15 de febrero de 2009

Alta Cultura y la Cultura Popular: ¿incompatibles o complementarias?

Vuelvo al tema de la Alta Cultura y la Cultura Popular. Se puede leer en Los Tiempos de hoy. ------- A medida que las personas han ido perfeccionando y ahondando en sus búsquedas de expresión, comunicación y formas creativas, se ha llegado al perfeccionamiento sistemático. Así, desde el Renacimiento más visiblemente, se ha creado una brecha entre la Alta Cultura y la Cultura Popular; una brecha entre manifestaciones más difíciles e inaccesibles por el bagaje intelectual previo que requieren y las de consumo instantáneo y simple. Con la Revolución Industrial, y el posterior desarrollo de los medios de masas (al principio con la linotipia, luego con la imprenta en serie, más adelante con la radio y la televisión y ahora con el internet), la cultura ha pasado de ser un coto cerrado para intelectuales ilustrados a democratizarse y generalizarse en su uso. Pero ¿es tan mala, exclusiva y discriminadora la función social de la Alta Cultura? En realidad se podría hablar de una importante complementariedad de conceptos que hoy en día no son tan fáciles de discernir. Por ejemplo ¿se puede decir que el Cirque du Soleil no tiene un concepto artístico, riguroso, investigativo, trabajado y que contiene una propuesta escénica pueril?. Lo mismo de un álbum de Pink Floyd o del valor erudito de alguna ópera. No resulta sencillo distinguir de manera maniquea en algunos casos. ¿Es que acaso el jazz o el flamenco no vienen de manifestaciones objetivamente populares? Umberto Eco, un best seller que no ha descuidado el contenido intelectual en su obra, tipifica de forma creativa los bandos aparentemente antagónicos: los Apocalípticos, que vienen a ser aristócratas pesimistas que pregonan una inevitable decadencia de valores, y los Integrados, que se ocuparían de facilitar la absorción de nociones de cultura para llegar a un mayor auditorio. A propósito, nos suelta dos interesantes cuestiones, como si realmente la multiplicación de la oferta cultural per se es positiva, y si la cultura de masas es mala por ser industrial, comercial y accesible. En un ensayo titulado La Civilización del Espectáculo, publicado en un monográfico sobre la Civilización (y superficialidad) de la cultura en la revista Letras Libres de febrero, Mario Vargas Llosa nos habla de la trivialización, banalización, superficialidad y de la reducción a mero entretenimiento del hecho artístico. Este autor anota también que la pérdida de profundidad no se restringe a la producción intelectual y artística, sino que permea hacia otros terrenos como los de las relaciones interpersonales, sexuales, estéticas, religiosas, espirituales, políticas y hasta en el consumo de alcohol y drogas; parcelas en las que la velocidad y la voraz navegación dejan poco espacio para la hondura. Claudio Magris y Alessandro Baricco son más radicales en cuanto a este hecho y hablan de “barbarización”. Este comportamiento quizás sea reflejo de las nuevas formas de comunicación, que nos han desarrollado la capacidad de pasar de un tema a otro con rapidez y de saltar compulsivamente entre enlaces o links, ya no cual navegantes sino más bien como surfistas. El peligro y a la vez la virtud, estriba en que la tendencia (y paradoja también) de la Gestión Cultural actual es la de juntar a los actores sociales sin una paridad “de voz y voto” ya que el actor social que más aporta con capital, y por tanto, que tiene más poder de decisión, es la empresa privada. Y cuando ésta mete mucho la nariz, ensucia el plato. Recordemos que en última instancia, el sector mercantil busca masificar para lucrar, y ahí es donde profundizar resulta contradictorio. En realidad las manifestaciones culturales más completas, rigurosas y serias (metodológicamente hablando), no suelen ser accesibles al interés masivo. En Bolivia, con un nuevo Ministerio de Culturas en funcionamiento, así como se espera el desarrollo y la divulgación de muestras artísticas de etnias discriminadas, también, se espera que de él emanen políticas de inversión, por ejemplo, la creación de un fondo de cultura que pueda proveer becas a creadores para vivir de ello (y que en México ha tenido mucho éxito), o la creación y mejora de Museos y centros de investigación, que por lo menos en Cochabamba, se reduce a un pequeño grupo fundaciones privadas, asociaciones civiles de artistas u organismos dependientes de la Universidad pública. Porque la cultura, ya sea la diversidad, sea lo popular o lo erudito, necesita un impulso, que dé espacio también a la investigación y desarrollo de nuevas propuestas, y no quedarse con el sentido antropológico únicamente, al fin de cuentas la Cultura, es el conjunto final, completo y desarrollado de la suma de las culturas y sus expresiones. Foto: Error99

4 comentarios:

Erick Galarza dijo...

El pasado año asistí a una velada (entre cuatro o cinco)en la jornada cultural que organizó el viceministerio de culturas por la tierra del Sur, fuí por que me enteré que había aquello (mi sobrina está en el ballet oficial). De todas formas, fuimos mi esposa y yo, mas por verlo al papirri, que a la marraqueta blindada o la banqueta.
Cuando se presentó, esperaba escuchar sus interpretaciones propias, con esa música y letra entre paceño y ... paceño. Al comenzar hicieron un duo con el charanguista (no me acuerdo el nombre), de música EUA, un poco de jazz, un poco de blues. Me quedé sorprendido por la magnñifica interpretación de ambos. Al punto, qué es alta cultura y que popular?. Peo sinceramente, a veces ver, sentir, leer, escuchar amos enriquece el alma. Te dejo esto que encontré en un blog (http://blogsbolivia.blogspot.com):
Carta del papirri al evo

Manuel Monroy Chazarreta

Hola amigo Evo. Soy un blancón, paceño de corazón, guitarrero clase media, profesor de música, de la cultura soy gestor, cantautor izquierdoso que prefiere que le digan t'ara a k'ara, pero mejor si me dices blancón.
Saludos.

Fadriqve Iglesias Mendizábal dijo...

A veces es difícil dilucidar y separar, como bien dijo Sara en otro post, de la cultura popular sale la otra. Lo malo es que el gobierno en su nuevo ministerio ha creado dos viceministerios que nada tienen qque ver con esto... y le falta una pata a la mesa... en fin... gracias por venir...
saludos

Waltico dijo...

Estimado Dique:

Como siempre un gusto leer tus publicaciones a la vez de saludarte.

Respecto a este tu artículo, estoy de acuerdo con lo de la inversión y las sugerencias que mencionas, sin embargo también pienso que la diferencia entre cultura 'alta y popular'son totalmente complementarias.
Se supone que el jazz es la crema de la música...acaso sus raices no son netamente 'populares'? Cuál será la diferencia en costo de un traje D&G de 'alta' con un atuendo de una chola paceña en la entrada del gran poder ? o es popular solo porque se baila en un país tercer mundista ?
Pienso que el principal rol (en una primera instancia) del nuevo ministerio debe ser el de tener la capacidad de 'vender' al mundo una imagen boliviana acorde a la realidad, acorde a la majestuosidad de sus diversas manifestaciones culturales. De tener la capacidad de aprovechar las ventajas (algunos ven como desventaja) la globalización en su contexto de 'masificar' una imagen boliviana de riqueza folklórica.
Según lo que leo, gran parte de los bolivianos no se cansan de manifestar la grandiosidad del carnaval orureño con aprox 200.000 turistas, y la pregunta es: que se hace para que el siguiente año sean por lo menos 500.000 ?
En julio de 2008, la Presidenta Bachelet ya comprometió una ayuda de aprox $us 300.000 para la fiesta de la Tirana en Chile (en el que 80% de las danzas son las que se bailan en Oruro y Gran Poder), incluyendo esa inversión para albergues, alcantarillado, una nueva y moderna iglesia...apostando para que la actual cantidad de 200.000 feligreses cada año se incremente en por lo menos 30%, a esa población que no es mayor a la Patacamaya o Mizque.
Bueno, hay una serie de ejemplos mas de cómo nos dejamos estar teniendo una beta tan grande e infinita a lado nuestro.
Bueno Dique, estamos en contacto, saludos y repito mis felicitaciones por tus publicaciones.

Fadriqve Iglesias Mendizábal dijo...

Waltico, qué alegría saber de vos...
Claro que creo en la complementariedad, por eso mismo he escrito el post de Oruro, pero me preocupa que el Gobierno en su nueva estructura burocrática (nuevos Viceministerios) no tiene una unidad de Industrias Culturales... como casi todos los países modernos o que intentan serlo... He leído fragmentos de un libro de Pedro Sucz que habla de mundialización y sometimiento... y usa casi de forma peyorativa el concepto de Industria Cultural... creo que el mercado no tiene que regir lo que nos embuten, pero estoy a favor de que las manifestaciones artísticas fluyan y lleguen a la mayor cantidad de gente, porque sólo cuando se hipercomercialice y pierda parte de su escencia, habrá otro artista que, inconforme agudice nuevamente el ingenio para escapar de ello.
Bueno, mucho rollo te he mandado.
Saludos