19 de enero de 2008

Los Carnavales y las tradiciones del Macho Andino


En Bolivia, la fiesta popular más importante es el Carnaval, en el que existen bellas representaciones folklóricas, la más conocida de ellas es, en conjunto, el Carnaval de Oruro.

Se trata también de la despedida del verano, por eso, también existe la tradición de jugar con agua.
Pero de una graciosa tradición, se ha derivado un violento, abyecto y ridículo juego: el de pelear usando globos con agua.

El ser primitivo que llevamos dentro, sale de paseo en el carnaval boliviano para demostrar que esa represión sexista que tenemos dentro está latente.

El jueguito, trata pues, de lanzar globos con agua, consistentemente atados, para impactar, con la mayor fuerza posible, a las mozas que caminan desprevenidas(o no). La satisfacción del agresor está directamente relacionada con el dolor causado a la víctima. Si está buena, mejor todavía.

Este resabio machista, muestra las calamidades de una sociedad que todavía no ha evolucionado en sus complejos para con el otro.

Conste que aquí no me refiero a los grupos de niños que juegan con chisguetes (léase pistolas de agua), ni a los grupos que se enfrentan (entre personas dispuestas a jugar) divididas en equipos (espontáneos o no) que quieren comprobar sus habilidades de puntería y de estrategia al estilo Paint Ball. Al fin y al cabo, el que tiene un globo en la mano no puede quejarse de que se lo tiren.

Me refiero al agresor que viola la libertad y la individualidad del que no está dispuesto a jugar en ese instante y que simplemente transita por las calles.

Así somos algunos bolivianos, nos divertimos demostrando que nuestra testosterona transferida a un globo de agua es intimidante, y cuantas menos mujercitas, de cualquier edad, salgan a la calle esos días (ya no sólo los de carnaval sino las tres semanas previas) somos los más machos, porque nos tienen miedo.

Así reafirmamos nuestra virilidad y nuestras costumbres. Después de todo, desde hace años que se juega así, es parte de nuestro acervo cultural y antropológico y nos sentimos orgullosos de ello. Lástima que las niñas más listas nos desprecien cuando las mojamos, pues no nos entienden. Si las atacamos es porque nos gustan, deberían alagarse.
Mejor dejo de escribir huevadas y voy a inventar otros juegos, como lanzar piedras a las chicas, de esta forma no las mojo y no les hace frío.
Feliz Carnaval y no se me enojen

4 comentarios:

carla dijo...

Fadrique, te escribo desde Chile mientras preparo mi viaje a tu país, espero poder pasar a conocer Cochabamba y conocer todo lo que describes aqui en tu blog, que aunque no haga comentarios, siempre leo.
Si quieres recomendarme algunos lugares, eventos o algo parecido para conocer en tu ciudad seran muy bienvenidos.
Un abrazo

Fadriqve Iglesias Mendizábal dijo...

claro que sí, dime dónde te puedo escribir y te comento.
Bienvenida y un abrazo

FONSACHO dijo...

JUAAAAAAAAAAAAAAAA.........querido DIque, bien puesto. Mejor potenciamos la cuestion...y les metemos un piñazo no???....asi quiere decir que nos gustan aun más....SIEMPRE tienes que tener en consideración el ya bien conocido "ME PEGA PORQUE ME QUIERE".
Un abrazo.

Fadriqve Iglesias Mendizábal dijo...

Fonsacho, acabo de leer tu mensaje, jeje, ya para el siguiente carnaval quedamos en ir a mojar...jeje.
Un saludo