26 de agosto de 2008

Finito

Es impresionante ver las habilidades comerciales de este monstruo que es China. Si antes fueron los fenicios, los árabes y los británicos, ahora son los habitantes del sureste asiático, concretamente el país continente que acaba de demostrar por qué se le apunta como potencia. Se han hecho populares sus mercados donde se comercian desde computadoras hasta palitos chinos para comer. La concepción de mercado árabe encarnado en las medinas medievales, aún hoy vigentes o los mercados latinoamericanos, como La Cancha o la Uyustus no tiene nada que ver con los mercados sinoasiáticos. Éstos tienen que ver más con centros comerciales norteamericanos de los años 70, con un indudable toque de ordinariedad propio de los precios y exigencias de calidad que requeríamos los consumidores acá presentes. Los más famosos mercados, el de la Seda, el de las Perlas o el de Artículos Falsos (Fake Market, cierto) se marcan en el mapa a la altura gráfica de la Muralla, del Palacio de Verano, de la Ciudad Prohibida, de la plaza de Tiananmen o del Templo del Cielo. Era muy fácil ver entre los compradores a medallistas olímpicos que dilapidaban sus jugosos erarios provenientes de prominentes becas financiadas por sus gobiernos en pos de una medalla. Todas estas hordas de gente llenaban sus bolsas de falsificaciones casi perfectas de ropa de firmas reconocidas con la única limitante de lo que la aerolínea permitiese llevar de exceso de equipaje sin multar a sus clientes con esos absolutamente prohibitivos cincuenta euros por kilo. El cortejo entre comprador y vendedor comenzaba con un precio absurdamente alto ofrecido por el viandante que obviamente era rechazado, por lo menos, por los consumidores latinos. Luego el romance tenía una larga negociación hasta terminar en un precio irrisorio para el consumidor, que después de esa ardua tarea de negociación se retiraba siempre pensando que aún se podía haber bajado un poco más lo transado pero con la tranquilidad de que con esa suma en su país de origen no compraba ni los botones. Yo ya tuve problemas cuando fui a Marruecos. Me impacientan tan insistentes comerciantes. Ellos, o ellas, las más agresivas nos lanzaban piropos o insultos según el momento del ataque. Boliviano mucho tacaño. Boliviano mucho guapo. Boliviano bien vestido con esa camisa. Boliviano muy mal vestido. Señora, déjeme pues en cincuenta yuansitos, ya pues mamitay decía yo. A lo que ella respondía, tú me quieres matar, 80 finito, finito, finito. Al final compré algo a mis sobrinas y a casa a descansar de tan duros embistes que tenían en los momentos cúlmines hasta roces físicos no eróticos, sino casi belicosos. Donde menos esperaba negociar era en el Teatro. Fui Con mi colega paceño y ex atleta, Alejando Aponte, virtual guía turístico y comercial del Equipo Nacional. La intención era ver la obra de la China Nacional Acrobatic Troup. Compañía de acrobacias, danza y teatro que combinaban sus artes con toques antropológicos, archicomerciales y de tecnología (difícil unirlo armoniosamente) en un espectáculo circense de alto vuelo. Muy comercial pero de técnica impresionante aunque con muchísimo menos arte que el afamado Circo del Sol. Una vez en el Poly Theater, lugar que albergaba la presentación, no quedaban entradas de menos de 380 Yuanes. Yo ya me resigné a ver el show en dvd pirata, hasta que Ale negoció entradas de 1200 y 680 yuanes (de cortesía, claro) con oferentes distintos que al ver que pagábamos contantes y sonantes 150 yuanes por cada una, vieron como buen negocio rematar las entradas de cortesía que habían obtenido por alguna vía diplomática. El chino nos ha demostrado varias cosas en estos Juegos. Que cuando el papá Estado decide algo, o mejor dicho, su inquilino, el Partido Comunista, se hace sin rechistar. Que si es necesario echar a los habitantes de Pekín no naturales de esa urbe para que el turista occidental esté más a gusto y con menos colas durante los Juegos, se los extradita temporalmente a sus pueblos de origen. Que si hay que invertir 40.000.000.000 de dólares para embellecer Pekín con flores y bajar la contaminación, se apreta el cinturón del resto del país, aunque hayan otros miles de chinos que aún se encuentran refugiados y sin casa a causa del reciente terremoto. Que hay que quedar bien con los visitantes, aunque un deportista boliviano te pille dando la riña de su vida aun jardinero por dejar caer la bolsa con pasto mojado en la calzada, aun cuando te vea que está a punto de blandir una rama de roble sobre su espalda como castigo después de una retaíla de ininteligibles insultos en mandarín y sonreírle al visitante con toda la dulzura del mundo con diez segundos de diferencia. Que se puede combatir la piratería de los patrocinadores olímpicos, digamos que Swatch, Adidas o Lenovo, pero hacerse los de la vista gorda con el resto de firmas falsificadas. Que dentro de no tantos años será rico y los textiles ultrabaratos se fabricarán en otro sitio y que ellos serán los compulsivos compradores que ahora son los norteamericanos, europeos o japoneses, a los que se parecían hace 60 años. Finito es el precio último. Tíbet, sus derechos humanos pisoteados, el mando vertical y una disciplina de hierro es lo que se paga. Finito, finito. Y así se acabaron los Juegos. Hasta siempre Beijing. Welcome London. ---- Foto muy ilustrativa. La globalización llega a los samurais. Si no, no queda más que ver la peli norteamericana de animación Kung Fu Panda.

21 de agosto de 2008

Game Over

El título se me ocurrio cuando escuchaba esta mañana una canción muy bonita de un grupo más o menos pastelero llamado The Magic Numbers. La canción dice Love is just a game. Pensé que todo puede verse como un juego. El deporte es un juego y un juego bien bonito. Los 800 metros son muy excitantes precisamente por eso. Las carreras son tácticas, la mía se pasó a 54 el parcial del 400, muy lento para la categoría de los participantes. Delante mío quedó el campeón panamericano del 2003, sentado. Yo pasé en 55 los 400 y repetí en la segunda vuelta. Paa hacer marca es necesario correr constantemente pero algo más rápido la primera vuelta. No hay más que hablar del tema. Los rivales... diversos. Uno rezaba a Alá, otro se santiguaba y otro movía las piernas convulsiva y compulsivamente. Otro, el que relata quería saltar a la pista cansado de estar encerrado en cámara de llamadas. Ocho personas en un cubículo reducido esperando saltar al ruedo, como perros de caza. El norteamericano más que superatleta parecía un cantante de rock, barbudo y melenudo. Esta vez el túnel no fue tan largo y tenso como en Atenas. En realidad esta vez disfruté mucho más de la tensión, de los nervios. Del Nido. Y así, con este desorden de ideas que pongo en el post, sin ningún sentido, este relato muestra un poco cómo me siento, como nos sentimos los atletas luego de la Gran Prueba. Como en un post parto pero chiquito. Con la cabeza desordenada, desamoblada. Una nota bonita me hizo el de la agencia Efe. Sin exagerar las cosas. Ya no hay que lamentarse, este juego fue intenso y ha durado muchos años. Ahora toca cambiar de disco, cambiar el chip como dicen. Gracias a todos. Como una vez dijo Cerati: No hubiera sido nada sin ustedes...algunos siguen hasta hoy. Gracias. Totales.

19 de agosto de 2008

Vela de Armas

La suerte esta echada. Esta es mi serie: Heat 6 Wednesday 20 August 2008 - 19:40 Lane Athlete Country 2008 PB 2 Mohammed Ahmed Al-Yafaee YEM 1:53.30 3 Christian Smith USA 1:45.47 1:44.86 4 Achraf Tadili CAN 1:45.29 1:45.05 5 Abraham Chepkirwok UGA 1:43.72 1:43.72 6 Fadrique Iglesias BOL 1:49.71 1:48.16 7 Jakub Holuša CZE 1:46.15 1:46.15 8 Amine Laalou MAR 1:44.27 1:43.25 9 Kleberson Davide BRA 1:46.49 1:45.47 Hasta luego, pues. *PB: Personal Best (marca personal) 2008: Marca de esta temporada

Madera de Campeón(a)

Los grandes campeones tienen muchos atributos. Algunos como Isinbayeva incluso la belleza y el glamour. No es nada fácil batir un récord mundial en unos Juegos Olímpicos con 60.000 personas esperándola para irse a casa a dormir, todo esto con la discusión del dopaje fuera. Estos supercampeones no defraudan y muestran que tienen una inteligencia extra. Muchas veces se asocia a los grandes deportistas a gente sin preparación y con escasa cultura (el paradigma Maradona o Tyson). Pero para brillar en lo más alto, para ser un superclase se necesita combinar ambos hemisferios, se necesita coordinar cuerpo, cerebro y lengua. De esto sabía mucho Michael Jordan y está aprendiendo Kobe Bryant. Pero una que me ha llamado la atención es Marta Domínguez. La obstaculista española, que se perdiera por lesión Atenas y quedara eliminada en Sydney, luchaba por la única medalla a nivel internacional que le falta, la olímpica. A falta de 200 metros pujando por la de plata, tropezó con la madera del obstáculo y cayó al suelo. Trató de levantarse pero tuvo otra réplica de temblor. Las piernas no le dieron para reatacar. Al día siguiente me la encontré en el Mercado de la Seda. Ya estaba levantada, una sonrisa enorme, de veterana que a sus 32 años sabe que todavía puede pelear en Londres 2012 pero que se antoja difícil. Estaba acompañada del grupo palentino, lindas personas con las que conecté en mi paso castellano. También la acompañaba César Pérez, otro golpeado atleta, campeón mundial universitario al que un accidente de tránsito le destruyó la rodilla. Un valiente. Obstáculos pasados. Bonitas actitudes. Así, no queda más que levantarse y seguir adelante. Todos tenemos ciclos, en una cita como esta suelen acabar algunos. Seguramente acabaré uno yo. Muy probablemente me aleje del deporte por un tiempo. El tiempo dirá que sigue luego. ----- En la clausura cantará el tenor Plácido Domingo. Uno de mis sueños se hace realidad. Si en Atenas nos susurró a la oreja Björk y en los Panamericanos Jorge Drexler, ahora dejamos de lado el pop para entrarle al belcanto. Ni hao Plácido. ---- La ciudad de Beijing es famosa por muchas cosas. Cultura milenaria, la ópera, los acróbatas, la cerámica, su iconografía y ¡su gastronomía! En Wenfuji nos encontramos con víboras, escorpiones y anticuchos (léase pinchos) varios. Me esperan muchas experiencias y pocas horas de sueño después de competir. El proverbio latino invertido: Post pestum, festum. (Después de la peste, la fiesta).

13 de agosto de 2008

Picos y Valles

Normalmente las emociones y la tensión en las personas tiene picos y valles, hay valles como nuestro Valle Alto, hay altiplanos y hay huecos como los de las calles de Cochabamba. Nadie o muy poca gente es capaz de vivir en un estado de éxtasis prolongado, porque simplemente ya no sería éxtasis, sino que pasaría a ser parte de la vida cotidiana. Igualmente pasa en unos Juegos Olímpicos. Nos gusta hacer historia en nuestras propias vidas, tener cada recuerdo como indeleble. Algo así como la portada de Marca, el diario más leído de España. De eso nuestro ex presidente Mesa sabe mucho, se pasó de rosca y no le salió muy bien. Pero en un evento como éste la tensión sube y baja, como en la vida misma, como la espuma. Entonces, después de ver fuegos artificiales, de ver autopistas recién inauguradas, de comer sushi y gambas a destajo, de sacarse fotos (con el mejor jugador de básquet, de tenis, de ciclismo y de fútbol del mundo), pasear por los intereses turísticos de la vieja Pekín y comer su afamado pato (evitando la diarrea claro está) y sobre todo entrenar al mayor nivel posible, es muy, muy difícil. Llega un momento en el que el cerebro colapsa. O lo hace el cuerpo. Antes de venir me pasó con el estómago. Abusé de mi cuerpo y de sensaciones emocionantes. Demasiadas. Lo pagué con cuatro días sin entrenar por una fuerte fiebre infecciosa. Justo por los días de “Cultura Deportiva”. Me ha pasado otras veces. En Osaka, o en Atenas donde estuve con suero y en el gabinete médico tratando de explicar a un médico griego mi diarrea y su color, pero que sólo hablaba el idioma heleno y el italiano. Me ha pasado fuera de las competiciones también, aquellas veces de París, Copacabana (La Paz) y Nueva York, que al llegar de las tres acabé con una jaqueca de ley. Por eso he tratado de dormir y alternar deporte, turismo, y ocio pero de forma muy relajada. Algunos chicos me dicen, ya no duermas, aprovecha, y lo hago, sobre todo a partir del 21, no duermo más. Pero llegan los momentos de saturación, los momentos en los que ya no llama la atención ver el escote de Isinbayeva. Los valles en estas situaciones no son tan profundos, hasta el día en que compites. El pico o el hoyo puede ser muy profundo. Se pasan muchas horas solo y se vive a mucha velocidad. Espero vivir a velocidad mi carrera del día 20. Entre tanto a lavar ropa, hablar de política y de otros chismes con los compañeros de equipo que todavía no han vuelto al país. ------ La revista Letras Libres ha sacado una edición especial, bueno, la de Agosto, relacionada con la política, cultura y deporte chinos, a propósito de los Juegos y con excelentes artículos. Se centra en el modelos socialista de sacar resultados deportivos a mansalva y lo pernicioso que puede ser. Si no, no queda más que recordar las aberraciones que se hicieron detrás del Telón de Acero, embarqazos y abortos provocados para conseguir mayor rendimiento hormonal, cambios de sexo o asesinatos disfrazados en nombre del "deporte". También hay excelentes artículos en revistas más famosas como The Newyorker, con sendos artículos sobre la arquitectura deportiva de Beijing y Newsweek que tiene en su portada a la veterana nadadora estadounidense de 40 años. ----- Seguiré informando.

9 de agosto de 2008

Y el día llegó

Llegó el momento tan esperado, la inauguración de los Juegos. Ese 8/8/08; 8:08pm capicúa. La dirección artística del evento estuvo a cargo de Zhang Yimou, director de pelis famosas como La casa de las dagas voladoras, Camino a casa o Hero, y quedó impecable. Cada vez resulta más complicado encender la antorcha olímpica con creatividad, después del emocionante tiro con arco de la flecha encendida de Barcelona, del emotivo movimiento de Mohamed Alí, del agua ardiente de Sydney o de la pira-puente portátil de Atenas. Si bien ésta última fue más mística y la catalana más artística, la de Beijing no defraudó. Al contrario, sorprendió. Despliegue sobre todo arquitectónico y de luces, ya que el Cubo de Agua o el Nido son unas esculturas per se, algo así como el Guggenheim de Bilbao por fuera o el de Nueva York por dentro. Como super star estuvo Jackie Chan, al que yo no controlo demasiado. La tarde comenzó con muchos grados de calor. Nos enfundamos camisa, corbata, saco, pantalón y sombrero. No sé por qué no había bufanda y lluchu. Me imagino que por falta de presupuesto. Me pinté parte de la cara, el ojo, con rojo, amarillo y verde, con pintura inchorreable, cortesía de Álvaro Eíd. Me puse los mismos calzoncillos del viaje. Lavados. Se me hizo un embalse de sudor. Rebalsaba de rato en rato y se deslizaban las gotas o chorros hasta mis tobillos. Gracias a Manaco, que me dio zapatos nuevos anfibios no acabé con mis pies como uvas pasas. Nos encerraron en el pabellón de Gimnasia. Junto con Noruega y EEUU en la sección 303. Ahí tocó esperar, éramos el país 129 de casi 210. Alfabeto mandarín. Comenzó la transmisión por las pantallas de la tele con las voces de Freddie Mercury y de la Caballé que no pudo entonarse en Barcelona 92 por la muerte del primero. Esas fueron las primeras erecciones capilares del auditorio. Imágenes de deportistas de juegos pasados. Ya se sentía ansiedad. Navarro y yo no dejábamos de meternos arbejas dulces en la boca. Luego, fotitos de rigor con los pabellones y más famosillos. Ésta es una con Kobe Bryant, mejor jugador de la NBA. En el camino al estadio, apaisados se juntaban miles de chinitos haciéndonos piropos. Fuimos rock stars por un día. Aunque anónimos, stars al fin. Llegado el túnel, confuso, como ese de Sábato, la emoción nos desbordó. La boca del Nido nos tragó. Nos adelantábamos ansiosos, ya éramos parte del equipo de Bangladesh, por lo menos de corazón por las constantes invasiones en su territorio vital. Yo estaba aturdido y atolondrado, mientras caminábamos y inmortalizábamos el momento con las cámaras nos vimos dentro, en la arena, cuando tronó el estadio, la Bolivie, gritos y alguna lágrima. Se me desfiguró la cara en una sonrisa. Casi se me disloca la mandíbula. Esta vez no disfruté de mis tres segundos mundiales de Atenas, pero fui feliz. A medida que caminaba mi cara pintada se distorsionaba pero seguía en la zona. Me encontré con varios amigos, Villanueva y Mariano de Venezuela, Carri, Price, Rocío y Pietro de Argentina, y con la multi-medallista mundial Marta Domínguez de Palencia. También busqué a Julieta, la psicóloga española sin suerte. Marta: Luego, con la nadadora Karen aparecimos casi sin quererlo en el escenario. Al hablar y cantar nos caía la saliva de Jaques Rogge, presidente del COI, y de Chan. Luego el vuelo de la antorcha y a vivir los Juegos Olímpicos. Momento de conexión, me sabía conectado con mis padres, con mis amigos, con los maics, conectado en red. Con el mundo. Wawas parecíamos, siempre. Hoy, el día después. Ch´aki emocional. Resaca emocional. Los Juegos ya están. Hoy toca ciclismo. Gallardo adelante. Le tocó bailar con la fea. Con Valverde, Sastre, Botero, Cavendish, los Shlek y Freire, además del vigente oro en Atenas, Paolo Bettini y el corredor de moda, Alberto Contador: Seco por dentro, con la llama quemándome, me despido con mi última emoción del día. S-e-g-u-i-r-é t-r-a-n-s-m-i-t-i-e-n-d-o.

5 de agosto de 2008

Village People

Ya el ambiente en la Villa está totalmente a ritmo. Llegamos cuando la cosa estaba calentándose, pero ahora ya todo está animado y se nota. Los equipos están casi al pleno. Ya conviene llevar la cámara de fotos a cuestas para pillar alguna reliquia para los fetichistas. Ayer fue con Nadal, tenista número uno del mundo, y con el Dream Team de ciclismo español, faltaba Contador, ganador del Tour 07 y del Giro 08, pero estaba Valverde (medallista mundial), Freire (triple campeón mundial) y Sastre (flamante campeón del Tour). La villa es como el ideal de una organización social, por lo menos a simple vista. Hay una igualdad de acceso a los alimentos, a las comodidades, a la diversión, por lo menos en dotación de equipos y bienes de capital públicos. Claro, los efectos perniciosos son las sustancias que toman algunos (más de lo que la gente piensa) deportistas que distorcionan muchas cosas. En fin, ese es el ser humano. De todos modos es emocionante ver el lema Un Mundo, Un sueño, es como que la frase oficial de los Juegos. El ambiente es fraterno, hay muchas personas con ganas de conocer gente, de ver muchas cosas y de intercambiar en todo sentido. Aunque siempre se lee en los paskines de prensa rosa lo de los amoríos olímpicos, es algo exagerado, creo. Je. Hay un diario de la Villa, el Village Life, que no podía esperar para su poner en su portada a dos servios "tocando las campanas del amor", qué romántico dicen. El cuentito de siempre, el comentario de siempre, y eso de que se acaban los miles de condones. Leyenda urbana, por lo menos en el edificio de Bolivia. Por otro lado en la Villa está el museo oriental. Ayer estaba cerrado, veremos hoy. En la foto salgo con Gallardo que acababa de llegar, buena onda el chapaco. Existe también una zona internacional, tipo feria de muestras, con stands de Cocacola, Visa, China Airlines, merchandising oficial y otros. En Cocacola te regalan poleras hechas de botellas recicladas. Esta es la vista del comedor chico, que aunque sólo tiene comida china, es más accesible en cuanto a distancia, felizmente no hay serpiente o larvas como en los verdaderos barrios pekineses: Ayer fue la presentación del equipo en la Villa, nos tocó junto con Jamaica, Perú y El Salvador. Estaban los dos hombres más rápidos del planeta, Bolt y Powell, tendrán que refrendarlo. Estas son las mascotas: Para hoy tenemos el festejo del Día de la Patria, seis de agosto, mañana informaré qué tal, dicen los rumores que han traído chicha de Sipe Sipe, ya confirmo. Feliz día Bolivia. Seguiré informando.

4 de agosto de 2008

Obra de chinos (Gran Muralla y los JJOO)


Los mandos verticales en este país (China) vienen funcionando desde hace miles de años. Y se nota fuertemente la herencia. Los voluntarios caminan por las calles de la Villa formando auténticos escuadrones, en filita y sin rechistar.
Pero el trabajo ordenado y de látigo se ve sobre todo en obras como la Gran Muralla.

Ayer hicimos el primer día de turismo. Tenía series duras el sábado (entrenamiento), acabando un mil en 2.30 y el domingo Elposti me dejó descansar una de las dos jornadas. Tomé la de la mañana para pasear. “No cuenten a los periodistas que estábamos paseando, van a decir que a eso nomás hemos venido” dice una voz del equipo, y no deportista.
Me da igual, lo que yo hago en mi tiempo libre es mi responsabilidad. Por cierto, vi a Isinbayeva, creo que era ella, indiscutible favorita al oro en pértiga-garrocha. Quise decirle que no comente a la prensa rusa que estaba paseando por la Muralla, pero me dio vergüenza.

La expedición partió rumbo a la Gran Muralla China. Obra vista desde el arriba como pieza de orfebrería, que según dicen tiene casi 5.000 kms de largo, imagino que algo así como de Cochabamba a Guayaquil.
Es sitio estaba atestado de chinos y forasteros. Éramos unas hormigas más dentro de este Imperio Oriental. La larga caminata, que recortamos drásticamente gracias a un teleférico, me hizo recuerdo a la peregrinación de la Mamita de Urkupiña. Es impresionante como piedra a piedra se fraguó semejante barbaridad. Lo que se puede hacer con la esclavitud. Y luego nos quejamos los atletas de hacer 80 kms a la semana y un poquito de pesas. Y eso que la esclavitud en el SSXXI no ha terminado.

Así es que ha querido China simbolizar su toma de lugar como potencia mundial del Siglo XXI. Estos Juegos Olímpicos son muy figurativos ya que a partir de ahora hay que contar con este país como un polo hegemónico. Como el Imperio Oriental. Veremos si la tiranía de este imperio no sobrepasa otros intentos modernos como Inglaterra en el XVIII, Francia en el XIX y Prusia o EEUU en el XX.

Impresionante, de esas obras que te erizan todo el bello corporal, que en mí es mucho menos abundante que en mi compañero de
lecho, el el nadador Miguel Navarro. Gran tipo, de mucho sentido común, gracioso, reservado y espontáneo.
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Lo de leer en los viajes es una costumbre del viajero. Lo que sí, al tratarse como ya comentamos, de experiencias profundas queda más grabado lo que el autor quiere contar. Por ejemplo, el atleta olímpico argentino Pablo Pietrobelli, buen amigo personaliza la página interior contando dónde y en qué circunstancias competitivas leyó el libro escogido, como un registro más de su experiencia. La última vez que nos vimos leía Estambul de Orhan Pamuk. Aquella vez yo estaba con Los Detectives Salvajes de Bolaño. Ahora me traje los Cuentos Naturales de Carlos Fuentes además de Miedo y asco en Las Vegas de Hunter Thompson, gracias a Claudia y Roco respectivamente.

La música también es importante. Con las melodías recordamos épocas y casi fechas. En Atenas 2004 mi soundtrack estuvo dominado sobre todo por A todos les toca su santo, de los Go Go Blues bolivianos cortesía del Padilla. Este año veremos la lucha entre Sabina, Llegas o Jarabe de Palo.

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Fernando Nurmberg, periodista boliviano que cubre el evento olímpico publicó que estamos avergonzados y venidos a menos. Que estamos esquivos con la prensa y que algunos se meten al sauna desnudos por no tener ropa.
Algo de gracia si hace. No llega a tanto pero los uniformes realmente son malos, mejor ya no repetirme.
¿Esquivo yo?, imagínense si estuviera elocuente, en lugar de comentar el ácido olor de mis calzoncillos lo que comentaría...
Señor Nurmberg, no fui ayer porque entrenaba, en otra quedamos para que le cuente las intimidades que sean necesarias, ¡con imágenes!. Pero coordinemos la hora. Un saludo a ud.
Seguiré informando.

Viáticos



Un amigo de un país lejano me contó el siguiente hecho.

Antecedentes de Derecho:

-Carta firmada por el Viceministro de Deportes que indica erogación de viáticos o gastos de bolsillo para un atleta por ocho días, y tres nadadores por siete días. Al resto por cinco.

Antecedentes de Hecho:

-Entrega de dinero al atleta por ocho días.
-Queja/recurso de uno de los otros deportistas que recibía viáticos por sólo cinco días. (con algo de razón)

Sentencia:

Se le quita el dinero al atleta (a pesar de que se queda 10 días más que algunos damnificados por la cifra menos), no se les desembolsa los siete días a los nadadores mencionados sino sólo cinco.

Justificación:

“Atleta, tienes beca.”
“Si pasas a la semifinal te damos más”
“Nos hemos equivocado con lo de ocho días”
“Más bien que este año hay algo, otros nada”
Y el más elocuente de todos “Les vamos a comprar uniformes de competición a los de Atletismo”… como si al obrero le haría tanta ilusión que le compren overol o mono nuevo.

Jurisprudencia:

Fórmula común en viajes deportivos: duran X días y los viáticos son por 1/4x X días (cuando existen).

Resultado:

No importa la cantidad, como el proceder.
Da igual, de todas formas el mencionado atleta dice no contaba con ese dinero. No cuenta con nadie de las altas esferas. Cuenta sólo con sus amigos, familia, entrenador y Federación de Atletismo. Dice gracias a ellos.

¿Y el sentido común?, no importa. Igualar para abajo. Criterios arbitrarios. Decisiones inconsistentes.
Esta historia me suena conocida.
Ya. Basta de historias repetidas.

1 de agosto de 2008

Alguien voló sobre El Nido (del cuco)


El nombre del post se refiere a una peli de Milos Forman. Al ver la maravilla arquitectónica del estadio nacional de Pekín, donde correré el 20, no pudo venirme a la mente otra frase diferente que la de este título. Me imaginé volando por encima de sus latones y depositando en el fondo huevos. Surrealista (el sueño y el estadio).

Y hablando de sueño, que es lo que me sobra, 12 horas durmiendo desde que llegué me hacen primero en el ránking nacional del Bello Durmiente. Afortunadamente están pasando las horas incómodas de jet lag. Por lo menos ya no me duelen los tendones. Mis piernas ya no están hinchadas, ayer parecían las de mi abuela Gringa, estaban infladas como buche de sapo. No sé por qué pero el año pasado en Japón no me pasó así. Será que esta vez el interminable periplo fue demoledor.

A la Villa Olímpica también estamos más adaptados. Esta vez no se si se trata de casas/apartamentos de protección oficial como en Atenas, si lo fueran, sería una obra social maravillosa ya que se trata de edificios casi de lujo.

Nosotros estamos en la periferia de la Villa, los barrios bajos, lejos del comedor principal, donde se junta toda la peña. Muy cerca de nuestro piso está el comedor secundario, con abundante comida china. En atenas estuvimos en el centro, en la zona aristocrática.
Quiero anotar que la Villa Olímpica no es lo mismo que el Centro Olímpico. En el primer lugar dormimos, comemos y descansamos. En el segundo, competimos (no todos).

El ambiente cultural ya se empieza a vivir.
Ha salido una revista de 70 páginas con todas las actividades culturales de Pekín en su temporada estival. Además de los Juegos Olímpicos (agosto) y los Juegos Paralímpicos (septiembre), existe la sexta versión del Olympic Cultural Festival, desde junio hasta septiembre. Miles de actividades de teatro, música (sobre todo lírica y clásica) y exposiciones inundan la oferta cultural de la ciudad.

Uno babea con toda esa oferta y si quieres participar en todo terminas estresado. Al principio mejor entrenar y descansar. Dejar hacer, dejar pasar, lema que a nivel político-económico les encanta a los liberales como mi primo Ríos.
Quizás se podría potenciar lo cultural con algo de Teatro y Artes de Calle. Esta es una de mis manifestaciones artísticas preferidas y en un evento así da para mucho juego. Aunque no hay que olvidarse que la inauguración y clausura son casi 5 horas de sólo eso.

volviendo a lo cultural, quiero destacar nuevamente al blog literario del escritor peruano Iván Thaís y su reseña de mi página web cultural favorita: El Cultural de El Mundo, en la que habla sobre la China Actual literaria destacando sobre todo al nóbel novelista y dramaturgo Gao Xingjian.

Mañana toca el primer entrenamiento fuerte fuerte, hasta hoy hice 10 kms por día y hoy por la tarde velocidad.
Por la noche nos entregaron los viáticos. Este año hay mucha plata, anunciaron los dirigentes. Lo que no anunciaron es que del mes que me quedaba yo y de las tres semanas que se queda Sonia, por ejemplo, sólo nos dan viáticos por 8 y 5 días respectivamente. En fin.
Veremos qué tal estas tres semanas con los cucos.
Seguiré informando.