18 de mayo de 2010

Industrias culturales y economía creativa: una posibilidad creciente para Bolivia

A propósito de las posibilidades de la industria del cine o del turismo. Publicado en Los Tiempos. Algunas de las preocupaciones más importantes de los gobernantes son la creación de empleo, crecimiento de la riqueza de sus ciudadanos, mejores niveles de educación además de lograr paz social. La cultura en los últimos tiempos parece ser un potente catalizador de energía para cubrir estas necesidades. La ONU y sus brazos operativos en temas comerciales (UNCTAD), de turismo (WTO), de desarrollo (PNUD), y sobre todo de educación y cultura (UNESCO) llevan un tiempo investigando sobre los caminos hacia el desarrollo integral de los pueblos. Si a ello sumamos grandes instituciones como la Asociación Mundial de las Telecomunicaciones, el Foro Económico Mundial y especialmente el Banco Mundial que en su informe de 2009 estudia la Geografía Económica (ampliamente investigada por el Nóbel de economía Paul Krugman), nos encontramos con que el desarrollo de la diversidad cultural y de la “economía creativa” puede ser un interesante camino para lograr las metas mencionadas. ¿Pero organismos aparentemente tan dispares, y en casos antagónicos a la creación artística, pueden ahora mirar la cultura como fuente de crecimiento y desarrollo? La economía creativa, concepto popularizado gracias Richard Florida, parece ser una respuesta que señala la importancia de los agentes creativos de una sociedad y los efectos multiplicadores que generan. Y no solamente en lo relativo a lo puramente artístico y espiritual sino también como motor tecnológico e intelectual. Florida apunta a la atracción de talentos de alta calidad, combinándolos con atractivos de patrimonio histórico, natural, industrial debidamente gestionados e incluso con eventos deportivos, gastronómicos o de diseño y moda. Una ciudad creativa además podrá tener la capacidad de atraer más talento aún, ya que éste tiende a aglomerarse para intercambiar información. Se hizo informalmente en París con los pintores impresionistas, expresionistas y surrealistas hace más de un siglo. Pasó en Barcelona con los escritores del Boom latinoamericano. Lo vemos cada día en Hollywood con el cine y en Broadway con los musicales. Se ve con las nuevas vanguardias artísticas en Berlín y Nueva York. Así, el fenómeno va más allá del esnobismo. Lo interesante (y racional en términos económicos) será atraer sistemas productivos locales o más precisamente, distritos culturales. Intuitivamente podemos identificar la formación de algunos en Bolivia. La industria audiovisual (incipiente aún), ha pasado de ser un reducto artesanal en su producción pero de gran potencia artística heredado de Ukamau, a mover capital, buenas ideas y empleo en nuestros días, con productoras y realizadores profesionales como Juan Carlos Valdivia y Cine Nómada, Londra Films, Artistas Latinos, La Fábrica, Marcos Loayza, Rodrigo Bellot, Plano Medio, Martín Bouloq, Cine CefiroFilms y otros muchos. Incluso en los últimos años ha sido capaces de atraer cineastas internacionales renombrados como Steven Soderbergh (Che-Guerrilla), Iciar Bollain (También la Lluvia), Laurent Jaoui (La cacería del Nazi) o la todavía no estrenada Blackthorn de Mateo Gil (colaborador habitual de Alejandro Amenábar), que contará con Eduardo Noriega, Stephen Rea y Sam Shepard entre otros para rodar la historia de Butch Cassidy a estrenar en 2011. Existen otros sectores ya consolidados como el Carnaval de Oruro y sucedáneos folklórico-religiosos (Gran Poder, Urkupiña, etc.) o algunos polos locales de turismo rural (Uyuni, Rurrenabaque, Chiquitos, Copacabana, Yungas, etc.). Las administraciones públicas, tanto a nivel estatal como a nivel local deberán identificar estos sistemas productivos o sus embriones, para desarrollarlos o estimularlos y que de esa forma sean fuente de crecimiento.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo lamentable de los gobernantes nuestros es el poco interés que dan a este rubro, lo involucrado en cultura y turismo como fuente de generación de ingresos y empleo, sin contar con los beneficios en educación regional, "imagen" internacional,incentivo a la inversión y competencia, etc. Obviamente, ante la insistencia de imponer leyes, decretos y demás órdenes para llevarnos a un futuro en el que la pobreza se igualará, ONU y cía. no parecen tener apoyo y armas para desarrollar estas oportunidades. Sin embargo, de qué serviría que el mismo Evo Morales saliera en web sites nacionales promocionando eventos culturales, áreas turísticas, en cinco idiomas, o que el mero mero Donald Trump de la mano de proyectos ONU llevaran al país para invertir, cuando el mismo boliviano/a le importa un rábano la cultura, su tierra? Carnaval de Oruro, Gran Poder, Urkupiña y otros se han convertido motivo de ganancia para las cervecerías y trabajo extra para abogados por denuncias de maltrato familiar. En pocas, la promoción de estos, cultura y turismo, deben ir de la mano con la educación en nuestras escuelas... volvemos a lo mismo, los "Padres de la Patria" andan en otras. Nos toca tener más amor por lo nuestro para poder compartirlo en las siguientes generaciones, así ellos tal vez puedan desarrollar estas oportunidades de crecimiento para el país. "He dicho, caray"

Anónimo dijo...

Fadrique!
mira esta página http://www.industriascreativas.cl/blog/

Justo esta semana en Valparaíso hay un encuentro de Economía Creativa al que he asistido...ya te cuento
Carito

Anónimo dijo...

Fadrique, hola
Mira esta página
http://www.industriascreativas.cl/blog/
Justo esta semana hay un encuentro de Economía Creativa aqui en Valparaíso.
Ya te cuentooo
Saludo
Carito

Fadriqve Iglesias Mendizábal dijo...

Anónimo:
es hasta que los gobernantes se den cuenta de que la cultura da rédito no sólo en términos políticos, sino también sociales y económicos. Y fiestas como los carnavales y demás se desvrtúan un poco con la sobre injerencia del sector privado, sobre todo si se sobremercantiliza, pero para eso estamos el resto de los agentes, para enderezar esa tendencia y rescatar el lado patrimonial innegable y rico.
Carito, qué interesante, me alegro que estén por allí también atentos, pero sin robarnos nada jejeje, mentira.
Oye, felicidades por la consultora de gestión cultural, me parece fantástica....
Me gustaría hablar más sobre eso... y para lo que necesites aqui me tienes...
un abrazo grande