17 de noviembre de 2009

El ciclista Soliz y la “contra”

A propósito de los Juegos Boliviarianos (Colombia, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Perú y Panamá) que se disputan en Sucre. Publicado en la sección columnistas de Los Tiempos. ------------- Es algo complicado tener que esperar a lograr un oro bolivariano en “casa” para recibir reconocimiento real y una tromba de fotos, elogios y atenciones de las instituciones públicas (o mejor dicho de sus dirigentes). Estos días, tras el exitazo de Óscar Soliz, ganador de la prueba de contrarreloj (contra) individual de ciclismo en ruta en los Juegos Bolivarianos de Sucre, los políticos se frotarán las manos y sacarán rédito político a costa del sudor del potosino. Los encargados de propaganda nos recordarán la bicicleta que Evo Morales le “regaló” a Soliz. Le regaló una bici con dinero público probablemente, con el de todos los bolivianos, y si no, debiera haber sido así, un deber no un obsequio deliberado. Pero no es momento de polemizar. Sino de felicitarnos. Y felicitar a Óscar. Por fin nos daremos cuenta, gracias a la repercusión mediática que tiene organizar unos juegos que salieron adelante gracias a la paciencia de nuestros países vecinos (de tolerar las aberraciones que el comité organizador y las autoridades competentes en materia de deporte y fomento nacional han llevado adelante), de que tenemos deportistas serios capaces de entrenar varias horas al día y de sacrificar mucho por sus ilusiones. Así, Soliz, será portada en casi todos los periódicos esta semana (por lo menos debería serlo) y se lo merece. Pero no sólo por la victoria del domingo, que fue asombrosa. Sino también por las temporadas y progresión que demuestra. Sendos podios en las dos primeras versiones de la Vuelta a Bolivia y una general de la finada Doble Copacabana están en sus estanterías entre otras galas. Es el deportista de Bolivia más en forma y quizás el más importante de la década, a juzgar por resultados en pruebas exigentes y competitivas. Existen otras figuras emergentes en el mundo de la bicicleta nacional. Ya lo demostraron la década pasada los hermanos Martínez o Agostopa, estos años Yamil y Gallardo, y lo refrendan novísimas como Zubieta o Cotumba. El riesgo que se corre es que los patrocinadores, a causa de los escándalos internacionales, consideren este deporte bajo sospecha constante y disminuyan sus ayudas privadas. El público en Bolivia no está contaminado en este sentido y esperemos que los deportistas tampoco. Ojalá que este éxito no sea una victoria efímera (de un sólo atleta) y continúe la tendencia de profesionalización deportiva. De momento las autoridades han hecho poco o nada para lograr este objetivo. Si hay figuras nuevas, casi siempre lo logran a base de ayudas personales y familiares. No de estructuras. Por ahora nos queda felicitar a Soliz y a los que traerán medallas estos días. No olvidemos que este año jugamos en casa. Atentos a atletas como Irusta, Cornejo, N. Sánchez, Aruquipa, Ugarte, Aldo González o Pillco. Varios van a traer oros que no pueden ser recibidos con sorpresa en cuanto a su búsqueda: estos atletas vienen derramando mucho sudor y esfuerzo desde hace años. Adelante compañeros.

2 comentarios:

Erick dijo...

Qué pena de organización, y lo peor, con expectativas muy altas con nuestros atletas, ya vemos que tenemos que trabajar por muy largo tiempo mas. Las marcas estuvieron expectantes, y algunos y algunas hicieron lo que tenían que hacer, pero aún vemos de lejos (la mayoría) a atletas de otros países. Tú que estuviste mucho tiempo afuera, debes saber qué nos falta.
Un saludo y a todos los que participan en el bolivariano, que por suerte pude ver buena parte de su preparación en Tarija, son para mi, unos mounstros (en el buen sentido).

Fadriqve Iglesias Mendizábal dijo...

Quería escribir un post sobre el desastre organizativo que han sido estos juegos... pero no tengo estómago para eso...
Quizás en otro momento...
Ya lo hablaremos, un abrazo Erick