Atenas donde estuve con suero y en el gabinete médico tratando de explicar a un médico griego mi diarrea y su color, pero que sólo hablaba el idioma heleno y el italiano. Me ha pasado fuera de las competiciones también, aquellas veces de París, Copacabana (La Paz) y Nueva York, que al llegar de las tres acabé con una jaqueca de ley. Por eso he tratado de dormir y alternar deporte, turismo, y ocio pero de forma muy relajada. Algunos chicos me dicen, ya no duermas, aprovecha, y lo hago, sobre todo a partir del 21, no duermo más. Pero llegan los momentos de saturación, los momentos en los que ya no llama la atención ver el escote de Isinbayeva. Los valles en estas situaciones no son tan profundos, hasta el día en que compites. El pico o el hoyo puede ser muy profundo. Se pasan muchas horas solo y se vive a mucha velocidad. Espero vivir a velocidad mi carrera del día 20. Entre tanto a lavar ropa, hablar de política y de otros chismes con los compañeros de equipo que todavía no han vuelto al país. ------ La revista Letras Libres ha sacado una edición especial, bueno, la de Agosto, relacionada con la política, cultura y deporte chinos, a propósito de los Juegos y con excelentes artículos. Se centra en el modelos socialista de sacar resultados deportivos a mansalva y lo pernicioso que puede ser. Si no, no queda más que recordar las aberraciones que se hicieron detrás del Telón de Acero, embarqazos y abortos provocados para conseguir mayor rendimiento hormonal, cambios de sexo o asesinatos disfrazados en nombre del "deporte". También hay excelentes artículos en revistas más famosas como The Newyorker, con sendos artículos sobre la arquitectura deportiva de Beijing y Newsweek que tiene en su portada a la veterana nadadora estadounidense de 40 años. ----- Seguiré informando.

9 de agosto de 2008

Y el día llegó

Llegó el momento tan esperado, la inauguración de los Juegos. Ese 8/8/08; 8:08pm capicúa. La dirección artística del evento estuvo a cargo de Zhang Yimou, director de pelis famosas como La casa de las dagas voladoras, Camino a casa o Hero, y quedó impecable. Cada vez resulta más complicado encender la antorcha olímpica con creatividad, después del emocionante tiro con arco de la flecha encendida de Barcelona, del emotivo movimiento de Mohamed Alí, del agua ardiente de Sydney o de la pira-puente portátil de Atenas. Si bien ésta última fue más mística y la catalana más artística, la de Beijing no defraudó. Al contrario, sorprendió. Despliegue sobre todo arquitectónico y de luces, ya que el Cubo de Agua o el Nido son unas esculturas per se, algo así como el Guggenheim de Bilbao por fuera o el de Nueva York por dentro. Como super star estuvo Jackie Chan, al que yo no controlo demasiado. La tarde comenzó con muchos grados de calor. Nos enfundamos camisa, corbata, saco, pantalón y sombrero. No sé por qué no había bufanda y lluchu. Me imagino que por falta de presupuesto. Me pinté parte de la cara, el ojo, con rojo, amarillo y verde, con pintura inchorreable, cortesía de Álvaro Eíd. Me puse los mismos calzoncillos del viaje. Lavados. Se me hizo un embalse de sudor. Rebalsaba de rato en rato y se deslizaban las gotas o chorros hasta mis tobillos. Gracias a Manaco, que me dio zapatos nuevos anfibios no acabé con mis pies como uvas pasas. Nos encerraron en el pabellón de Gimnasia. Junto con Noruega y EEUU en la sección 303. Ahí tocó esperar, éramos el país 129 de casi 210. Alfabeto mandarín. Comenzó la transmisión por las pantallas de la tele con las voces de Freddie Mercury y de la Caballé que no pudo entonarse en Barcelona 92 por la muerte del primero. Esas fueron las primeras erecciones capilares del auditorio. Imágenes de deportistas de juegos pasados. Ya se sentía ansiedad. Navarro y yo no dejábamos de meternos arbejas dulces en la boca. Luego, fotitos de rigor con los pabellones y más famosillos. Ésta es una con Kobe Bryant, mejor jugador de la NBA. En el camino al estadio, apaisados se juntaban miles de chinitos haciéndonos piropos. Fuimos rock stars por un día. Aunque anónimos, stars al fin. Llegado el túnel, confuso, como ese de Sábato, la emoción nos desbordó. La boca del Nido nos tragó. Nos adelantábamos ansiosos, ya éramos parte del equipo de Bangladesh, por lo menos de corazón por las constantes invasiones en su territorio vital. Yo estaba aturdido y atolondrado, mientras caminábamos y inmortalizábamos el momento con las cámaras nos vimos dentro, en la arena, cuando tronó el estadio, la Bolivie, gritos y alguna lágrima. Se me desfiguró la cara en una sonrisa. Casi se me disloca la mandíbula. Esta vez no disfruté de mis tres segundos mundiales de Atenas, pero fui feliz. A medida que caminaba mi cara pintada se distorsionaba pero seguía en la zona. Me encontré con varios amigos, Villanueva y Mariano de Venezuela, Carri, Price, Rocío y Pietro de Argentina, y con la multi-medallista mundial Marta Domínguez de Palencia. También busqué a Julieta, la psicóloga española sin suerte. Marta: Luego, con la nadadora Karen aparecimos casi sin quererlo en el escenario. Al hablar y cantar nos caía la saliva de Jaques Rogge, presidente del COI, y de Chan. Luego el vuelo de la antorcha y a vivir los Juegos Olímpicos. Momento de conexión, me sabía conectado con mis padres, con mis amigos, con los maics, conectado en red. Con el mundo. Wawas parecíamos, siempre. Hoy, el día después. Ch´aki emocional. Resaca emocional. Los Juegos ya están. Hoy toca ciclismo. Gallardo adelante. Le tocó bailar con la fea. Con Valverde, Sastre, Botero, Cavendish, los Shlek y Freire, además del vigente oro en Atenas, Paolo Bettini y el corredor de moda, Alberto Contador: Seco por dentro, con la llama quemándome, me despido con mi última emoción del día. S-e-g-u-i-r-é t-r-a-n-s-m-i-t-i-e-n-d-o.

5 de agosto de 2008

Village People

Ya el ambiente en la Villa está totalmente a ritmo. Llegamos cuando la cosa estaba calentándose, pero ahora ya todo está animado y se nota. Los equipos están casi al pleno. Ya conviene llevar la cámara de fotos a cuestas para pillar alguna reliquia para los fetichistas. Ayer fue con Nadal, tenista número uno del mundo, y con el Dream Team de ciclismo español, faltaba Contador, ganador del Tour 07 y del Giro 08, pero estaba Valverde (medallista mundial), Freire (triple campeón mundial) y Sastre (flamante campeón del Tour). La villa es como el ideal de una organización social, por lo menos a simple vista. Hay una igualdad de acceso a los alimentos, a las comodidades, a la diversión, por lo menos en dotación de equipos y bienes de capital públicos. Claro, los efectos perniciosos son las sustancias que toman algunos (más de lo que la gente piensa) deportistas que distorcionan muchas cosas. En fin, ese es el ser humano. De todos modos es emocionante ver el lema Un Mundo, Un sueño, es como que la frase oficial de los Juegos. El ambiente es fraterno, hay muchas personas con ganas de conocer gente, de ver muchas cosas y de intercambiar en todo sentido. Aunque siempre se lee en los paskines de prensa rosa lo de los amoríos olímpicos, es algo exagerado, creo. Je. Hay un diario de la Villa, el Village Life, que no podía esperar para su poner en su portada a dos servios "tocando las campanas del amor", qué romántico dicen. El cuentito de siempre, el comentario de siempre, y eso de que se acaban los miles de condones. Leyenda urbana, por lo menos en el edificio de Bolivia. Por otro lado en la Villa está el museo oriental. Ayer estaba cerrado, veremos hoy. En la foto salgo con Gallardo que acababa de llegar, buena onda el chapaco. Existe también una zona internacional, tipo feria de muestras, con stands de Cocacola, Visa, China Airlines, merchandising oficial y otros. En Cocacola te regalan poleras hechas de botellas recicladas. Esta es la vista del comedor chico, que aunque sólo tiene comida china, es más accesible en cuanto a distancia, felizmente no hay serpiente o larvas como en los verdaderos barrios pekineses: Ayer fue la presentación del equipo en la Villa, nos tocó junto con Jamaica, Perú y El Salvador. Estaban los dos hombres más rápidos del planeta, Bolt y Powell, tendrán que refrendarlo. Estas son las mascotas: Para hoy tenemos el festejo del Día de la Patria, seis de agosto, mañana informaré qué tal, dicen los rumores que han traído chicha de Sipe Sipe, ya confirmo. Feliz día Bolivia. Seguiré informando.

4 de agosto de 2008

Obra de chinos (Gran Muralla y los JJOO)


Los mandos verticales en este país (China) vienen funcionando desde hace miles de años. Y se nota fuertemente la herencia. Los voluntarios caminan por las calles de la Villa formando auténticos escuadrones, en filita y sin rechistar.
Pero el trabajo ordenado y de látigo se ve sobre todo en obras como la Gran Muralla.

Ayer hicimos el primer día de turismo. Tenía series duras el sábado (entrenamiento), acabando un mil en 2.30 y el domingo Elposti me dejó descansar una de las dos jornadas. Tomé la de la mañana para pasear. “No cuenten a los periodistas que estábamos paseando, van a decir que a eso nomás hemos venido” dice una voz del equipo, y no deportista.
Me da igual, lo que yo hago en mi tiempo libre es mi responsabilidad. Por cierto, vi a Isinbayeva, creo que era ella, indiscutible favorita al oro en pértiga-garrocha. Quise decirle que no comente a la prensa rusa que estaba paseando por la Muralla, pero me dio vergüenza.

La expedición partió rumbo a la Gran Muralla China. Obra vista desde el arriba como pieza de orfebrería, que según dicen tiene casi 5.000 kms de largo, imagino que algo así como de Cochabamba a Guayaquil.
Es sitio estaba atestado de chinos y forasteros. Éramos unas hormigas más dentro de este Imperio Oriental. La larga caminata, que recortamos drásticamente gracias a un teleférico, me hizo recuerdo a la peregrinación de la Mamita de Urkupiña. Es impresionante como piedra a piedra se fraguó semejante barbaridad. Lo que se puede hacer con la esclavitud. Y luego nos quejamos los atletas de hacer 80 kms a la semana y un poquito de pesas. Y eso que la esclavitud en el SSXXI no ha terminado.

Así es que ha querido China simbolizar su toma de lugar como potencia mundial del Siglo XXI. Estos Juegos Olímpicos son muy figurativos ya que a partir de ahora hay que contar con este país como un polo hegemónico. Como el Imperio Oriental. Veremos si la tiranía de este imperio no sobrepasa otros intentos modernos como Inglaterra en el XVIII, Francia en el XIX y Prusia o EEUU en el XX.

Impresionante, de esas obras que te erizan todo el bello corporal, que en mí es mucho menos abundante que en mi compañero de
lecho, el el nadador Miguel Navarro. Gran tipo, de mucho sentido común, gracioso, reservado y espontáneo.
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Lo de leer en los viajes es una costumbre del viajero. Lo que sí, al tratarse como ya comentamos, de experiencias profundas queda más grabado lo que el autor quiere contar. Por ejemplo, el atleta olímpico argentino Pablo Pietrobelli, buen amigo personaliza la página interior contando dónde y en qué circunstancias competitivas leyó el libro escogido, como un registro más de su experiencia. La última vez que nos vimos leía Estambul de Orhan Pamuk. Aquella vez yo estaba con Los Detectives Salvajes de Bolaño. Ahora me traje los Cuentos Naturales de Carlos Fuentes además de Miedo y asco en Las Vegas de Hunter Thompson, gracias a Claudia y Roco respectivamente.

La música también es importante. Con las melodías recordamos épocas y casi fechas. En Atenas 2004 mi soundtrack estuvo dominado sobre todo por A todos les toca su santo, de los Go Go Blues bolivianos cortesía del Padilla. Este año veremos la lucha entre Sabina, Llegas o Jarabe de Palo.

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Fernando Nurmberg, periodista boliviano que cubre el evento olímpico publicó que estamos avergonzados y venidos a menos. Que estamos esquivos con la prensa y que algunos se meten al sauna desnudos por no tener ropa.
Algo de gracia si hace. No llega a tanto pero los uniformes realmente son malos, mejor ya no repetirme.
¿Esquivo yo?, imagínense si estuviera elocuente, en lugar de comentar el ácido olor de mis calzoncillos lo que comentaría...
Señor Nurmberg, no fui ayer porque entrenaba, en otra quedamos para que le cuente las intimidades que sean necesarias, ¡con imágenes!. Pero coordinemos la hora. Un saludo a ud.
Seguiré informando.

Viáticos



Un amigo de un país lejano me contó el siguiente hecho.

Antecedentes de Derecho:

-Carta firmada por el Viceministro de Deportes que indica erogación de viáticos o gastos de bolsillo para un atleta por ocho días, y tres nadadores por siete días. Al resto por cinco.

Antecedentes de Hecho:

-Entrega de dinero al atleta por ocho días.
-Queja/recurso de uno de los otros deportistas que recibía viáticos por sólo cinco días. (con algo de razón)

Sentencia:

Se le quita el dinero al atleta (a pesar de que se queda 10 días más que algunos damnificados por la cifra menos), no se les desembolsa los siete días a los nadadores mencionados sino sólo cinco.

Justificación:

“Atleta, tienes beca.”
“Si pasas a la semifinal te damos más”
“Nos hemos equivocado con lo de ocho días”
“Más bien que este año hay algo, otros nada”
Y el más elocuente de todos “Les vamos a comprar uniformes de competición a los de Atletismo”… como si al obrero le haría tanta ilusión que le compren overol o mono nuevo.

Jurisprudencia:

Fórmula común en viajes deportivos: duran X días y los viáticos son por 1/4x X días (cuando existen).

Resultado:

No importa la cantidad, como el proceder.
Da igual, de todas formas el mencionado atleta dice no contaba con ese dinero. No cuenta con nadie de las altas esferas. Cuenta sólo con sus amigos, familia, entrenador y Federación de Atletismo. Dice gracias a ellos.

¿Y el sentido común?, no importa. Igualar para abajo. Criterios arbitrarios. Decisiones inconsistentes.
Esta historia me suena conocida.
Ya. Basta de historias repetidas.

1 de agosto de 2008

Alguien voló sobre El Nido (del cuco)


El nombre del post se refiere a una peli de Milos Forman. Al ver la maravilla arquitectónica del estadio nacional de Pekín, donde correré el 20, no pudo venirme a la mente otra frase diferente que la de este título. Me imaginé volando por encima de sus latones y depositando en el fondo huevos. Surrealista (el sueño y el estadio).

Y hablando de sueño, que es lo que me sobra, 12 horas durmiendo desde que llegué me hacen primero en el ránking nacional del Bello Durmiente. Afortunadamente están pasando las horas incómodas de jet lag. Por lo menos ya no me duelen los tendones. Mis piernas ya no están hinchadas, ayer parecían las de mi abuela Gringa, estaban infladas como buche de sapo. No sé por qué pero el año pasado en Japón no me pasó así. Será que esta vez el interminable periplo fue demoledor.

A la Villa Olímpica también estamos más adaptados. Esta vez no se si se trata de casas/apartamentos de protección oficial como en Atenas, si lo fueran, sería una obra social maravillosa ya que se trata de edificios casi de lujo.

Nosotros estamos en la periferia de la Villa, los barrios bajos, lejos del comedor principal, donde se junta toda la peña. Muy cerca de nuestro piso está el comedor secundario, con abundante comida china. En atenas estuvimos en el centro, en la zona aristocrática.
Quiero anotar que la Villa Olímpica no es lo mismo que el Centro Olímpico. En el primer lugar dormimos, comemos y descansamos. En el segundo, competimos (no todos).

El ambiente cultural ya se empieza a vivir.
Ha salido una revista de 70 páginas con todas las actividades culturales de Pekín en su temporada estival. Además de los Juegos Olímpicos (agosto) y los Juegos Paralímpicos (septiembre), existe la sexta versión del Olympic Cultural Festival, desde junio hasta septiembre. Miles de actividades de teatro, música (sobre todo lírica y clásica) y exposiciones inundan la oferta cultural de la ciudad.

Uno babea con toda esa oferta y si quieres participar en todo terminas estresado. Al principio mejor entrenar y descansar. Dejar hacer, dejar pasar, lema que a nivel político-económico les encanta a los liberales como mi primo Ríos.
Quizás se podría potenciar lo cultural con algo de Teatro y Artes de Calle. Esta es una de mis manifestaciones artísticas preferidas y en un evento así da para mucho juego. Aunque no hay que olvidarse que la inauguración y clausura son casi 5 horas de sólo eso.

volviendo a lo cultural, quiero destacar nuevamente al blog literario del escritor peruano Iván Thaís y su reseña de mi página web cultural favorita: El Cultural de El Mundo, en la que habla sobre la China Actual literaria destacando sobre todo al nóbel novelista y dramaturgo Gao Xingjian.

Mañana toca el primer entrenamiento fuerte fuerte, hasta hoy hice 10 kms por día y hoy por la tarde velocidad.
Por la noche nos entregaron los viáticos. Este año hay mucha plata, anunciaron los dirigentes. Lo que no anunciaron es que del mes que me quedaba yo y de las tres semanas que se queda Sonia, por ejemplo, sólo nos dan viáticos por 8 y 5 días respectivamente. En fin.
Veremos qué tal estas tres semanas con los cucos.
Seguiré informando.

31 de julio de 2008

Ahí Vamos


Ya hemos pasado por seis ciudades, todo dentro de este itinerario de Vuelta al mundo en ochenta horas, así como Verne pero más cortito.

Ayer comenzó el periplo. Fuimos al Palacio Quemado, donde dicen que hay fantasmas.
Cuando me acerqué donde la Encargada de protocolo y le susurré en la oreja que me hacía pis, puso cara de alarma. Alarmala de tos, me imaginé.
Los rumores decían que Evo no venía, que sí lo hacía Álvaro.
A él no quiero verlo. Evo tampoco es que me excite pero es el Presidente.
Nuestro originario de Orinoca comenzó diciendo que sentía vergüenza de tan reducido grupo. Yo imaginé que también siento vergüenza de sus asesores de la Administración Pública y de toda esa engorrosa burocracia que aceita los sistemas estatales.
Fue también la entrega de material. Qué sorpresa. Adivinen, tal como fue en los Panamericanos de Río, me dieron la ropa grande. No de forma tan escandalosa como aquella vez, pero grande al fin. Trece años viajando y siempre ropa grande.
Me cambiaron los dos buzos, no las camisetas-poleras anaranjadas.
Este año volvemos a competir por el podio de países con indumentaria más “curiosa”. De nuevo nos veremos con Honduras y Turkmenistán.

Tocaba esperar en el aeropuerto de París, como siempre los gabachos hostiles, sin dar palo al agua con el inglés, mucho menos con el castellano, siempre en un francés casi ladrado.
La agencia de viajes dividió a la delegación, la mayoría se fue en el vuelo de las 3. Me quedé yo con la cúpula del Comité Olímpico hasta el atardecer. La sobreviviente Normita (muchas olimpiadas y juegos varios) y Álvaro, el jefe de misión.

El equipo está integrado por siete deportistas en competición, más una que no, la niña Karen. El abanderado es el tirador Menacho, octavo del mundo y a última hora el Gallardo Chapaco de ciclismo. Repite Kate y su marido, debutan Sonia Calizaya, Miguel Navarro y Maria Tere de pesas, buen clima, buena onda todos.
....

Hemos dado la vuelta al mundo pero hemos llegado, felizmente.
La travesía comenzó en el Palacio Quemado de La Paz, luego pasamos por Santa Cruz, Lima y su garúa, Sao Paulo y su selva de cemento, París, donde vi 17 pistas sintéticas de atletismo desde el avión (sólo las que conté a ojo) y luego a Pekín. En total dos días y medio sin cambiarme de calzoncillos y de calcetines.

Se respira un ambiente distinto. Hay tensión y profesionalismo. Esta es una de esas competiciones en las que nadie reserva nada. Aunque existen niveles y niveles, esa suerte de castas que distinguen a los medallistas de los completamente amateurs, se achican en cuanto a la convivencia humana.
Todos comemos en el mismo comedor y dormimos en camas similares, salvo raras excepciones como las de los NBA u algún otro famosillo intocable.

Las personas, los deportistas, no se guardan nada, no hay esa pereza o desidia de dejarlo para mañana. Saben que no tendrán muchas oportunidades como ésta y se vive intensamente. En estas circunstancias es muy fácil que se impregnen los olores, los sabores, los colores.
La gente se sabe olímpica, y eso funciona como un club. Muy pocos son los elegidos para ganar una medalla. Se reparten algo así como 600 medallas para los 12.000 atletas.

Los amigos o el equipo de voluntarios que hacen posible estos juegos se vuelven personas entrañables, muy amables a menudo, porque saben que como chinos, el mérito de un evento máximo, es de ellos.

La Villa es una mezcla de colores y formas atractivas. Se puede observar diseños vanguardistas y clásicos. La entrada de la Villa tiene motivos tradicionales que contrastan con los edificios y los estadios posmodernistas como El Nido.
El diseño también está en la ropa. Italia por ejemplo viste con Armani. Holanda luce sus bicicletas como si estuviesen en Ámsterdam.
....

Ahora estamos en plena villa, pero en la puerta, esperando que nos acrediten y comiendo un changüich de verdura, es lo único que hay.
Seguiré informando.

24 de julio de 2008

48 Trancos (relato de Willy Rocabado)


Mi amigo Willy Rocabado, el Roco, me ha mandado este relato que escribió a propósito de la mesa redonda que hicimos la semana pasada en el mARTadero.
Sintetiza una serie de emociones que los atletas hemos sentido en algún momento. Me suscribo a él.

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Y de pronto todos los colores callan y los sonidos se oscurecen. De pronto todo el entrenamiento queda en tu cuerpo. Tu mente está enfocada. Ahora estás a cien metros de tu objetivo y no hay nada entre la línea de llegada y tú.
Han quedado muy atrás las largas jornadas del entrenamiento de preparación general, cuando corrías más pero despacio, cuando pasabas mucho tiempo en el gimnasio adquiriendo fuerza, cuando buscabas calles en pendiente para hacer repeticiones. Los entrenamientos generalmente eran largos y muy distendidos, con calor en esta parte del mundo. Lado a lado con quienes ahora te toca competir, tus amigos.
Parecían interminables repeticiones por que te dejaban muerto de cansancio, con tanto ácido en las piernas que en vez de haber corrido, sentías que te habías calzado pantalones de hierro. Ese período en el que cada día llegas a casa con el cuerpo agotado al extremo, pero con la cabeza cada vez más segura de qué quieres, y quién eres.
Atrás también quedó el período en que comenzabas a convertir esa reserva de fuerza y resistencia en velocidad. Cuando los entrenamientos se convertían cada vez más específicos, hoy tenías que lograr la técnica correcta: correr suelto, subir la cadera, relajar cuello y cara, mantener los brazos paralelos y hasta la altura de los ojos, los codos pegados al torso, las puntas de los pies hacia arriba, las rodillas por encima de la altura de la cadera, los trancos largos y terminados en un zarpazo explosivo.
Tu partida tiene que ser perfecta, has entrenado las salidas desde ese taco hasta que tus dedos dejan de doler por la posición, por tener que sostener gran parte del peso de tu cuerpo sobre las diez yemas. Durante sesiones enteras te has dedicado a encontrar una postura cómoda desde la que sales décimas de segundo luego del sonido que desencadena la fuerza de tus piernas y tu torso, completando la expulsión de tu cuerpo hacia adelante.
Atrás también quedaron las últimas sesiones en las que hacías muy pocas repeticiones, pero casi al 100%, ese casi es la diferencia entre el entrenamiento y la competencia.
Ahora queda atrás todo, ahora también queda atrás todo el entrenamiento de ese otro músculo que permite que estés acá: el cerebro. Todo aquello que tu entrenador te dijo sobre la concentración y sobre cómo verte corriendo técnico, suelto, rápido y seguro, ahora que lo ejecutarás también quedará atrás, sobre cómo una mirada a otro competidor puede derrotarlo aun antes de correr.
Escuchas la voz del juez que te pide colocarte en el taco de partida y te olvidas que al lado tuyo están algunos de tus compañeros de entrenamiento, personas con las que estás todos los días, de lunes a lunes, sin domingos, ni feriados, personas que comparten tu misma pasión, que conocen tus defectos, que conocen tus destrezas. Y te olvidas de ellos pues en última instancia no compites contra ellos, compites con ellos contra ti mismo, así como ellos.
Cada quien tiene su ritual, aplaudes, estiras tus piernas, saltas, corres en tu sitio, gritas, resoplas, mueves tu cuello, tus hombros, miras al frente como queriendo comerte esos 48 trancos que estás por dar. Haces algo tuyo, es tu forma de decir yo lo vivo así, es difícil de explicar si no se lo ha vivido, tiene mucho de teatral, pero es muy íntimo al mismo tiempo.
El juez dice listos y los pocos espectadores que están allí, en la tribuna de la derecha, aguantan la respiración junto contigo. Ahí estás, tus piernas se acomodan y sabes que eso era lo que esperabas, para lo que vives, para lo que despiertas cada mañana. Tu mente y tu cuerpo entran en fina armonía, esperas el sonido que te llevará a tu sueño. Lo escuchas y tu cuerpo reacciona como resorte hacia delante y tus pulmones se vacían por una milésima de segundo… y de pronto todos los colores callan y los sonidos oscurecen, ya nada importa, eres el mismo griego que hace tres mil años entraba al stadium a demostrar que era merecía ser guerrero, el mismo paguani mexicano que corría para contarle a Moctezuma que Cortés había llegado a Tabasco, el mismo Masai que corre kilómetros para poder beber. Eres el mismo Owens, el mismo Menea, el mismo Lewis, la misma Griffith-Joyner, el mismo Jackson, la misma Jones, eres el mismo que deja todo en la pista. Tú mismo.

10 de julio de 2008

Cultura Deportiva: Jueves 17 de julio


Llega agosto, llega el mes olímpico. Han pasado cuatro años y estamos a las puertas del mayor festival cultural del mundo.
Para eso, gracias al mARTadero, vamos a tener un coloquio-tertulia con creadores artísticos que han sido deportistas para que nos cuenten algunas impresiones, anécdotas y hechos que influyen en su proceso creativo.
Cada invitado, cinco en total, nos contará sus aventuras y desventuras en unos cinco o diez minutos. La charla y la interacción es libre.
Lo principal es acercar a los deportistas al disfrute cultural y a los artistas y creadores al disfrute deportivo.
Está abierto a todos y es gratuito hasta completar aforo.

Lugar: mARTadero, Av. 27 de Agosto, entre Ladislao Cabrera y Ollantay (camino al aeropuerto).
Fecha: Jueves, 17 de julio de 2008.

Invitados:

Gonzalo Lema, Premio Nacional de Novela, Concejal, Futbolista y Atleta amateur.

Ignacio Navarro, Ex vocalista de Jade, vocalista El Che, Doctor en Economía y ex recordista nacional de atletismo.

Eduardo Scott, Premio Nacional de Novela, Atleta amateur.

Willy Rocabado, Fotógrafo, Periodista y docente universitario. Medallista nacional en atletismo.

Rodrigo Vargas, Diseñador y Arquitécto. Ciclista amateur.

Modera: Fadrique Iglesias M, atleta olímpico.

Hasta el jueves pues, están invitados todos.

7 de julio de 2008

Le Tour de France




Se viene la Gran Boucle. La competición ciclística más importante del mundo. Una de las tres grandes carreras de tres semanas (amén del Giro de Italia y de la Vuelta a España), indiscutiblemente la más trascendente.
Los empresarios, trabajadores y deportistas que viven del circo mediático, de la épica y de las grandes firmas asociadas al deporte, se frotan las manos.

El Tour de France ha sido la competición deportiva asociada al sufrimiento y al estoicismo por excelencia. Tanto así, que de los 200 competidores que toman la salida, 199 o más acuden a prácticas alternativas de tratamiento médico deportivo.

Este es el argumento manoseado: “Para aguantar tres semanas compitiendo todos los días a ese nivel y con esas montañas es imposible ir con sopas solamente.”
Y nos han machacado tanto con eso que nos lo hemos creído.
¿Por qué entonces para las Clásicas (Amstel, Lieja, París-Roubiax, Bicicleta Vasca, etc) o para vueltas más cortas (Dauphinè, Suiza, País Vasco o Castilla y León) se dopan de la misma forma?. O para una carrera de 100 metros en atletismo que dura 9 segundos…
Esas imágenes de los ciclistas apretando los dientes, cayéndose de la bici, luchando con la soledad, con los 40 grados y con las pendientes de 15% en los Alpes franceses nos penetran los sentidos y nos hacen disfrutar.Y dudar.

Este año además sumemos la fiebre española. Deportivamente, este país está ahora con el pecho hinchado. En los últimos cinco años han caído trofeos de deportes varios como: Campeonato del Mundo de Básquet, Eurocopa de Fútbol, Wimbledon, Roland Garros, Copa Davis, Fórmula Uno, UEFA Champions League, UEFA Cup, Moto GP, Marcha Atlética, Dauphiné y sobre todo Giro de Italia y Tour de Francia. Al ser los nuestros países de habla castellana, estamos sometidos a que nos restrieguen estos éxitos matiné, tanda y noche. ¡Como en los tiempos del deporte detrás del Telón de Acero¡, por lo menos en cuanto a lucha contra las trampillas médicas.

Este año el Tour tiene un puñado de gladiadores máximos. Ya no está el gran Lance Amstrong, que ganó 7 rondas francesas (récord) con un certificado médico bajo el brazo que le daba muchas libertades. Tampoco estarán la mayoría de los integrantes de los podios de los últimos cinco años, todos ellos alejados de la carrera por problemas con el dopaje (¡coincidencia, persecución!!!), Vinokourov, Pantani (fallecido), Klöden, Contador, Landis, Beloki, Heras, Leipheimer, Rassmussen, Basso y Ullrich (el que se gastaba en un médico 60.000 dólares al año).

Entonces quedan como candidatos un grupejo abierto de posibles sucesores.
El primero es Alejandro Valverde. El más carismático. Me gustan sus formas,aunque algo inestable pero es polivalente y tiene un sprint en montaña muy fuerte. En contrareloj se supone que había trabajado mucho el año pasado pero es justamente ahí donde se dejó el podio del Tour 2007.

El más completo es Evans. Australiano que viene de ser subcampeón el año pasado. Su carta fuerte es que aguanta bien en montaña y desequilibra en contrareloj. Veremos mañana la primera, que quizás ganará el especialista Cancellara.

Luego está el ruso Menchov, actual ganador de la Vuelta a España. Buena montaña, equipo sólido aunque este año menos. Regular.

Hay que poner a Pereiro. El gallego ganó hace tres años por la confusión del dopado Landis. Tuvo la suerte de que le dejaran fugar y se cascó veintitantos minutos de ventaja y el resto no se enteró. Nadie contaba con él y ganó.

Sastre, español también, es otro montañista especialista pero no para meter cuchillo. Estará cerca del podio, su conservadurismo no da para ganar algo grande.

Está Riccò. Actual subcampeón del giro. Ese es de los que gustan al público. Lengua larga, guapo, desequilibrante (todo lo contrario que Sastre y el Ruso).
Los luxemburgueses, gemelos fantásticos Shlek, quizás el colombiano Soler, montañero duro y poco más.

Alguna sorpresa habrá. Algún cazado por los vampiros y a enarbolar periódicos y revistas con la épica deportiva de estos gladiadores que nos hacen babear con sus gestas.
Veremos quién llega con el maillot amarillo a los Campos Elíseos y conquista un título que para ellos es más importante que una medalla olímpica.
Esto es la Grande Voucle, el oculta-oculta, pesca-pesca de los dopados, de nuestros perros de caza, de nuestro deporte.

3 de julio de 2008

El mito LouKass vuelve akasa



Todas las personas necesitamos mitos vivos e historias con las que identificarnos.
En Bolivia, históricamente hemos tenido pocos mitos realmente mediáticos.
En la música Rock-Pop han habido intentos como Climax o Wara que nunca han llegado a los altares intermedios entre la erudicción, lo popular y la fama.
Un grupo sí se ha acercado a ésto: LouKass.

Después de unos desastrosos años 80 en materia económica, el país estaba viviendo un pequeño espejismo de bonanza económica. Las ciudades como en los 60, 70 y 80 se llenaban de inmigrantes rurales y parecía que la cultura urbana, sobre todo en la ciudad culturalmente más movida, La Paz, por fin despegaba.
Necesitábamos pues, un grupo que cante en castellano, que sea algo rompedor e irreverente, por lo menos en las formas, y que nos dote de una noción de libertad.

Esa sociedad conservadora que todavía hoy decide mucho, vio llegar a estos cuatro chicos acomodados pero accesibles con ganas de quejarse, de hacer lo que la escencia del rock es: cuestionar al sistema.
Hay que admitir que el estilo de LouKass es más popular que clásico, pero no por esto deja de ser una banda de culto nacional.
La idea era moverse, saltar y avanzar de forma desenfadada.
La movida paceña, en su célebre Socavón, un antro que "patrocinaba" a la banda fue el caldo de cultivo de noches de desenfreno y de creación. El Grillo Villegas, importante integrante de la banda, lo menciona en su canción Raquel, creada con su amigo Óscar García en una noche que duró varios días, en el mismo Soca.

El grupo duró poco, apenas tres años pero caló hondo en el pecho ya no sólo de los paceños sino de los bolivianos.
LA división llegó el 95 con la partida del vocalista Krauss a Alemania. La banda quedó huérfana y el inminente trío no se pudo soportar.
El bajista y compositor de No Reces al Sol o Feel High, Martín Joffré, de familia metida en el rock nacional, se dedicó al hecho religioso y decidió alejarse del mundo de la bohemia. Por otra parte, Rodo Ortíz, el batero, se dedicó la poesía. A Krauss se le vio con Go Go Blues y algún otro proyecto, además de grabar con el Grillo.

Estos chicos se juntaron únicamente en 1999 con tres conciertos, Sucre, La Paz y Santa Cruz y desde eso han tenido las apariciones esporádicas junto al Grillo que ya mencioné, ya sea en proyectos de éste o en el aniversario de su banda.

El viernes se abre otro capítulo. Estaremos en El Campo miles de nostálgicos seguidores de una banda que está en nuestro imaginario y que es parte de nuestra identidad.
Aullaremos de nuevo con la Torcida los coros de ese Hombre Lobo hasta el amanecer mirando la luna sin rezar al sol.

2 de julio de 2008

Premios Taquiña al deporte: Salud y Generaciones


Por primera vez (ya era hora) en Cochabamba una empresa apoya de esta forma al deporte. Quince chicos y chicas hemos sido los afortunados. A casi todos nos permite evitar la escapatoria en pos de un trabajo raquítico que nos permita sobrevivir y llevar en pan a la boca. Esperemos que no sea la última vez ni la única empresa.
Taquiña, la cervecera cochabambina se ha estirado y esperemos que la sombra de su ayuda sea alargada.

Estas fueron las palabras que me tocó decir el día de la entrega.
Gracias a Taquiña de nuevo.
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Hace un tiempo que tengo una fijación con las generaciones.
En la literatura, en la poesía, en el teatro, han trascendido generaciones históricas de creadores que tienen en común haber compartido un tiempo y un espacio.
Con manifiestos vanguardistas o sin ellos, con premios nobel o sin llos, la máxima concentración de talentos termina beneficiando a todo el grupo.

En el deporte, de la misma forma, las verdaderas gestas y momentos memorables suelen venir de grupos de deportistas que con una unidad común, con un compromiso de triunfo, compartían la ilusión del progreso.
Desde chico me han impresionado más las generaciones que las individualidades, y eso es lo que intuyo que Taquiña quiere crear y apoyar.
No un campeón, sino la generación de los campeones.

Los deportistas, como los artistas y salvando distancias, tenemos algo de creadores también, no en el sentido estricto de un narrador o de un músico, pero sí armamos historias.
Lo que queda de las competiciones no sólo son marcas y medallas. Son sobre todo cuentos.
Y estas historias dependen del narrador que tenemos dentro, de nuestro imaginario, habiendo así algunas más épicas, otras más graciosas, hay algunas tristes y con finales no felices, otras sobre amistades y alguna de nuestras animadversiones.
Estas situaciones límite que vive el deportista se vuelven imborrables precisamente por lo esperado un evento, por el grado de concentración del competidor, por el ambiente creado por tantas expectativas e ilusiones acumuladas en muchas tardes de entrenamiento y sudor.

Pero estas situaciones especiales no las vivimos sólo nosotros, sino también ustedes, la familia, los entrenadores, los amigos, los periodistas, los directivos, el hincha, todos vivimos en mayor o menos grado estas emociones intensas.
Ahora, por primera vez en nuestro medio, más allá del fútbol, se suma la Empresa Privada. Faltaba uno de los eslabones más importantes de las fuerzas de interacción social, y lo hace con un sentido de responsabilidad corporativa. Si bien Taquiña lleva desde sus inicios apoyando el deporte, nunca se había hecho con la decisión y el brío que vemos hoy.

Nos sentimos halagados y vemos que por fin se toma en cuenta al Deporte y a la Cultura, que es uno de los componentes fuertes que va construyendo nuestra identidad. Las sociedades que no incentivan a sus dramaturgos, a sus escultores y a sus deportistas son sociedades muertas o agonizantes. Demostremos que este pueblo Boliviano sabe forjar una identidad más allá del conflicto y del enfrentamiento, disfrutando de nuestro rico acervo cultural, ni mejor ni peor que el del vecino, simplemente Nuestro. Disfrutemos viendo a nuestros hermanos, algunos de este grupo que seguramente representarán al país en los Juegos Olímpicos de las siguientes décadas, alegrémonos de que nuestro vecino, nuestro compañero de generación triunfe en nombre nuestro, y lleve consigo nuestros valores, nuestras ilusiones por las pistas, por las canchas, por las mesas, por las piscinas, por las carreteras, por las pedanas, por los picaderos, por los escenarios.
Gracias a todos, esta es mí generación, esta es nuestra generación.

28 de junio de 2008

Selva de Cemento: Trofeu Brasil


Aunque la idea del "Clavo" era no volver al egoblog, debido a un pedidido de una periodista de La Prensa, quería informar de mi viaje a Sao Paulo y el Campeonato Selectivo de Brasil para los Juegos Olímpicos, el Trofeu Brasil (click para resultados).
Pues llegué el jueves a esta selva de cemento, como los hábiles creadores brasileros de telenovelas la bautizaron.
Realmente disfruto cada vez que piso uno de estos mounstros. Esta vez no había el gay parade que el ano pasado enarbolaba la avenida Paulista de gente, de camiones y de dj´s bailando desenfrenadamente. Este ano todo estaba más tranquilo.
Los trofeos Brasil son el evento atlético más importante de estos amazónicos paisanos. En la carrera estábamos inscritos 25 atletas, de los cuales dos éramos extranjeros, mi amigo el chileno Palma y yo.
Corrí en la tercera serie y tuve ese pelo de suerte que me faltó en Iquique.
Pasé a la final, por tiempos, ahora sólo quedamos 8. Con la cuarta marca, 1.49; la mejor fue 1.48. Manana será otro cantar, u otro jantar, como dicen los brasilenos al noble acto de cenar.
Entre los rivales más duros estarán los medallistas panamericanos y top 50 del ránking mundial de 800 en 2007, Peçanha (1.44), Davide (1.45) y el campeón panam de 1500, Hudson (1.45). También destacar al juvenil que este ano se cascó 1.47 y rozó la medalla en el iberoamericano de mayores.
Eso es todo desde Sao Paulo. Me voy a olvidar el cansancio de las semis en el Centro Cultural Judío, con un concierto gratuito de música fusión popular de Brasil y toques judáicos.
Hasta manana.
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Los cementales favoritos triunfaron, me voy con un 6 puesto y sin piernas para mucho, dos carreras duras en 24 horas, la final 1,51. Pasé el 400 a 52. Es lo que hay, me quedan 50 días para el Juicio Final. Allá voy.

15 de junio de 2008

Baúl Imaginario 2008 XP



Hablando con una persona muy cercana de los lenguajes narrativos empecé a pensar y repensar en los contornos expresivos que delimitan cada época y momento histórico.

Con cada tiempo, los formatos, los ritmos, la estética va mutando. El teatro, la pintura, la escultura o la música han pasado del barroco al minimalismo y han vuelto de forma cíclica; la prosa ha pasado de ser lineal, de ser descarnadada y tosca a ser muy cuidada, zigzagueante, pulcra en la redacción, a diversificar la dicción.

La composición social, el pensamiento filosófico, la organización familiar va permeando a la forma que tenemos de contar historias. Va cambiando nuestra forma de ver las cosas y de imaginarlas.
Es así que vamos cambiando nuestros ejercicios diarios, racionales e irracionales de percepción. Si antes imaginábamos en clave de escenario con caja negra o en dos dimensiones, ahora lo hacemos quizás de forma virtual o en códigos de programación, y sobre todo a mayor velocidad.
Los espacios y las distancias territoriales se han reducido. No voy a comentar la manida globalización, pero ese acortamiento en la brecha de las posibilidades de consumo cultural e intelectual ilimitado, o por lo menos más accesible, ya nos resulta imperceptible, es casi una nimiedad. Es que estamos acostumbrados.
Si la TV nos ha traído una sobrevisualización, especialmente en los años 80, y creo que las nuevas tecnologías nos han traído una vuelta de tuerca más. Ya no necesitamos muchas veces, ver la imagen, sino que tenemos un bagaje múltiple en la cabeza que nos permite interpretarla como mejor nos sirva en base a otras visualizaciones previas que ya hemos acumulado, inventariado y almacenado.

La línea expositiva del nuevo cine, teatro o literatura de ahora no parece ser tan explícita, en cuanto a imágenes, y tampoco es tan abstracta en cuanto a estructura, sino que asume ese ánfora de ideas que tenemos y al que hemos llegado no sólo palpando y viajando sino también leyendo, viendo youtube o entrando a enlaces compulsivamente.
Ahora la dispersión es mayor, tenemos ese cibermundo que muchas veces nos desborda pero estamos desarrollando otras capacidades de atención múltiple que hace sólo treinta años estaban reservadas para los más astutos o los más inteligentes.

Nuestra memoria va aumentando en algunos campos su capacidad de almacenar gigas, esperemos que no mengue nuestra capacidad real de raciocinio y nos quedemos en un plano superficial. A veces nos vendría bien volver a Grecia y darles un vistazo a los sofistas.
Lo dejo para otro momento, ahora me voy a navegar en la red, a bucear y luego broncearme entre bits y links... En la playa de la tecnología. Para pensar habrán marineros de aguas profundas.