24 de diciembre de 2010

Empezar la casa por el tejado

Publicado en Los Tiempos.
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A pocos días del descenso de categoría de Wilstermann, nos enteramos de que están cerca de entregar un complejo deportivo. Llega tarde: se comienza la casa por el tejado. Aunque la infraestructura sea una condición necesaria para el desarrollo de cualquier actividad, específicamente la deportiva, lo verdaderamente fundamental son las estructuras humanas y las instituciones orgánicas. Como en los demás sectores del desarrollo humano y social, el deporte debe basarse en proyectos claros y objetivos. No necesita promesas mastodónticas como la piscina olímpica de Alto Obrajes, construida hace más de 30 años, visible desde cualquier punto alto de La Paz y tristemente célebre por su capacidad ociosa la década pasada. Tarija o Santa Cruz, como equipos departamentales, son dominadores del atletismo en Bolivia en los últimos tiempos. Sorprende que ambos departamentos no cuenten con una pista sintética. Sí cuentan con una Oruro o Chuquisaca, pero sus resultados son magros, aunque cada pista cueste casi un millón de dólares. La pista de Sucre suele estar vacía cuando los futbolistas de Universitario descansan, en contraposición al deporte tarijeño, que, aunque algo discontinuo, contó con un plan de desarrollo. En cuanto al estadio de fútbol proyectado para Cliza, con una capacidad estimada de 35.000 espectadores, todavía no ha sido mencionado si vendrá acompañado de un plan integral de desarrollo regional. Cuesta creer que habrá campos deportivos con entrenadores profesionales o pistas y canchas llena niños corriendo, ya que a día de hoy, chicos del Valle Alto brillan por su ausencia en los campeonatos regionales, y no porque no tengan cualidades ellos, sino sus dirigentes. Se ha proyectado también la construcción de una Villa Olímpica en el Temporal de Cala Cala de medio millón de dólares, como parte de un proyecto hacia la candidatura de los Juegos Sudamericanos 2018, pero primero habrá que pensar quién llenará esas canchas, quién administrará esa villa y con qué objetivos. Un verdadero centro de alto rendimiento no es una masa de hormigón, sino un centro de conocimiento y de investigación aplicada. Pero es más fácil inaugurar elefantes blancos que gestionar material humano e I+D+i. Cuánto gustan al político de turno las ráfagas de flashes en la cara y los discursos de inauguración, pero qué poco les importa que haya un entrenador en el campo de batalla. Lo triste del asunto es que esto no sólo pasa en el deporte, sino en muchos estamentos. En lo cultural, aunque no sobran infraestructuras, faltan gestores.
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Imagen: Quino

10 de diciembre de 2010

Galgos, atletismo y dopaje


Publicada en Los Tiempos.
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La noticia más consultada hoy viernes en el periódico El País, el más leído de prensa general de España y la referencia mundial en castellano, trata de atletismo, concretamente de dopaje y no de Wikileaks, a pesar que ese fue uno de los cinco periódicos que tuvieron la primicia de los documentos a nivel mundial. No sé cuándo fue la última vez que el atletismo tuvo tanta repercusión en España. Quizás en la Olimpiada de Pekín hace dos años o directamente en Barcelona 92.

Lamentablemente esta vez no se trata de las gestas de Usain Bolt o de Fermín Cacho. Se trata de una de las redadas contra el dopaje más grandes de la historia de ese deporte, la denominada Operación Galgo y conducida por la Guardia Civil en un amplio operativo simultáneo en varias ciudades, que incluye pinchazos telefónicos, seguimiento de atletas, hallazgo de bolsas de sangre, anabolizantes, hormonas sintéticas y otras sustancias dopantes, en el que están involucrados además entrenadores, managers, farmacéuticos y médicos.
El atletismo y el ciclismo particularmente, llevan unos años sin poder salir de un amplio bache y eludir la lacra que significa el dopaje y la ingesta de drogas para mejorar el rendimiento deportivo. Lo ejemplifica la caída en desgracia del mejor ciclista del mundo Alberto Contador. Cada año se cuentan por centenas los aficionados al deporte de alto rendimiento que se decepcionan de sus ídolos. Ello se ha visto reflejado en países como Alemania, donde se van cambiando las ayudas y patrocinios a favor del deporte lúdico y en detrimento de las magnas competiciones, hecho no tan notorio por el capital que invierten algunas grandes firmas deportivas y comerciales que siguen patrocinando el alto nivel sin importar los medios utilizados por algunos deportistas. El vicepresidente del Gobierno español, Alfredo Pérez Rubalcaba, hombre fuerte de Zapatero y amigo íntimo del presidente de la Real Federación Española de Atletismo (RFEA) y del Secretario de Estado para el Deporte, ha pedido firmeza en el castigo y que no se culpen a todos los atletas por un grupo que hace trampas.

La campeona del mundo Marta Domínguez, una de las supuestas protagonistas de la intervención, suspendida ya de sus funciones como vicepresidenta de RFEA, mejor atleta de la historia de este país, es una mujer luchadora y ambiciosa, amable y amistosa, tenaz y ordenada, que con todas sus virtudes, ha sido supuestamente hallada con un contingente de drogas y con conexiones con una red de dopaje que ya tuvo problemas en 2006 a la cabeza del médico Eufemiano Fuentes, representa la punta de una madeja que mucha gente intuía desde hace años. Proveniente de Palencia, tierra de personas directas, sencillas, trabajadoras, nobles, bonachonas y acostumbradas a vivir en condiciones climáticas duras, Marta encarnaba a la heroína de la ciudad, en la que sus pobladores sufren ahora un duro palo al ver a su ciudadana más universal en entredicho.

En un momento difícil para España, que atraviesa por una crisis económica durísima con más de cuatro millones de desempleados, el deporte parecía el bálsamo que distraía las penas. Hoy, las sombras de la duda oscurecen aquello que los periodistas ibéricos se empeñaron en llamar la Edad de Oro del deporte español. En Bolivia todavía se puede anticipar una mancha que aún no parece haberse desparramado en nuestros deportistas pero que lentamente se filtra en todo el mundo. Habrá que tomar medidas preventivas.
---- Siento una profunda pena por todo lo ocurrido. La única esperanza que tengo es la de la renovación de un deporte muy desprestigiado, en el que algunos como yo, nos hemos vuelto en constantes escépticos que no se creen casi nada. Disculpas implícitas a los que entran en la nube de la duda pero que no se dopan, que los hay muchos. Tampoco es momento de apedrear a todos los implicados. La justicia deportiva está para juzgarlos. *El autor fue atleta olímpico y entrenó atletismo en Palencia, España entre 2004 y 2007. Foto: Sergio Ribero.

30 de noviembre de 2010

Impuestos, deporte y desarrollo

Publicado en Los Tiempos.
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Este mes, Evo Morales ha manifestado su interés por activar el deporte nacional y la herramienta de la cual se valdrá será el impuesto al tabaco y a las bebidas alcohólicas. Y aunque el dinero sea condición necesaria, no es suficiente. Habrá que hacer algo pocas veces visto en la dirigencia deportiva nacional: planificar y lograr sinergias multilaterales.
Recordemos que Bolivia no es un país que se haya caracterizado por planes de desarrollo. Nuestra ausencia de planificación se refleja en la ausencia de medallas olímpicas, siendo el único país de Sudamérica que no cuenta con ninguna. Pero aún recibiendo dinero, pueden existir riesgos. El problema podría venir cuando se riega demasiado la planta sin abono. Es decir, mucho dinero, poca institucionalización, búsqueda de resultados personales y ausencia de alianzas para ampliar el pastel.
En cuanto a la alta competición, se debe institucionalizar el estímulo de los deportistas a través de sistemas de premios/becas de forma objetiva y estable. Tan sencillo como ponderar medallas internacionales (Juegos Olímpicos, panamericanos, competiciones sudamericanas, bolivarianas y marcas notables) y premiarlas. Es muy peligroso comparar una medalla de un niño en un panamericano de bicicross con un puesto de finalista sudamericano en natación. Además, la institucionalización de estos estímulos debe ser firme. Hasta ahora no se ha visto ningún decreto en la Gaceta Oficial en el que se diga públicamente cómo serán estas recompensas a atletas y entrenadores de manera clara.
Luego, para garantizar que los recursos lleguen a sus destinatarios habrá que implicar en primer lugar a la opinión pública, formando a la prensa para valorar y ponderar los resultados, y en segundo lugar la participación de la empresa privada con sus patrocinios. Todavía no existe una ley que otorgue beneficios fiscales al empresario que apoya al deporte. También será importante dar atención específica de instituciones cooperantes internacionales, para las que siempre Bolivia es un país prioritario por sus indicadores de pobreza y las cuales suelen aportar cuando los actores implicados son múltiples y trabajan mancomunadamente.
Otro punto interesante será el de la aprobación de alianzas estratégicas y colaboraciones entre distintas disciplinas deportivas e incluso diferentes ramas del conocimiento, que generalmente trabajan de espaldas cuando no compitiendo. Se pueden combinar esfuerzos de sectores tan dispares como el de la educación superior, las instituciones relacionadas con salud, la instrucción militar, los empresarios textiles o el turismo deportivo. Uno de los problemas del Centro de Alto Rendimiento de fútbol de Vinto, proyectado hace más de una década y todavía inconcluso, fue que nunca se incluyeron otros proyectos y beneficiarios.
Por último, no hay que olvidar que fomentar el deporte no trata sólo de infraestructura sino de capital humano: formación de atletas y entrenadores. Se puede aprovechar la consecución y organización de grandes campeonatos internacionales como estrategia de desarrollo tanto a nivel humano como educativo por no mencionar las bondades que traen estos campeonatos internacionales en cuanto a la exposición de la “marca país”.
Hasta ahora en Bolivia no ha habido iniciativas integrales, salvo en casos aislados. Esperemos que esta nueva etapa con más recursos no vuelva el deporte un apetitoso botín de corrupción para dirigentes y atletas, ni que sature al contribuyente. El dinero o las rentas pasadas no bastan; para ejemplo Wilstermann, que aunque clasificado a la Copa Libertadores, baja a segunda, dejando en evidencia que faltó un proyecto serio.

8 de noviembre de 2010

Deporte, propaganda e integración

Publicado en Los Tiempos y Correo del Sur ----
De los años boom futbolístico en Bolivia de los 90 y del consecuente progreso en el terreno simbólico ha pasado ya bastante tiempo. El mes pasado se retiró Jaime Moreno, uno de sus últimos protagonistas con una emotiva ceremonia por parte de su equipo, el DC United de Washington.
Ha llovido mucho, pero hoy también se pueden vislumbrar, aunque lentamente, iniciativas interesantes en cuanto a integración deportiva y social. Excelente ejemplo ha sido la idea de desarrollar unos Juegos Estudiantiles como los que han terminado la semana pasada. Si hace quince años contemplaban solamente cinco deportes y con alcance únicamente en las capitales de departamento (no en todas), con algún deportista excepcional de áreas rurales, ahora más bien se ha completado un abanico mucho más grande en términos de disciplinas deportivas y sobre todo en alcance geográfico. Los atletas más temidos y con mayor potencial salían en los años 90 de lugares como Warnes, Montero o Camiri, con un notable bajón a principios de la década. Lo que se busca es retomar este camino y volverlo autopista.
Así, parece haberse retomado con fuerza la idea del deporte como integrador desde la base. Esta semana además ha comenzado la III edición de la Vuelta Ciclista a Bolivia en la que el potosino Soliz es uno de los favoritos, y que tiene suma importancia no sólo por cultivar los valores del deporte, que aunque cuestionables en algunas esferas de la alta competición internacional, calan hondo en la gran población en cuanto al estilo de vida sano, a nivel de hábitos de alimentación, disciplina y sostenibilidad ambiental. Recordemos que países como Bélgica, Holanda, Dinamarca o Luxemburgo están a la vanguardia en el uso de la bicicleta a nivel urbano, y ¡casualidad!, el ciclismo es el deporte nacional junto con el fútbol.
Otro punto interesante asociado al ciclismo es la convivencia con el entorno natural y los paisajes. Los “mejores documentales franceses” son considerados por muchos las transmisiones de etapas durante el Tour de Francia. Además, se cuentan por millones los aficionados que hacen caravanas cicloturísticas y viajes de turismo deportivo para acompañar el paso de las grandes competiciones, incluso maratones.
Además se fomentan las capacidades que el economista Amartya Sen llama de “agencia”, o de “querer ser” de la gente que repercute en su participación social y económica, además de la inclusión de jóvenes pobladores de áreas rurales. Durante los años que viví en España, entrenando con el Alto Rendimiento, noté que la gran mayoría de los atletas en ese país, provenían de regiones profundamente rurales o núcleos urbanos pequeños. Sus figuras, medallistas mundiales, como Marta Domínguez, Fermín Cacho, Isaac Viciosa o Abel Antón salieron de poblaciones más pequeñas que Quillacollo.
Como en todas las políticas hay que evitar caer en el fanatismo y el enfoque del deporte como herramienta ultranacionalista, como un fin, sino más bien como un medio. Recordemos las atrocidades que se han cometido en los países comunistas y en algunos capitalistas todavía hoy en esa escalada irracional por los resultados, que han devenido en cuotas altas de trampa, extorsión y dopaje. El deporte no debe ser un medio de propaganda sino de desarrollo humano.
Foto: AP

24 de octubre de 2010

Tolerancia, Convivencia

Publicado en Los Tiempos hoy domingo. ---- Existen abundantes exposiciones en torno a la Ley Antirracismo como una posible ley mordaza ya que su texto, y posibles efectos sensores, suscitan muchas dudas. Pero además de estos graves hechos, la mentada norma, claramente necesaria en cuanto al tema que aborda, puede mostrar insolvencias en la concepción filosófica, en esencia no constructiva, ya que prescinde de un concepto clave: la tolerancia. El texto legislativo no habla de tolerancia en ningún sitio. No se cita la idea en todo el documento. Se puede entender la tolerancia como concepto fundamental, acuñado por las Naciones Unidas desde 1995, que abarca conocimiento del otro. La ONU la define como “el respeto, la aceptación y el aprecio de la rica diversidad de las culturas de nuestro mundo, de nuestras formas de expresión y medios de ser humanos. La fomentan el conocimiento, la actitud de apertura, la comunicación y la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión… consiste en la armonía en la diferencia. No sólo es un deber moral, sino una exigencia política y jurídica… virtud que hace posible la paz.” A pesar de que el vocablo no es el más dulce, puesto que la convivencia no es necesariamente “soportar”, lo importante es la idea, y el concepto de tolerancia social, del que deviene la convivencia pacífica. La prestigiosa revista Letras Libres, con trabajos de habituales de autores de la talla de Vargas Llosa, Savater o Naim, además de su director, el historiador mexicano Enrique Krauze, presentan este mes una monografía sobre la intolerancia y sus orígenes en México, y que no estaría mal que fuese consultado por el legislador para darse cuenta de su vigencia. Por otra parte, el crítico literario peruano Gustavo Faverón, afincado en EE.UU. también hace eco de la ley boliviana, y un ejercicio mental en el que destaca la importancia de la orientación y el peligro de la censura como herramienta fácil y peligrosa por lo arbitraria, arremete contra ella. Por citar ejemplos, podemos acudir al sencillo caso de una interesante ley antirracismo en materia deportiva en España activa desde 2007, la cual se apoya en el tridente que deviene de combatir el racismo, la violencia, la xenofobia y la intolerancia. El problema de la norma boliviana radica en el núcleo de la ley, que se queda en el primer paso, el punitivo, con una labor falsamente preventiva que abunda en la prevención de la ofensa solamente y no contribuye activamente al logro de ese respeto, aceptación y aprecio que se cita en el texto de Naciones Unidas. Parecería que trata más de un ajuste de cuentas que de la construcción de una sociedad cohesionada, más sorprendentemente cuando viene apoyada por las palabras de censura de obras literarias como Raza de Bronce desde un Ministerio como el de Culturas (del que depende el Viceministerio de Descolonización), que se supone abogado de la convivencia y del intercambio cultural. La convivencia se fomenta con el estímulo de los espacios de debate e intercambio, y qué mejor manera de hacerlo que desarrollando la identidad nacional mediante inversión en el deporte y la cultura, además por supuesto de la educación y orientación. El Martadero o la Escuela Nacional de Teatro/Fundación Hombres Nuevos son ejemplos cabales y más útiles que esconder Raza de Bronce a los chicos en el colegio o censurar telenovelas. ---- Foto: Evo Morales durante su servicio militar, hace muchos años publicada por Interviú.

12 de octubre de 2010

Política, Estadísticas y Cultura

Publicado en El Porta(l)voz. ---- Progresivamente se ha ido incrementando la insistencia de investigadores, gestores, sociólogos y economistas sobre la relación entre cultura y desarrollo. Por esta razón los actores políticos, cada vez toman más en serio la cultura como otras asignaciones importantes e ineludibles en su gestión. EL Informe Mundial sobre Economía Creativa de 2008 de la ONU, señalaba que las industrias creativas (cultura y ramas anexas, para simplificar), suponen el 3,4% del comercio mundial de principios de esta década, un indicador nada despreciable. Así lo ha entendido el Banco Interamericano de Desarrollo y su presidente Luís Alberto Moreno, convocando hace unos días a los ministros de cultura de América Latina y el Caribe para debatir sobre ello. El Seminario Cultura y Desarrollo, organizado por el Centro Cultural del BID y por la Fundación Interamericana de Cultura y Desarrollo, dejó algunas impresiones comunes positivas, además de haberse debatido e intercambiado experiencias nacionales, visiones y estrategias de cada participante, el aporte de la cultura al PIB de las economías, las políticas para el incentivo del sector privado y el acceso al crédito de emprendimientos culturales. Ahora bien, para planificar y desarrollar planes de gestión y de estímulo del hecho cultural/artístico, se necesitan estudios profundos y rigurosos, no basados únicamente en presiones arbitrarias o impulsos discrecionales sino más bien en una metodología coherente. En este sentido, las aportaciones de la cultura a la economía difícilmente podrán ser medibles y cuantificables si no existe un sistema estadístico de datos fiable. Atrás quedaron los tiempos en que artistas y creadores entendían como reñidas las ideas que vinculan estadísticas y arte. La relación entre cultura y desarrollo, no sólo es una herramienta de desarrollo social, político y educativo, sino también de desarrollo económico. En América Latina se viene desarrollando un sistema homogéneo, hasta ahora inexistente o precario, que surge de la evolución del Convenio Andrés Bello y que se materializa en el Sistema de Información del Mercosur, SicSur. En Bolivia tenemos graves retrasos en el apartado de datos e indicadores de cultura. La Ministra de Culturas Zulma Yugar no estuvo presente en el seminario y no se conoce la posición explícita de nuestro país en la materia. En la página web del Instituto Nacional de Estadística solamente existen datos referentes a educación. Por su parte, en la web del Ministerio de Culturas, ni siquiera se menciona un apartado estadístico. Sí lo tienen cubierto ministerios y secretarías de otros países de la región como Colombia, Uruguay, Chile o Argentina. Es más, en la página web de SicSur, Bolivia, Paraguay y Ecuador son los países que dejan en blanco sus cifras en la mayoría de categorías, de por sí reducidas. Aún así, existen importantes aportes a nivel local y regional como los de Alejandra Ramírez en cuanto al consumo cultural de los cochabambinos y su dotación de servicios e infraestructuras en el municipio, pero al no existir una base de datos a nivel nacional que sea homogénea, las posibilidades de la investigación se acortan de manera importante. Recordemos que además de los investigadores nacionales, hay también recursos humanos bolivianos y foráneos investigando en el extranjero, y que en el momento en que dispongan de una base de datos digna, eliminarían una importante barrera a la hora de emprender nuevos proyectos e investigaciones, que dada la coyuntura mediática por la que pasa Bolivia como territorio fascinante, podría atraer a su vez más interés de la comunidad científica internacional.

8 de octubre de 2010

Caso A.C. (Alberto Contador)

A propósito del caso de postivo por dopaje, o como algunos insisten en llamar "no negativo" durante el Tour de Francia que ganó el español Alberto Contador. "Contador es inocente. Carne contaminada. Mala suerte. Franceses envidiosos. Estadounidenses envidiosos. Italianos envidiosos. Alemanes envidiosos. Contador no necesita aditivos especiales. Si no ha dado positivo, no es dopaje. Le vendieron la carne pero la carnicería de Irún es de marroquíes. Es un buen chico, basta con verle a la cara." Miles de cosas más se leen por ahí. Yo ya no creo en casi ningún ciclista profesional. Menos aún en la prensa. Contador tiene una muy difícil empresa si quiere convencer realmente de que no hace tramas. No quiero aumentar más. Se han dicho muchas tonterías pero tambén muchas cosas interesantes, sobre todo en medios no oficiales como el blog Ciclismo2005 y en algunas valiosas aportaciones en sus comentarios. El resto sería redundar. Foto: tomada de una web de diseño comercial muy graciosa: la Carniseta

7 de octubre de 2010

A Mario le tocó el Nobel

Y llegó el día. Vargas Llosa Recibió el Nobel por fin. Muchos, entre los que me cuento, lo esperábamos desde hace varios años. Ha sido un escritor que primero desde sus narraciones ambientadas en Los Andes, luego desde sus experiencias en las ciudades mestizas de América Latina y más tarde como activo actor intelectual, han influido potentemente a algunas generaciones. Ahora, su literatura por fin ha recibido ese único galardón que le faltaba. Tenía el Príncipe de Asturias, el Cervantes y sus novelas ganaron los más prestigiosos (Crítica, Gallegos, etc.). Ahora ya puede volver al Perú con la medalla sueca. Fue el primer autor que pude leer con atención en mi adolescencia. Mis padres eran admiradores de su literatura. Lo pude ver varias veces, pero la primera de ellas fue la más interesante porque lo identifiqué como un autor local. Hace doce años, en Cochabamba, Palacio de Portales concretamente. Fui una hora y media antes de su exposición y ¡resultó poca antelación! El lugar ya estaba abarrotado. Hice intentos desesperados por poder entrar. Al final lo logré. Gonzalo Lema llevó el hilo conductor de la tertulia. Al final me volví con un libro firmado. “Ojos bonitos, cuadros feos”. Llegué a casa y mi madre me preguntó por qué no llevé el libro de la Tía Julia y le conté que Vargas Llosa se molestó porque el primer ejemplar que le di para que firmara era pirata. Al ver la cara roma de mi madre (parecida a la del autor), ya ni le conté que me había colado en la fila delante de mi amigo Roco, que ni siquiera pudo entrar en el salón de firmas porque no alcanzó a llegar a su sitio en la cola. Hoy, varios años después le ha tocado la puntilla final de reconocimiento global, sobre todo para los que todavía no lo han leído, ya que para los que sí, el reconocimiento era innegable, más allá de la tendencia política del lector. El Nobel le llegó hoy. A su colega de generación García Márquez se lo dieron hace casi 30 años. A Fuentes parece ser que ya no le llega la vida. Donoso y Cortazar murieron muy jóvenes. Se cierra un ciclo de grandes escritores. Ahora quedan los nuevos, sus sucesores aunque es muy aventurado soltar nombres. Como este no es un blog de futurólogo ni mucho menos, simplemente, de lo nuevo que hay en el panorama, quiero destacar a dos jóvenes imprescindibles de la región andina que apuntan alto. Daniel Alarcón, que figura en la lista de los 20 autores publicados en EEUU de menos de 40 años de la prestigiosa revista New Yorker y nuestro colega cochabambino Rodrigo Hasbún, que la semana pasada ha sido seleccionado entre los 22 mejores escritores de menos de 35 años por la revista británica Granta. Es una pena que la prensa boliviana no se haya hecho eco de ello. Sí lo han hecho otro periódicos como el New York Times, El País o The Guardian. Nadie es profeta en su tierra. Y aunque queda todavía mucho para pensar en otros premios y distinciones, sí se puede hacer lo más importante en este caso: leer su literatura.

24 de septiembre de 2010

Bolivia ejemplo mundial en deportes

Publicado en Los Tiempos esta semana. ---- Esta semana se lleva adelante la Cumbre Mundial de las Naciones Unidas sobre los objetivos de desarrollo del Milenio en Nueva York. El presidente Evo Morales, en su discurso instó a otros países a copiar el modelo boliviano. Entre las directrices que arengó tomar, señaló al deporte como uno de los ejes a apuntalar no sólo como una idea feliz de futuro, sino como un ejemplo real. Cuando se refirió a la forma de invertir dinero en salud y educación para reducir la pobreza, el Presidente dijo textualmente: “…quiero contar una experiencia vivida en mi país… de cómo invertir en el deporte no sólo como integrador de los pueblos del mundo… sino también invirtiendo en el deporte , niñez, juventud, para alejarlos de la perversión”. También instó al resto de presidentes a incrementar la inversión en deporte, en armonía con los derechos de la madre tierra. La gente que haya visto/escuchado el breve discurso presidencial, ¿se habrá creído que Bolivia es un paradigma de políticas públicas orientadas al desarrollo del deporte? ¿De verdad Bolivia es un ejemplo en desarrollo del deporte a nivel mundial? Es cierto que el desarrollo deportivo no se mide en medallas simplemente, porque el deporte no tiene un único límite alrededor de la alta competición. Como se sabe, el deporte puede tener varias etapas como el deporte lúdico, el deporte educativo y el deporte de alto rendimiento mencionado, aunque muchas veces estos planos se entrelacen y complementen. Más bien, para tratar de acercarse a la medición del desarrollo social y deportivo, se deberá medir la capacidad y diseño de programas educativos, de integración social, de alcance y cobertura de la población, y sobre todo de desarrollo humano como meta última. Al escuchar estas palabras, no serán pocos los que duden del ejemplificador y paradigmático modelo del deporte boliviano. El instinto puede sugerir tratar de comprobarlo accediendo a indicadores cuantificables, por ejemplo se puede visitar la página web del Viceministerio de Deportes, que está albergada a su vez en la del Ministerio de Salud. Lamentablemente, en ella no aparecen más datos que los equipos en los que militó el viceministro Miguel Rimba en su etapa de futbolista profesional y cuántos partidos jugó con la selección nacional, además de diez puntos que comprenden sus tareas como funcionario público. Ese fue el único dato cuantitativo: los 74 partidos que Rimba jugó con la Verde. Ninguna mención a los proyectos que lleva a cabo el Viceministerio de Deportes. Ninguna cifra de resultados esperados y de impacto. Ninguna cifra de actividades específicas orientadas a conseguir los resultados esperados. Ningún dato acerca de los recursos necesarios para desarrollar las actividades. Ningún dato acerca del alcance o límites de los proyectos. Ningún indicador medible y cuantificable acerca de los resultados de los proyectos. Nada de informes de evaluaciones de los proyectos ya emprendidos. Ni siquiera se observan unos objetivos claros o una misión/visión certera. Estos son los datos que debería publicar el ente público. Las sensaciones subjetivas acerca del deporte tampoco parecen contradecir la paupérrima información oficial de su sitio en internet. En este marco, ¿realmente Bolivia está lista para ser un ejemplo mundial en materia de políticas y acciones deportivas, digno de demostrar y lucir en la cumbre mundial de jefes de Estado de las Naciones Unidas? El deporte va más allá de la foto con los niños de la selección boliviana de fútbol que en Singapur ganaron a Haití, Vanuatu y Montenegro. El deporte necesita proyectos, políticas reales y resultados.

23 de septiembre de 2010

Lecturas y crónicas bolivianas recomendadas para un día de campo a la potosina

Estos son los diez rincones web bolivianos que visito cada domingo. Si tienes sugerencias ayúdame a desarrollar la lista. Nota publicada en El Portalvoz.
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 Ya por las épocas en las en que mi abuelo Gastón Mendizábal Santa Cruz trabajaba en la embajada boliviana en Lima, hace más de medio siglo, escribía en prensa él una columna con diálogos quiméricos con su perro Vidor.

El debate de ideas con un animal imaginario que jamás le respondería era un espacio prolífico para pensar en voz alta. Me imagino que durante los días en los que vivió en Lima, no tendría acceso a mucha prensa boliviana y menos a otras revistas que reflejen la vida política, económica, cultural, social y deportiva de su país con asiduidad, más allá de los comunicados que llegaban a la embajada, que ya era mucho.

Medio siglo después, el acceso a información en tiempo real de lo que pasa en Bolivia, a kilómetros de distancia, es un hecho que por común nos parece casi lógico y natural. Los que no estamos en territorio propio podemos consultar los periódicos locales, que se actualizan rápidamente.

 Gastón, que como periodista firmaba su columna en La Patria de Oruro bajo el seudónimo de Uquelele, solía dedicar las mañanas de domingo, cuando las tenía libres, a leer y releer prensa (la que le era accesible). Esta tradición era llamada por él el “Día de Campo a la Potosina”, puesto que con el frío de la ciudad minera boliviana de Potosí, generalmente lo que apetece hacer en una mañana de ocio, preferentemente debe implicar no alejarse de las mantas y frazadas con las que el cuerpo entró en calor la noche previa, a la vez que se reponen las energías que la ardua semana laboral han ido agotando. Eso, cama y poca fatiga. 

Pero aún leyendo prensa, aún dedicando estas mañanas domingueras a una exhaustiva revista de los medios de comunicación, el hecho de estar lejos de las tertulias, de los cafés, de los platitos de la tarde, de los debates de intelectuales, entre colegas, de las reuniones familiares y de los domingos deportivos, de las charlas en autobuses y de las opiniones de taxistas y camareros, dificulta el acceso a información alternativa o subjetiva de opinión que esté bien trabajada y razonada. Afortunadamente estas nuevas tecnologías, en el siglo XXI, nos han traído páginas personales, blogs y revistas independientes (supongamos) en las que además, generalmente se puede intercambiar inquietudes con el autor (o autores) de éstas. Ahora, mis mañanas de domingo ya no se ciñen a los periódicos canónicos de Bolivia como Los Tiempos, La Razón, La Prensa y El Deber. Hay más, hay más, como dice Octavia.

 Así, esperando que la gente que lea estas líneas me ayude a desarrollar la lista que pretendo compartir, enumero los diez sitios en Bolivia que suelo frecuentar en momentos de ocio (además de la tradicional “yapa” o extra), bajo mi único, subjetivo y personal criterio, y que abarcan hechos informativos, de pensamiento, economía, cultura y deportes. Los sitios enunciados están activos a día de hoy.

No pretendo elaborar un ranking de webs bolivianas interesantes, sino compartir opiniones y espacios que me aportan y que creo que podrían ayudar a gente que busca información sobre Bolivia. Por eso, la ausencia de otras páginas en esta lista simplemente se debe a mi desconocimiento de ellas o a que no he llegado a adoptarlas como sitio de paso en mis recorridos por el espacio virtual.

  Revistas políticas, culturales y de pensamiento 1. La más completa y profunda para mi gusto es Nueva Crónica. Es editada por el think tank Instituto Prisma (albergada en su sitio de internet) y la editorial Plural. Su consejo editorial está formado por Horst Gebre, José Antonio Quiroga y Fernando Mayorga. También formó parte de este consejo el analista catalán Joan Prats, hasta su fallecimiento este año. Su periodicidad es quincenal.

  2. La otra revista de pensamiento y política fuerte en Bolivia es Pulso. Lleva más de diez años en la batalla y sobrevivió con el paso del tiempo. Muy crítica con todos los gobiernos durante esta década. Su edición es semanal.

 3. La novedad en esta lista la sugiere Pie Izquierdo. Novísima revista de crónica periodística, fundada por el joven vasco Alex Ayala, avanza por terrenos tangenciales a los medios oficiales con un estilo personal y narrativo. Su periodicidad es mensual.

  Análisis económico: 4. En primer lugar está el blog Villazón Business School de Gonzalo Chávez. Suele explorar temas de coyuntura y estructura económica boliviana, de forma muy didáctica. El autor es profesor e investigador de la Universidad Católica Boliviana además de escribir en prensa desde hace muchos años. La frecuencia es semanal.

 5. En una línea divulgativa desde la economía también destaca el inteligente blog Vientos Nuevos, de Roberto Laserna. Aborda temas socioeconómicos desde una perspectiva crítica. Su frecuencia no es estrictamente regular, pero es generalmente quincenal.

  Análisis político 6. Uno de los intelectuales más importantes del análisis político e histórico del país es Carlos D. Mesa. Tiene un blog que da continuidad a sus columnas de prensa y ensayos, con toques a veces más personales. Su pasado como Presidente de Bolivia hace que muchos cuestionen sus posturas, no obstante su prosa es de las más claras e inteligentes del país. Suele escribir semanalmente.

  7. En el ámbito político también destaca otro analista consagrado: Cayetano Llobet. Ácido y mordaz, punzante y agresivo, es muy crítico con los actores políticos gobernantes y fue miembro de ese grupo de jóvenes de izquierda que se formaron en Lovaina, Bélgica en épocas de dictaduras en Bolivia.

  Páginas literarias y culturales 8. Los mayores aciertos y estabilidad en la publicación, vienen de los hermanos Paz Soldán. Marcelo, cabeza de la Editorial Nuevo Milenio, lleva el interesante y abierto blog Ecdótica, que nos relata la actualidad literaria y cultural del mundillo nacional mediante artículos y notas de prensa de diversos colaboradores.

  9. Por su parte, Edmundo, apreciado novelista y narrador, tiene un espacio en una de las páginas web literarias más importantes de habla hispana: El Boomerang. Desde su parcela de Río Fugitivo, nos cuenta sus impresiones no sólo literarias sino también del estado de la sociedad y la política tales como él las entiende.

  10. En cuanto a suplementos culturales de prensa, podemos destacar Ex aequo a Fondo Negro de La Prensa de La Paz, con destacada labor de la mano del joven premio nacional de literatura Sebastián Antezana desde hace poco y dirigida con solvencia por Martín Zelaya hasta hace unos meses y que sigue la estela del consagrado y desaparecido suplemento Presencia Literaria, del también extinto diario Presencia. Además está la interesante visión desde el otro lado del país, Santa Cruz con Brújula, de El Deber, a cargo de Marcelo Suarez

  Yapa (léase extra/añadidura): Además me interesa nombrar otros sitios interesantes que por falta de costumbre mía en la visita, por falta de continuidad de su editor, por no ser blogs personales, o por no contener información de opinión, no he incluido en la lista pero que para las personas que estén en busca de información acerca de Bolivia convendría que les den un vistazo: •Paulovich, mordaz e hilarante narrador que cuenta con un blog no administrado por él, en el que se cuelgan sus crónicas. •Winston Estremadoiro, antropólogo, narrador, cronista y periodista beniano que define a su línea editorial como una mirada sardónica al acontecer boliviano. Ácido con los gobernantes bolivianos. •El Forastero de Miguel Esquirol, parte de El Portalvoz, una de las referencias en blogs literarios bolivianos con menos asiduidad últimamente. •Como cronistas y críticos del acontecer cultural paceño destacan: el espacio de relatos Crónicas Urbandinas, con diferentes narraciones y crónicas, principalmente desde La Paz; y Javier Badani con Sueños para atar, editor cultural del diario La Razón. •El seguimiento del acontecer literario boliviano, desde un punto de vista alternativo se puede ver en: Estante Boliviano, literatura boliviana; literatura alternativa en la revista La Mala Palabra; Yerba Mala Cartonera, editorial independiente/alternativa (ver documental) •Para consultar más sobre la coyuntura política y socioeconómica, están los punzantes y controverciales blogs de Humberto Vacaflor y La Bolivia del disenso, opiniones de economía liberal de Mauricio Ríos. •Escritoras bolivianas emergentes (varios blogs): Liliana Collanzi, Giovanna Rivero o Ericka Bruzonic. •En medios masivos de prensa, destacan Facetas Deportivas, muy actualizada sobre noticias deportivas a nivel nacional e internacional; los siempre interesantes y creativos jóvenes de La Ramona de Opinión aunque actualmente sin presencia propia en el ciberespacio, el suplemento Lecturas de Los Tiempos y Tendencias de La Razón. Esto sirve de lista previa para intentar probar los días de campo a la potosina. Si tienes alguna sugerencia para desarrollarla y hacer mis mañanas de domingo en conexión con Bolivia más interesantes, ayúdame.

18 de septiembre de 2010

El Capital Cultural: ¿piedra angular?

Publicado en Los Tiempos y parcialmente en Ateneo Naider. --- Esta semana se publicó en el diario Los Tiempos un artículo de Luís Christian Rivas en el que abordaba la pertinencia del capital humano como factor clave e imprescindible para el buen funcionamiento de las economías. Pero, además de ese factor, necesario para el desarrollo humano, es pertinente señalar la importancia del capital cultural. Economistas como D. Throsby o L.C. Herrero incluyen el concepto de capital cultural dentro de la función de producción de la economía. Entonces, la renta o riqueza de una economía vendría determinada por la tecnología y su relación con los demás inputs de la función de producción. Estos son el capital físico, la fuerza laboral, el capital humano (al que se refería Rivas), el capital natural (un conjunto de recursos libres de la naturaleza, a veces no renovables), el capital social (calidad/cantidad de redes sociales de una sociedad), y la variable que nos ocupa, el capital cultural, que hace referencia a elementos tangibles y físicos, realizados por las personas, presentes o acumulados, que responden a un sentido estético, simbólico e intelectual, y que son susceptibles de depreciación e incluso pérdida. Así, será una necesidad social considerar el capital natural como factor productivo cuando el ser humano se plantea la sostenibilidad ambiental, o considerar el capital social cuando las relaciones entre personas son multidireccionales, en parte por las interconexiones de la red. De la misma forma, la cultura pasa a ser un punto prominente cuando se la considera como una variable cualitativa que trasciende la variable educativa en un contexto de civilización del ocio y globalización. La cultura, además de ser el caramelo de los dirigentes políticos por su elevada rentabilidad de imagen, tiene efectos a corto plazo asociados al consumo, y efectos a largo plazo principalmente relacionados con la revalorización urbanística, con la gobernabilidad, con la educación, con la cohesión social e indirectamente con la ampliación de las capacidades simbólicas del ser humano relacionadas con la motivación o el “querer ser”. Concretando, la cultura estimula el turismo, lo que en la Bolivia rural significa implícitamente la identidad cultural. Estimula la creatividad, que repercute sobre el tejido social y sobre otras ramas de la economía y crea un matiz extra que certifica un plus de calidad a las ciudades. Si Cochabamba apunta a ser el centro de América Latina, como dijo el Presidente Evo esta semana, habrá que atraer y retener a gente formada o lo que Richard Florida llama “clase creativa”. Se puede comenzar impulsando el desarrollo productivo asociado a las industrias culturales, detectando clústeres o sistemas productivos locales. Tenemos los ejemplos del Carnaval de Oruro o Urkupiña y todo el movimiento económico que arrastran. Está ahí toda la base de la potente gastronomía y restauración valluna. Como dato a emular o desarrollar, cito el ejemplo del chef catalán Ferrán Adrià, que este semestre dictará cátedra en Harvard, relacionando su gastronomía e investigaciones con las posibilidades de los investigadores de aquel prestigioso centro universitario, o la combinación estética del afamado grupo de teatro La Fura dels Baus con el chef vasco Andoni L. Aduriz. También se puede intuir una posibilidad alrededor del mundo del cine viendo los últimos años a directores foráneos como Soderberg, Jaoui, Gil o Bollaín, instalando sus platós y sets de producción en territorio boliviano. Este fin de semana precisamente Bollaín ha presentado su film “También la lluvia”, rodada en Cochabamba, en el Festival de Toronto y se espera su estreno comercial para enero. Además está preseleccionada entre las tres finalistas para representar a ese país en los premios Oscar. Las administraciones públicas, Gobierno Central, Prefecturas y Alcaldías, ya tienen una tarea pendiente para llenar los vacíos emocionales y factuales después de tanto festejo y ensoñación. Quizás una de las directrices de las nuevas políticas de desarrollo económico puede apoyarse, como toda gran estructura, en una piedra angular que combine cultura y tecnología. ---- Foto: tomada de la página de Flickr de Sergio Ribero. La chica es una bebida alcoholica de maíz, de frecuente consumo en los valles cochabambinos.

14 de septiembre de 2010

Imaginando los siguientes 200 años

Hoy se celebra el Bicentenario del grito libertario de Cochabamba, Bolivia. Quería unirme a la fiesta con una breve idea, escrita en 200 palabras a partir de una propuesta de la Red 4Ces.

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La libertad real de las personas se alcanza cuando éstas tienen posibilidades plenas de decisión y existen capacidades efectivas de anhelo. Logramos libertad cuando podemos desear. Cuando uno mismo está convencido de que puede. La libertad es correlativa a la capacidad de aspiración y a la posibilidad de acceso. Las desigualdades socioeconómicas ocurren por muchas razones pero una de las más determinantes viene dada por la ausencia de marcos referenciales que permitan establecer objetivos y aspiraciones esperanzadoras. A pesar de las restricciones materiales el espacio imaginativo es infinito y es donde surgen los proyectos de futuro. Allí precisamente tenemos referentes y ejemplos de sobra. 


 Nuestros próceres hace doscientos años, y hoy nuestros artistas, deportistas, agricultores, obreros, empresarios, profesores, intelectuales, gastrónomos, ciudadanos y hermanos, debemos soñar con esas situaciones posibles y contagiarnos mutuamente la “epidemia” de la esperanza. Y claro está, esforzarnos por ello. Si ensayamos ese espacio posible con rigor y atrevimiento, con ingenio y persistencia, fijándonos y potenciando esas ricas características que hay en nuestra tierra -que de ilusión y creatividad sabe mucho- podemos comenzar ahora con un ejercicio, soñando dónde nos gustaría ver a Cochabamba en 200 años y qué debemos aportar cada uno para lograrlo desde hoy.

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 Contexto: El año pasado, el Centro Pedagógico y Cultural Simón I.Patiño, la Alianza Francesa (AF), el Centro Boliviano Americano (CBA), el Instituto Cultural Boliviano Alemán (ICBA), el INIAM-Museo de la UMSS, el proyecto mARTadero y la Fundación Imagen (FI), constituyeron la Red 4Ces, por Circuito de Centros Culturales de Cochabamba, con el objetivo de coordinar actividades, trabajar e impulsar políticas culturales, y emprender proyectos conjuntos de mayor alcance. Para apoyar la celebración del Bicentenario en nuestra ciudad, Cochabamba, la red 4Ces ha decidido emprender un proyecto de publicación que constituiría un mosaico de visiones acerca de la citada conmemoración y sobre nuestro departamento. Dado que se trabaja este año bajo un lema conjunto de “200 años atrás y un paso adelante” y sobre una visión de “Cultura de Futuro”, quiero, en nombre propio, compartir un pequeño ejercicio que 4Ces me sugirió a mí y a otras muchas personas consistente en un breve texto de 200 palabras (exactamente) que refleje el posicionamiento personal, -o la visión, intuición, sugerencia poética, reflexión ciudadana, etc.- ante dicha celebración, teniendo en cuenta los principios de libertad, justicia e independencia buscados entonces, mirados desde el momento actual y –de desearlo- proyectando a futuro alguna intención. De ahí viene mi aporte.

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 Pd: las listas son odiosas porque se suelen quedar cortas. El Concejo Municipal de Cochabamba, mediante Ordenanza, ha destacado a 200 personas/instituciones destacadas por su aporte a la ciudad. En el apartado de deportes, cuando menos, existe una ausencia flagrante que no queiero dejar en el olvido: Niusha Mansilla, una de las 3 más importantes atletas (si no la más) en la historia de Bolivia. Medallista Iberoamericana y Sudamericana, campeona Bolivariana varias veces y recordista nacional todavía. Felicidades a ella también por su importante contribución al deporte boliviano y cochabambino.

28 de agosto de 2010

Menos realidades, más promesas

Publicado en el diario Los Tiempos. Menos realidades, más promesas es un aforismo que suele verse en grafitis o páginas web en referencia a los dirigentes políticos. Viene al caso a propósito del estado del deporte nacional y de la actuación del equipo de deportistas en los Juegos de la Juventud en Singapur. En una nota editorial en Los Tiempos y en otra en La Prensa se exponían, este mes, preocupaciones ante ciertas acciones de dirigentes en Bolivia relacionados con el mundo del deporte. Ambas notas aportaban poco, a mi criterio, en referencia a políticas deportivas eficientes. Se suele llegar a ideas y lugares comunes como que “los dirigentes no hacen nada” (algo de cierto será), que “los atletas son vagos e indisciplinados” (algunos disciplinados habrá) o que en el gobierno “gestionan turbiamente los recursos” (efectivamente esa impresión da). Anoche ha salido la feliz noticia del logro de una medalla en los Juegos Olímpicos de la juventud. La noticia ha salido publicada en la página web de la FIFA y de otros medios masivos de prensa deportiva. El equipo de fútbol sub-15 de Bolivia, en dichos juegos dejó en el camino a Haití (ganando por partida doble), a Montenegro y a la República de Vanutau. Enhorabuena a los chicos que vuelven al país con un resultado excelente. También tuvo un resultado muy destacado el atleta Bruno Rojas, al que la prensa ya se encargó de comparar con el equipo de fútbol, aun habiendo tenido unos excelentes 10.90 segundos en los 100 metros, lo que en potencias deportivas como España le hubiese dejado en el segundo puesto del ranking del año de su categoría y a nivel sudamericano de mayores, lo ubica entre los cien atletas más rápidos, teniendo en cuenta que en la región existen atletas de nivel mundial de países como Brasil o Panamá. Pero todo tiene su tiempo y su edad. Es bueno que el deporte tenga notoriedad sobre todo de parte de los políticos pero no es aconsejable exagerar ni quedarse cortos. El primer paso es ponderar y disfrutar de lo que han hecho estos chicos y pensar que ambos resultados han sido excelentes. Felicitarles. El segundo paso será pensar en qué se hará en Bolivia en el futuro con las estructuras e instituciones. De ninguna manera puede ser presionar a estos chicos que todavía están en formación. Estamos a un año de los Juegos Panamericanos de Guadalajara. Por edad no podemos apoyarnos en ellos solamente ya que tendrán 16 años. Son un proyecto de futuro. No debemos olvidar a deportistas como Daysy Ugarte, Karen Torres u Óscar Solís que son excelentes deportistas y el presente de Bolivia. Esperemos en que la dirigencia deportiva esté al nivel de los deportistas que deseamos y tenga preparados desde hace varios meses sistemas de becas, de retribuciones y premios, de formación a entrenadores, de captación y sobre todo manutención de talentos, de estímulo de sistemas de competiciones, de apoyo en formación e inserción laboral futura de los deportistas, de gestión de proyectos de forma dinámica, de logro de sinergias con organismos internacionales, de apoyo a unidades deportivas descentralizadas y de desarrollo del alto rendimiento que haga realidades nuestras promesas. Aunque la realidad tampoco invita a ser demasiado optimistas. Yo quisiera imaginar que el año que viene y los siguientes se van a ver los resultados de estos planes y programas en los Juegos Panamericanos de Guadalajara o dentro de dos en las olimpiadas de Londres ¿será que existen? Mejor no ilusionarse demasiado con nuestra realidad dirigencial, pensemos en las pormesas deportivas. ---- Un bonito y gracioso artículo de Paulovich, ilustra y complementa varias de las ideas que tenemos algunos.

30 de julio de 2010

Desigualdades efectivas y simbólicas

Publicado en Los Tiempos. Foto: Sergio Ribero.
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 La semana pasada el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha presentado el Primer Informe de Desarrollo sobre Desigualdad en América Latina y el Caribe con una interesante campaña mediática. Han escogido el periódico generalista más leído de España, El País, como plataforma de lanzamiento público.

En un suplemento especial llamado “En marcha hacia la igualdad” se pueden ver datos introductorios (en su edición digital) y sobre todo artículos de opinión sobre el origen y la solución de las desigualdades en América Latina y el Caribe de notables intelectuales, expertos, escritores y artistas. Entre ellos destaca gente variopinta como Rubén Blades, María Teresa Fernández de la Vega, Jorge Castañeda, Santiago Roncagliolo, Antonio Skármeta, Daniel Barenboim, Ángeles Mastretta, Enrique V. Iglesias, Michelle Bachelet o Francis Fukuyama entre otros.

 Aunque existen estudios que indican la necesidad de igualdad para lograr un crecimiento económico y un desarrollo a nivel global con evidencias empíricas, todavía parece necesario recordar a nuestros políticos la pertinencia de acabar con las persistentes asimetrías, especialmente como medio en el que se desenvuelven las libertades efectivas. Tres rasgos se pueden destacar de este informe: que la desigualdad en la región es alta, que es persistente y que se reproduce en un contexto de baja movilidad socioeconómica.

 El economista indio y premio Nóbel Amartya Sen profundizó en los conceptos de libertad efectiva y capacidades del ser humano como condiciones de desarrollo. Sus aportes sirven de sustento y de base conceptual en este Informe, en el que se indica que para lograr un desarrollo efectivo hay que emprender necesariamente dos caminos a la vez: el primero, ocuparse de las condiciones iniciales eliminar las “restricciones operativas” (restricciones en salud, educación, renta); y el segundo, centrarse en desarrollar los elementos subjetivos que influyen en la determinación de las aspiraciones y logros alcanzados por los ciudadanos. Este segundo punto es el que parece dejarse de lado con más facilidad en sociedades como la boliviana. Se trata de factores del contexto que inciden en la generación de metas ambiciosas y el nivel de autonomía de la gente para conseguirlas.

 El deporte y la cultura son instrumentos muy eficaces para desarrollar las capacidades del “yo puedo”. En Bolivia sufrimos, además de un círculo vicioso de exclusión, de falta de avidez de triunfos, no porque no deseemos ganar fervientemente sino porque muchas veces no nos creemos capaces de lograrlo. Nos cuesta visualizarnos ejerciendo el papel de ganador. Revertir esto se logra con cambios de paradigmas populares. Actualmente, el imaginario nacional en cuanto a exclusión simbólica de grupos indígenas ha progresado mucho. Veremos hasta qué punto se ha avanzado en revertir la exclusión efectiva. Me temo que menos de lo que se anuncia.

 Hay que advertir que con un magro desarrollo del sentido humanista y creativo va a ser muy difícil llegar a cubrir estas carencias. La inversión de recursos públicos en deportistas, artistas e intelectuales va más allá de la frívola competición nacionalista. Se trata de desarrollar nuestros heterogéneos factores identitarios apoyándonos en referentes y modelos, y no concentrando esos recursos como instrumentos para copar el “poder cultural”.

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Nota: excelente imagen capturada por el fotógrafo cochabambino Sergio Ribero. Muy narrativa y explícita. Es quizás más elocuente que el mismo contenido del post.

10 de julio de 2010

España: Fútbol vs Crisis

Publicado en Ateneo Naider y Los Tiempos de Cochabamba. ----- Mientras conversaba la semana pasada con un profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Valladolid, advertí la afirmación rotunda de que si España ganaba el mundial, o por lo menos llegaba a la final, se habría dado un paso gigante para olvidar la tan mentada crisis que envuelve el país desde hace un par de años y que parece no haber afectado al mercado futbolístico, siendo en la pasada temporada, en la que más dinero se invirtió en la historia del fútbol ibérico. A estas alturas, después de un mes de saturación mediática por el devenir de la pelota Jabulani, de ensordecernos con vuvucelas, de ser machacados con las bravuconadas de Maradona, de presenciar irremediablemente los escupitajos de Ronaldo y de haber abandonado nuestras distracciones y deberes habituales en favor del fútbol, volvemos a la normalidad. Pero la vida se reacomoda lentamente, sobre todo para países triunfantes como España, Holanda, Uruguay, o alicaídos como Francia, Italia, Brasil o Argentina, que reciben un impacto muy fuerte según las actuaciones de sus selecciones. En casi todos los casos, estos días los entrenadores y jugadores han tenido “rango” de Ministros de Estado o Embajadores. Y más allá del shock sociológico o político (Sarkozy se reunió con Henry para pedir cuentas), está el económico. Por ejemplo, en Italia, después de que se proclamara campeona del mundo de fútbol en 2006, el turismo en 2007 aumentó un 12%. Además de los impactos directos, estas epopeyas logran ganancias de visibilidad, confianza, y otros efectos psicológicos que la musicalidad cansina de la repetición del nombre del país campeón o del organizador logra imponer ineludiblemente. Pero las utilidades no se limitan al año siguiente sino que pueden lograr una estabilidad en su desempeño como factor de crecimiento económico endógeno, para llegar a ser una industria robusta. Quién es el valiente que discute que Uruguay, Brasil, y muchos países de África no son mercados de abasto para equipos europeos. Se estima que hay un millar de jugadores argentinos pululando por diversas ciudades del Viejo Continente, desde Estambul hasta La Coruña. Así como los economistas nos han puesto hasta la saciedad el ejemplo de economías de aglomeración y de atracción de capacidad tecnológica el Sillycon Valley, de talento creativo Hollywood y de distritos industriales en Italia, de la misma forma se podría comentar que después de días como éstos, clubes, gimnasios, tiendas y fábricas españolas se frotan las manos de que sus compatriotas estén rindiendo a nivel mundial en fútbol, ciclismo o tenis. Y no sólo ellos se las frotan, sino toda la retahíla de empleados y microempresarios que se benefician de trabajos asociados a servicios turísticos, médicos, de ocio y tiempo libre o de comunicación de medios de masas (recordemos que el diario Marca es el periódico más vendido de la península, por encima de El País o El Mundo). En España algunos empresarios invocan a la Virgen María y al Pulpo Paul, al ver que, tras la caída del “mercado del ladrillo” y ante las penalizaciones de los mercados financieros, el deporte podría servir de atracción de capital, ya que la innovación todavía no parece ser capaz de absorber las capacidades ociosas y la productividad relativamente baja en términos comparativos con los países nórdicos. Veremos si el brazo fuerte de Nadal, la envergadura de Gasol, la finura de Iniesta, el aguante de Contador, la gallardía de Marta Domínguez, la inteligencia de Xabi Alonso, la compostura de Del Bosque o la visión de Guardiola ayudan a pasar el oleaje y la crecida peligrosa del río de los cambios económicos que ocurren en el planeta.

16 de junio de 2010

La Interconexión del Principio Potosí

Publicado en Los Tiempos y Ateneo NAIDER. Hace unos días se ha estrenado en el Museo Nacional de Arte Contemporáneo Reina Sofía, de Madrid, la exposición Principio Potosí. El centro más importante de España en la materia (alberga el Guernica de Picasso entre otras joyas) ha dedicado una de las salas temporales principales (apuesta en el segundo cuatrimestre del año) a este asunto. Se espera que la muestra viaje por Berlín y más adelante llegue a La Paz. Globalización es la primera palabra que aparece en mi cabeza al verla y aunque esa noción no sea un hecho novedoso, sí lo ha sido el uso intensivo de su vocablo en las últimas décadas. Cada vez más, especialmente a partir de las nuevas tecnologías y las posibilidades de interconexión que traen. Todo ahora se mira mezclado, enredado, tejido, y no siempre con buenos ojos. No siempre con optimismo. Precisamente lo que nos plantea Principio Potosí es la mundialización y sus posibilidades, para bien o para mal, ejecutada flagrante o accidentalmente, y lo hace utilizando las armas o medios de los que se nutre precisamente: las interconexiones. La muestra cuenta con curadores alemanes, y está compuesta de obras y objetos de lugares tan diversos como Qatar, Huelva, China y Bolivia por nombrar algunos. En la instalación boliviana intervienen, al mismo tiempo que algunas propuestas del Siglo XVII, la interesantísima artista Elvira Espejo, además de las provocativas Mujeres Creando. Éstas últimas con una potente instalación, crítica hacia la Iglesia, en la que expone una celosía de madera a modo de marco (conceptual, sí) que actúa como barrera y filtro a las posibilidades de la mujer, muy persistente hasta hoy en la cultura nacional. Si tuviésemos la posibilidad de alejarnos físicamente de la exposición, la impresión primera que me sugiere es la de una página web. Mucha información, conexiones diversas, recorridos caóticos, conceptos aparentemente aislados pero vinculados por un contexto en distintos lugares del planeta. Sobre todo barroquismo en cuanto a información. Muchos datos, sensoriales y referenciales. Esto nos lleva a pensar en las capacidades de los curadores, ya no sólo en términos de curaduría y pericia técnica sino de creación artística, y claro está, a cuestionar su capacidad estética. Más novedoso resulta el planteamiento en el que se puede asociar el concepto de creación 2.0 ya que algunos de los protagonistas de la obra no son considerados en primera instancia artistas. No se trata de una muestra exclusiva del mundo de las bellas artes ni mucho menos. Es más bien un híbrido entre el activismo militante y la creación libre. Aquí es cuando nos preguntamos de dónde viene la vanguardia del arte contemporáneo. ¿Es un coto cerrado a Tribeca o al Soho? ¿Tiene que venir de Europa o de San Francisco? Quizás el arte parcial, aldeano y local occidental se haya agotado hace mucho en favor de uno mucho más universal y genérico, al fin y al cabo la conexión de la estética y de los conceptos, se hace con una relación directa de las repercusiones sociales y de las preocupaciones contemporáneas. Inquietudes globalizadas, y no siempre concebidas hacia la libertad, sino muchas veces hacia la esclavitud originada por nuevos mecanismos. Foto: Victoria López

8 de junio de 2010

Nodos asociativos Público-Privados en América Latina

Publicado en el Ateneo Naider Las posibilidades de interconexión casi infinitas que tenemos ahora y la flexibilidad de los intercambios resultantes, hacen que nos encontremos en una sociedad mucho más abierta, lo que a su vez implica una mayor profesionalización en áreas de actuación vitales del ser humano. Con resultados exitosos, algunas actuaciones de la Administración Pública (AAPP), han ido perdiendo esa pátina de ineficiencia que dio mala fama a las políticas más sociales o progresistas, para avanzar considerablemente en cuestiones organizativas y de gestión. Cabos antagónicos (aparentemente) de una misma cuerda, pueden lograr avenencias buscando posibilidades mutuamente beneficiosas y hasta tejer unja red. Los avances en la ganancia de eficiencia del Ente Público no se deben achacar simplemente a la liberalización per se de la actuación pública: la clave estriba en la inclusión de agentes que antes se mantenían al margen, tanto por decisión propia como por la incapacidad de colaboración conjunta que ofrecía la coraza burocrática. La tendencia en Organismos Internacionales, AAPP y en las relaciones profesionales en general, es la de la especialización productiva que Adam Smith preconcibió hace algunos siglos, mediante la gestión de proyectos. Nada nuevo. El popular dicho de zapatero a tus zapatos toma fuerza, pero con el añadido de la participación de la mayor parte de sujetos que forman el entramado social del ser humano. De esta forma lo "público" deja de ser un concepto abstracto, de todos y de nadie, para, idealmente, lograr la atracción de la mayor cantidad de talento. Ese talento que se encuentra en las calles, en las empresas privadas, en las familias, en asociaciones de barrio, en ONGs, en Grupos de Acción Local, en colectivos de artistas, en equipos deportivos y en grupos de consultores. Los Public Private Partnerships (PPP o P3 en inglés) o Asociaciones Público-Privadas, y los PSPP incluyendo el concepto social, más allá de la construcción de carreteras, hacen referencia a las alianzas privadas y públicas referidas al desarrollo social. Su forma más tangible y su semilla se puede observar en las nuevas formas de contratación o de licitaciones públicas que algunos organismos dedicados al desarrollo tratan de potenciar, para lograr una profesionalización de los servicios con fines públicos y socialmente satisfactorios. La respuesta al jeroglífico del desarrollo no es sencilla, pero se puede intuir que pasa por las soluciones desde abajo hacia arriba. La dificultad estará en lograr que las ideas y propuestas en los países en desarrollo se canalicen para que lleguen a buen puerto. La fecundación de proyectos privados no es siempre espontánea y se debe estimular, aunque tampoco forzar. Se sabe que las AA PP son poco dadas al riesgo, así, si logran delegar parcialmente la generación de ideas, se consigue más inclusión y el sistema en su totalidad se oxigena. La capacidad de generar proyectos será un reto para los países con más dificultades en América Latina. Un informe de The Economist Intelligence Unit encargado por el FOMIN del Banco Interamericano de Desarrollo sobre los PPPs en América Latina, mediante un índice llamado Infrascope, revela que Chile, Perú y Brasil encabezan la lista de capacidades positivas de los gobiernos regionales de esa zona para llevar a cabo estos proyectos, evaluando el marco legal, institucional, financiero, el clima social, político y comercial, además de las posibilidades de desarrollo eficiente. Los puestos de cola, de los 19 países estudiados, los ocupan Ecuador, Nicaragua y Venezuela respectivamente. Llama la atención que la capacidad de llevar a cabo propuestas privadas de proyectos (en este caso infraestructuras) no tengan una correlación directa con el PIB como lo demuestra la brecha entre Perú y Venezuela. Veremos cómo realmente se avanza en resultados en los siguientes años, para evitar nuevas décadas perdidas. No hay que ser adivino para suponer que las propuestas locales y las ideas felices deben ser pasadas al papel y posteriormente a la vida real y hasta que no pase eso, no se creará riqueza. Nos queda plantearnos si América Latina hoy es un hervidero de proyectos de desarrollo dinámico entre las iniciativas privadas, las Administraciones Públicas y la sociedad civil en general. Foto: Deviantart

30 de mayo de 2010

Cristian Mercado a Contracorriente

Publicado en ElPortalvoz. El buen salvaje latinoamericano ha sido festejado muchas veces por el público norteamericano que, quizás ante el exceso de urbanismo, se deja hipnotizar por lo exótico. Gaugin lo extenuó en su obra pictórica buscándolo en el mundo bucólico de Taití. América Latina, con la base de la filosofía cristiana y esa dicotomía moderna-pre moderna, parece ser un paso a lo exótico bastante más accesible que Polinesia o la lejana África. El nuevo acercamiento a esos pueblos encantados, al recogimiento idílico con una mezcla entre pobreza material, simpleza y felicidad inocente, nos llega con una producción cinematográfica colombiana: Contracorriente. Dirigida por el peruano Javier Fuentes-León, recibió el premio del público en el último festival de Sundance, donde también fue distinguida la boliviana Zona Sur. Es altamente probable que a mediano y largo plazo no sea valorada como joya de patrimonio audiovisual sudamericano y se percibe con pocas posibilidades de trascender en la historia del cine. Muy vista está la fábula del romántico pueblo de playa, del inocente autóctono, pasional, latin lover de esencia pero poco arriesgado, en un entorno de toscos paisajes pero mágicamente encantadores; de devotos, obedientes, conservadores y místicos pobladores y con casas decoradas con toques kitch y altares de vírgenes en las paredes con rosarios en el cuello. Y por si fuera insuficiente la atmósfera ampliamente estereotipada, el guión da vueltas sin contundencia por el realismo mágico, con apariciones y desapariciones fantasmagóricas y espectrales, en pleno año 2009, a más de medio siglo de haber leído a Rulfo y García Márquez. Está muy visto también el culebrón de infidelidades aunque ahora sea sazonado con la intersexualidad, de un pintor de familia rica que se muda a playas plebeyas. Lo que sostiene el film: la brillante interpretación de uno de los mejores actores jóvenes de Bolivia, Cristian Mercado. Ya lo vimos en la pantalla grande en obras como Che-Guerrilla, El Atraco, Sena Quina o en Los Andes no creen en Dios, y en teatro gracias a Escena 163 o a la inagotable cantera del Teatro de los Andes. Y es que Cristian Mercado, además de actor y más allá del cine, muestra diferentes versiones de sí mismo como un caleidoscopio: Mercado músico (Reverso). Mercado radionovelista (a punto de estrenar una saga con Claudia Eid y otros autores). Mercado director (dirigirá una obra con Teresa Dal Pero y Soledad Ardaya). Mercado productor. Mercado gestor (lleva el espacio El Desnivel). Mercado compositor. Esperemos que esta enredadera de colaboraciones en el cine, nos traiga más posibilidades creativas, más intercambios profesionales e integración cultural en América Latina. Esperemos más expansiones de coproducciones, más actuaciones de talentos nacionales. Más vidas artísticas, a contracorriente de lo que nos exige el mercado.

18 de mayo de 2010

Industrias culturales y economía creativa: una posibilidad creciente para Bolivia

A propósito de las posibilidades de la industria del cine o del turismo. Publicado en Los Tiempos. Algunas de las preocupaciones más importantes de los gobernantes son la creación de empleo, crecimiento de la riqueza de sus ciudadanos, mejores niveles de educación además de lograr paz social. La cultura en los últimos tiempos parece ser un potente catalizador de energía para cubrir estas necesidades. La ONU y sus brazos operativos en temas comerciales (UNCTAD), de turismo (WTO), de desarrollo (PNUD), y sobre todo de educación y cultura (UNESCO) llevan un tiempo investigando sobre los caminos hacia el desarrollo integral de los pueblos. Si a ello sumamos grandes instituciones como la Asociación Mundial de las Telecomunicaciones, el Foro Económico Mundial y especialmente el Banco Mundial que en su informe de 2009 estudia la Geografía Económica (ampliamente investigada por el Nóbel de economía Paul Krugman), nos encontramos con que el desarrollo de la diversidad cultural y de la “economía creativa” puede ser un interesante camino para lograr las metas mencionadas. ¿Pero organismos aparentemente tan dispares, y en casos antagónicos a la creación artística, pueden ahora mirar la cultura como fuente de crecimiento y desarrollo? La economía creativa, concepto popularizado gracias Richard Florida, parece ser una respuesta que señala la importancia de los agentes creativos de una sociedad y los efectos multiplicadores que generan. Y no solamente en lo relativo a lo puramente artístico y espiritual sino también como motor tecnológico e intelectual. Florida apunta a la atracción de talentos de alta calidad, combinándolos con atractivos de patrimonio histórico, natural, industrial debidamente gestionados e incluso con eventos deportivos, gastronómicos o de diseño y moda. Una ciudad creativa además podrá tener la capacidad de atraer más talento aún, ya que éste tiende a aglomerarse para intercambiar información. Se hizo informalmente en París con los pintores impresionistas, expresionistas y surrealistas hace más de un siglo. Pasó en Barcelona con los escritores del Boom latinoamericano. Lo vemos cada día en Hollywood con el cine y en Broadway con los musicales. Se ve con las nuevas vanguardias artísticas en Berlín y Nueva York. Así, el fenómeno va más allá del esnobismo. Lo interesante (y racional en términos económicos) será atraer sistemas productivos locales o más precisamente, distritos culturales. Intuitivamente podemos identificar la formación de algunos en Bolivia. La industria audiovisual (incipiente aún), ha pasado de ser un reducto artesanal en su producción pero de gran potencia artística heredado de Ukamau, a mover capital, buenas ideas y empleo en nuestros días, con productoras y realizadores profesionales como Juan Carlos Valdivia y Cine Nómada, Londra Films, Artistas Latinos, La Fábrica, Marcos Loayza, Rodrigo Bellot, Plano Medio, Martín Bouloq, Cine CefiroFilms y otros muchos. Incluso en los últimos años ha sido capaces de atraer cineastas internacionales renombrados como Steven Soderbergh (Che-Guerrilla), Iciar Bollain (También la Lluvia), Laurent Jaoui (La cacería del Nazi) o la todavía no estrenada Blackthorn de Mateo Gil (colaborador habitual de Alejandro Amenábar), que contará con Eduardo Noriega, Stephen Rea y Sam Shepard entre otros para rodar la historia de Butch Cassidy a estrenar en 2011. Existen otros sectores ya consolidados como el Carnaval de Oruro y sucedáneos folklórico-religiosos (Gran Poder, Urkupiña, etc.) o algunos polos locales de turismo rural (Uyuni, Rurrenabaque, Chiquitos, Copacabana, Yungas, etc.). Las administraciones públicas, tanto a nivel estatal como a nivel local deberán identificar estos sistemas productivos o sus embriones, para desarrollarlos o estimularlos y que de esa forma sean fuente de crecimiento.

14 de mayo de 2010

¿El teatro contemporáneo se puede entender?

Por Fadrique Iglesias Mendizábal en relación a un aporte de Luís Bredow Los días pasados, en el post previo sobre la capacidad de alcance público (en términos de diversidad) del grupo de teatro La Fura dels Baus, quise huir de disquisiciones en torno a lo que se define como arte (concretamente referido al teatro contemporáneo), ya que su discusión puede ser una espiral infinita a la que no me atrevo a entrar del todo. Me limité a describir las aportaciones, desde el punto de vista de la misión y gestión de medios, además de los avances del “packaging” o continente del mensaje representado, y sobre todo, del poder universal de convocatoria a distintos públicos de distintas edades, de compañías de teatro español exitosísimas como La Fura o Animalario. En la introducción solté alguna pincelada acerca de cierto hermetismo de ese arte contemporáneo y de su dificultad inherente, sin ir más allá. Recibí una interesante respuesta (en los comentarios del blog), de Luís Bredow, uno de los más importantes actores bolivianos (también de los más requeridos por directores de cine), continuando ese incompleto trazo en el que advertí que no ahondaría. Así fue que encontré una breve tesis expuesta por Bredow en la que afirma que el teatro no debe buscar ser entendido. Y aunque el teatro contemporáneo no sea una actividad para entender, estoy convencido de que cuantos más códigos logre descifrar el espectador, abrirá más ventanas dónde reflejarse, sobre todo si el director o el guionista buscan ese ocultismo. Lógicamente el teatro debe ser un ejercicio fundamentalmente emocional, pero requiere muchas veces de esfuerzos intelectuales para enlazar recuerdos, experiencias y conceptos, que consciente o subconscientemente se han filtrado dentro de nosotros, para así lograr desembarcar en forma de emociones. Hay muchos directores herméticos, que disfrutan de esa “exclusividad”. El éxito (y lo interesante) que yo destaco de La Fura, es la capacidad que tiene para llegar a distintos públicos en distintos terrenos y con distintos recursos. ¡Y tan distintos como un estadio de fútbol, el escenario del teatro más reputado del mundo (La Scala) o la playa!. Lo que yo también festejo y admiro, es la capacidad de disparar esas posibilidades de identificación y atracción emocional a todo nivel, aunque provengan de Homero, del Teatro de los Andes, de Chespirito, de García Lorca, de Ástor Piazzola, de Carlos Fuentes, de Spielberg o de Los Simpson. En cualquier caso estoy plenamente de acuerdo con ese proceso de libertad que da la posibilidad caótica e infinita de interpretación que tiene cada individuo, sin una verdad definida a la que se deba llegar. Y la posibilidad de alcanzar eso que algunos llaman éxtasis. Luís Bredow: ¿El teatro contemporáneo se puede entender? Para entender el teatro contemporáneo, lo único que se requiere es darse cuenta de que NO SE PUEDE ENTENDER. Lo que sucede es que el espectador está acostumbrado por la literatura, el cine y el teatro a que le narren una historia con pies, cabeza y moraleja. Abandonar esa expectativa, eso es todavía difícil para el espectador. Sin embargo, en la vida en bruto, no existen esa clase de historias. Todos son acontecimientos inconexos que el azar une en cadenas que algún rato se romperán. Es la narrativa la que construye un sentido, una historia con esos hechos inconexos. Me atrevo a decir que construimos esas narrativas para consolarnos de la falta de sentido que enfrentamos en nuestras vidas reales. El placer de las fábulas no ha muerto y, por supuesto, para construir esas narrativas y para descifrarlas, nuestro instrumento es la cultura de nuestras respectivas civilizaciones. Por ejemplo, unas metoforizarán el "mal" con una rata y otras el "bien" con el mismo roedor; pero todas metaforizarán la vida para entenderla y sacar ilusorias enseñanzas y experiencias. En cambio, el teatro contemporáneo es más realista y busca prescindir de las narrativas. Se niega a narrar, se pega a la vida real, a la vida en bruto y simplemente pone a disposición, como la vida misma, estímulos como lo hace la música o las artes plásticas... Para lograr eso, el teatro contemporáneo le entrega ostensiblemente al espectador la libertad de hacer lo que hace, de manera menos consciente en la vida cotidiana: construir lo que él pueda con lo que percibe. Si lo desea podrá construir una narrativa personalísima, una explicación intelectual. O si prefiere, podrá mantenerse en el plano de lo sensible, como un melómano. Por eso, ante el teatro contemporáneo, la actitud menos apropiada es la de la cultura, que nos convence de que el afán de entender nos salvará del absurdo de la existencia o del acto teatral inexplicable. Ahora bien; en el teatro es endiabladamente difícil crear belleza fuera de la cultura, pues el teatro está forzado a utilizar los lenguajes más constructivos de la cultura. Por eso las piezas de teatro contemporáneo logran -unas más y otras menos- alejarse de la fábula y del drama que narra una historia. Quizás, "Esperando a Godot" de Samuel Beckett sea la pieza paradigmática de apuesta del teatro contemporáneo. En el escenario sucede algo, pero lo que sucede no quiere decir más de lo que sucede, no puede ser traducido a "otra cosa". Como dice el mismo Beckett en "La última cinta de Krapp": -¡Nada que decir. Ni pío! ¿Qué significa hoy un año? ¡Mierda revuelta y tapón en el culo... Y, sin embargo, no le queda más remedio que decir que no tiene nada que decir... De todo esto ¿qué ganamos los espectadores de teatro contemporáneo? Pues ganamos lo que siempre nos dio el teatro: Una conciencia de nosotros mismos. La conciencia de que somos un punto de vista. Es decir que en la vida como en el teatro estamos obligados a escoger ese punto de vista y que lo que escojamos, eso seremos. Para ello, la pieza que espectamos se pone a nuestra disposición para que nosotros la construyamos. Al salir del espectáculo debiéramos sentir que la pieza ha sido un pretexto para ponernos en evidencia. Es decir que sólo hemos recibido los estímulos de la belleza para con ellos construir o no construir algo. Eso es divertido y si logramos ese placer es porque hemos logrado descubrir qué espera de nosotros el teatro y que ya sabemos jugar el juego. Y si nos aburrimos en el teatro contemporáneo, entonces por lo menos sabremos que el teatro ya no nos sirve para huir de nuestro trabajo en la vida, sino que nos obliga a hacerlo conscientemente. Y ese trabajo es espantosamente aburrido e ineficaz, pues la vida, como el teatro no tiene ninguna explicación… En ambos casos, ganamos conciencia de nuestra condición humana. Eso no es nada nuevo. El teatro siempre nos convocó para que tomáramos conciencia de eso. Ahora lo hace con medios más radicales. Esta apuesta del teatro contemporáneo es un signo de los tiempos que vivimos... --- Foto: representación de "Art". Un interesante texto de Yasmina Reza con la actuación de Ricardo Darín que pude ver gracias a la tía Susana Lucio allá por el año 2000 en Buenos Aires.