20 de febrero de 2010

Facebook: extraña forma de vida

“Extraña forma de vida” es el título de una novela de Enrique Vila-Matas publicada en 1997. En ella el escritor enfrenta la realidad inevitable del humano, del artista, y concretamente del escritor como innegable voyeur, espía de profesión y a veces asalariado. Se suele citar como maestros del espionaje (a modo de género) a Graham Greene y Le Carré, e incluso señalan la posibilidad de que precursores como Cervantes, Garcilaso de la Vega, Quevedo o Voltaire tuviesen vínculos con el oficio del fisgoneo. El espionaje además de ser una herramienta para lograr beneficios (¿éticamente?) y para satisfacer la curiosidad (¿inocente?) natural que todos tenemos, ha sido pasto de incalculables textos dramáticos, narraciones y films. No se crean que es coto cerrado de la prensa rosa y del corazón. Tampoco crea que solamente son espías los agentes de la KGB, la CIA o las SS. Todo mortal, en mayor o menor grado tiene el impulso natural de mirar al de al lado sin que se entere. De todos modos, este impulso en los últimos tiempos viene exacerbándose a límites inimaginados antaño. Esto es lo que se ha llamado generación Facebook. Esta empresa es una de las que más ha crecido mundialmente en los últimos tiempos. Tiene la idea de interconectar a la gente en redes sociales mediante el acceso a una “ventana” personal del individuo conectado. A veces la ventana da a un cuarto discreto, otras a una habitación vacía. Muchas veces a un depósito o trastero, pero en gran cantidad de casos, a la sala, dormitorio e incluso en casos más patológicos al armario o al baño. Se ha vuelto una ¡extraña forma de vida!. No cabe duda que tiene su utilidad, pero también puede llevar a la vacuidad, insensatez y estupidez, claro, dependiendo del “cómo” de su uso. Esta herramienta está cambiando nuestra forma de hacer relaciones sociales. También la forma de comunicación y publicidad. Nos brinda oportunidades de enterarse en tiempo real de noticias o eventos dispersos y otrora de muy difícil accesibilidad. Por ahí me enteré estos meses de la muerte de los escritores Tomás Eloy Martínez, Benedetti o Sallinger en minutos. También de la reaparición musical del cantante boliviano Christian Krauss (ex vocalista de LouKass) con un nuevo proyecto en el que participan entre otros el “Conejo” Arce (Ra-Beat) o el gran baterista cochabambino Mauricio Moscoso (Mammut). Supe así del concierto de anoche de Atajo en Cochabamba, y que el Grillo Villegas anda acabando la grabación de su nuevo disco; de las actividades del Ministerio de Culturas y de otros chismes. Además se puede ser “fan” de escritores “malditos” ya desaparecidos como Jaime Sáenz, Bukowski o Bolaño y conectarse con otros fetichistas con los que compartir gustos. Otra parte beneficiosa es el traspaso y exposición de interesantes enlaces. El periodismo puede utilizarlo como herramienta: Los Tiempos, La Prensa o El Deber ya lo hacen. Es más, la mayoría de las marcas comerciales públicas y privadas lo utilizan. Tanto para temas de ocio como para la información y publicidad cultural. Podemos merodear noticias de exposiciones del MOMA-Nueva York, actividades de la Fundación Smithsonian, la cartelera de la Cinemateca Boliviana, las obras y talleres del Martadero o noticias del Festival de Cannes por ejemplo. Se trata de una realidad virtual que se puede extender a muchas cosas más que el simple ocio y la necesidad de espionaje que tenemos dentro. Si quieres saber más, míralo en www.clavo.blogspot.com o ¡en Facebook!.

2 comentarios:

Ernesto Contreras Garrett dijo...

Y si, el facebook al parecer llegó para quedarse. Los aspectos que mencionas son ciertos, el acceso inmediato a la información es para mi tambien, la mayor virtud de esta red social. Gracias a él pude difundir mi blog: (ayudandoapensar.blogspot.com)jeje.
Las desventajas son las otras, chismes, la paranoia constante y la dependencia que te crea.
Me parace increible que sea el primer lugar al que accedes cuando decides navegar, aunque estés sin tiempo: "Solo por si acaso".
Se ha convertido en un mal necesario, del cual no podemos escapar.
Hace poco leí un libro sobre este fenómeno. Se llama: Faceboom - Juan Faerman, te lo recomiendo.
Saludos!

Fadriqve Iglesias Mendizábal dijo...

Sí, tiene sus utilidades pero como con cualquier producto nuevo, estamos aprendiendo a conocer sus contraindicaciones... todavía no tengo muy claro el cómo va a afectar a la forma de socialización y al "espionaje", pero como acceso a redes es muy eficiente... de hecho por ahí yo me enteré de tu blog... te mando un abrazo, Conti!