17 de abril de 2010

Teatro Achá: ¿Espacio Orgánico?

Ya lo dije hace un tiempo en este blog. Lo ratifico. A propósito de la gestión del teatro municipal de Cochabamba. ------ Sendos artículos de Óscar Jordán comentan acertadamente esta semana sobre el estado de las cosas en el Teatro Achá. Se centran sobre todo en el descuido de infraestructuras, además de las condiciones poco beneficiosas para los artistas que allí se presentan. “Quiero escribir pero me sale espuma”, dice el poeta Shimose. A muchos nos representará el título de su verso. Se pueden decir muchísimas cosas de la deficiente gestión de ese espacio. Alguna buena también, aunque eso lo tengo menos claro. La primera crítica obvia que aporto es la referida al presupuesto. En el mencionado artículo los administradores insinúan como “excusa”, la insuficiencia. Eso ya demuestra la incompetencia a la hora de gestionar las arcas. No se puede entender a estas alturas que el espacio cultural de referencia no pueda generar recursos. No digo ya autosostenerse (como el Martadero u otros espacios), pero por lo menos lograr alguna sinergia con la empresa privada o con otras Administraciones Públicas. No vendría nada mal. Basta con ver hacia afuera y notar que uno de los estadios de fútbol más importantes de Londres se llama ahora “Fly Emirates” o que el otrora teatro Calderón de la Barca de Madrid, ahora es el “Calderón Häagen-Dazs” (marca de helados). Para los puristas, contarles que no insinúo que el Achá se llame “Globos Achá” y se pinte de colorines y revista con helado de pistacho, pero existen otras muchas maneras de captar recursos beneficiando a varios frentes. Además ahora, en pleno fervor descentralizador, habrá que aprovechar los distintos niveles de la Administración Pública para lanzar proyectos, y si no se logran ejecutar por la instancia pública, por lo menos se sacan a la luz, ya que cuando un proyecto está bien escrito, siempre saldrá alguna ONG, Embajada, Organismo Internacional, mecenas, político o empresario dispuesto a levantarlo. Es cuestión de movimiento e iniciativa. ¿Cuál es el concepto transversal de gestión cultural?: no se trata de alquilar la sala de un espacio, ni de un depósito de representaciones artísticas, sino de convertirlo en un motor vivo. Se trata de lograr que interactúe con el entorno y en coordinación con otros órganos. Además, mencionar que actualmente el Achá no tiene página web (mucho menos Facebook, Twitter, canal en YouTube o blog). No tiene visitas guiadas (es un sitio con importancia patrimonial y en el que hay muchas historias). No hay políticas de formación de talentos artísticos. No hay coordinación con los elencos estatales. No hay políticas educativas didácticas para formar públicos. No hay producciones propias. Se ve escasa coherencia en la programación. No hay intercambios y coproducciones con otros teatros nacionales. No hay experimentación. No hay foros de debate. No hay merchandising ni ingresos alternativos. No hay teatro de vanguardia, tampoco teatro clásico. No tiene una revista de investigación o de divulgación asociada. No hay jerarquización ni uso subsidiario con el otro espacio que administra, la sala de la Casa de la Cultura. ¿Quién da más?. Lo único que tiene es la suerte de ser el espacio más acorde y centro de la producción cultural de la ciudad. Y no es poco. Lo que sostiene a ese espacio son los fantasmas y espíritus de obras que se fueron y no volverán más, o las que vuelven y lo hacen por melancolía o por falta de alternativas. Cierto es que el presupuesto es ínfimo para los gastos que se erogan, y que son pocas personas a cargo, pero la gestión cultural debe usar la creatividad para luchar contra eso. Y mucha gente lo ha logrado en otras ciudades del país y en Cochabamba concretamente. Lo que falta es voluntad. Foto tomada de photobucket

2 comentarios:

Anónimo dijo...

agradecido por la informacion

Fadrique Iglesias Mendizábal dijo...

para servirle.