4 de agosto de 2008

Viáticos



Un amigo de un país lejano me contó el siguiente hecho.

Antecedentes de Derecho:

-Carta firmada por el Viceministro de Deportes que indica erogación de viáticos o gastos de bolsillo para un atleta por ocho días, y tres nadadores por siete días. Al resto por cinco.

Antecedentes de Hecho:

-Entrega de dinero al atleta por ocho días.
-Queja/recurso de uno de los otros deportistas que recibía viáticos por sólo cinco días. (con algo de razón)

Sentencia:

Se le quita el dinero al atleta (a pesar de que se queda 10 días más que algunos damnificados por la cifra menos), no se les desembolsa los siete días a los nadadores mencionados sino sólo cinco.

Justificación:

“Atleta, tienes beca.”
“Si pasas a la semifinal te damos más”
“Nos hemos equivocado con lo de ocho días”
“Más bien que este año hay algo, otros nada”
Y el más elocuente de todos “Les vamos a comprar uniformes de competición a los de Atletismo”… como si al obrero le haría tanta ilusión que le compren overol o mono nuevo.

Jurisprudencia:

Fórmula común en viajes deportivos: duran X días y los viáticos son por 1/4x X días (cuando existen).

Resultado:

No importa la cantidad, como el proceder.
Da igual, de todas formas el mencionado atleta dice no contaba con ese dinero. No cuenta con nadie de las altas esferas. Cuenta sólo con sus amigos, familia, entrenador y Federación de Atletismo. Dice gracias a ellos.

¿Y el sentido común?, no importa. Igualar para abajo. Criterios arbitrarios. Decisiones inconsistentes.
Esta historia me suena conocida.
Ya. Basta de historias repetidas.

4 comentarios:

Willy dijo...

Juego: Le contamos a un extraterrestre cómo funcionan las cosas en nuestro planeta. Entonces le podemos explicar de manera sencilla que aquellos que nos representan, por una especie de pacto llamado democracia, y que deben velar por el bien común de todos se tiran el dinero en viajes y comidas de representación. Es fácil explicar cómo un presidente le regala un cheque por nueve (NUEVE) millones de bolivianos a un defensor suyo sin ningún respaldo legal.
Mientras que quienes se ponen (literalmente) la camiseta del país tienen que vivir con algo menos de lo mínimamente digno.
¿Quiénes son los marcianos a fin de cuentas?

Fadriqve Iglesias Mendizábal dijo...

jeje, el marciano se quedaria confundido a menos que se haya fumado un porro. Tal vez hasta le pareceria comico... jeje, pero los dirigentes no son tan malos. son humanos. como todos.

Anónimo dijo...

Que te puedo decir, leer las cosas que pasan son alegres, son trists, pero lo peor del caso es que muchas veces sale de una apreciación coherente.

Cuando estabas por Cocha habíamos hablado del tema y coincidíamos que un evento olímpico va más allá de la competencia, tiene que ver con principios trazados por un soñador, no se que tan loco estaba, pero son principios que dan envidia y fndamentan donde ahora estás presente.

Por lo poco que te conozco se que tienes esos principios claros, lo triste es que los señores que te acompañen como encargados de una "SELECCIÓN" no tengan idea de lo que es representar a un país.

Seguiré leyendo y bueno tendré que seguir golpeandome la cabeza y pensar que lo que hacemos esta bien.

Paciencia te podría recomendar, pero ¿cuál es el límite de la paciencia?; tengo todavía una esperanza que el límite esta más lejos que el límite de la coherencia y el sentido común que les hace falta a los grandiosos "especialistas" que manejan el deporte.

Fuerza y que todo salga como lo planificaste.

Saludos,

Pablo

Fadriqve Iglesias Mendizábal dijo...

Pablín, cualquier semejanza con la realidad es verdad.
Gracias, un abrazo