5 de abril de 2008

Identidades


Se ha escrito mucho sobre nacionalismos, identidades y territorialidad.
En los viajes e intercambios deportivos, constantemente existe un flujo de ida y de venida de experiencias, de tradiciones y de comportamientos aprendidos.

Así el peruano, de la misma forma que el colombiano opina que su país es único porque tienen montañas nevadas, selvas tropicales y costas con marisco en extensiones de tierra relativamente cercanas. Claro, no se dan cuenta de que posiblemente en Sudáfrica, Alemania y Estados Unidos también cuentan con esas características.
Pero eso no viene al caso, más que cuando uno viaja y ve que allende de sus fronteras existen cosas maravillosas y que no existe una verdad absoluta o una única forma de llegar al bienestar o a la estética.

Es común también oír comentarios de tipo “el pisco es peruano” y una réplica inmediata de un personaje chileno. Así como éstos con el baile de la cueca o la diablada, en ese momento saltará un boliviano argumentando que el patrimonio boliviano, y será ahí cuando un ecuatoriano dirá que el quechua también se habla allá y que el imperio Inca también les perteneció.

De esa forma, las fronteras actuales pueden estar vertebradas de una forma un tanto imperfecta.
Hay autores que hablan de dos tipos de frontera: las fronteras lineales (por las que se rigen las leyes migratorias) y las regriones frontera, mucho más difícil de distinguir.
En estas últimas, entonces, a quién atribuimos la capitalidad del Imperio Inca, incidiendo en el ejemplo anterior. ¿A Machu Pichu, al Cusco, a Tiwanaku?. ¿existe una zona típicamente incaica hoy en día? ¿el folklore mestizo de los Kjarkas es patrimonio exclusivo del pueblo de Capinota, de donde son oriundos?. Parece ser que no.
Ahora, en esta mezcolanza cultural, yo, boliviano, con familiares españoles, ancestros presumiblemente árabes, ¿puedo identificarme con Óscar Wilde, que era un Irlandés de güisqui y boina?. ¿Puedo aceptar los versos de Joaquín Sabina como propios a pesar de no haber vivido largos periodos en Madrid? ¿o los de Cerati sin haber caminado por la noche bonaerense?.
Claro que puedo, para eso está la cultura. No para acotarla con fronteras sino para compartirla y trascenderla por donde se pueda infiltrar.

Ahora si que estamos en una mezcla de identidad cultural, en la que la definición vendrá dada por lo que leamos, por lo que juguemos, escuchemos y comamos.
Yo me considero fan del Grillo, de Octavia y del Cartel Afónico y leo a Paz Soldán, a Rocha y a Lema y no necesariamente son representativos de los bolivianos como conjunto.
Felizmente cada vez, con las nuevas tecnologías tenemos más posibilidades de consumir y crear cultura, ahora sí nos podemos abrir a ese espacio que nos pertenece como unidades personales.
Esta globalización es positiva, la otra, ese engendro económico no tanto, ese sistema tiene que estar en duda, pero eso lo dejo para los economistas pensantes.

5 comentarios:

Kalar dijo...

SECURITY CENTER: See Please Here

Julieta dijo...

Alguien dijo que la poesía no es de quien la escribe, si no de quien la necesita... Pues lo mismo pasa con los ritos, los mitos, o incluso el lenguaje... que no son de quienes lo crearon, si no de quien lo usa... y lo necesita...

Yo misma rezo a la Pachamama, me "apropio" la expresión "me moviste el piso"... y hago pisco sour en casa... Me gusta sentirme en Cartagena si leo a García Márquez, y disfruto leyendo a un chileno en su novela sobre México (2666)... etc etc etc

Y si, como tu, me considero ciudadana del mundo...

Fadriqve Iglesias Mendizábal dijo...

... a Roberto Bolaño, precísamente, ese escritor encarna el ciudadano total... si no te dicen de dónde es, es difícil acertar...

Julieta, epsero verte en Pekín, cada vez está más cerca, espero que te salga...
Saludos

Julieta dijo...

Gracias, Fadrique... Yo también lo espero...

JoJosho dijo...

Attention! See Please Here