28 de agosto de 2010

Menos realidades, más promesas

Publicado en el diario Los Tiempos. Menos realidades, más promesas es un aforismo que suele verse en grafitis o páginas web en referencia a los dirigentes políticos. Viene al caso a propósito del estado del deporte nacional y de la actuación del equipo de deportistas en los Juegos de la Juventud en Singapur. En una nota editorial en Los Tiempos y en otra en La Prensa se exponían, este mes, preocupaciones ante ciertas acciones de dirigentes en Bolivia relacionados con el mundo del deporte. Ambas notas aportaban poco, a mi criterio, en referencia a políticas deportivas eficientes. Se suele llegar a ideas y lugares comunes como que “los dirigentes no hacen nada” (algo de cierto será), que “los atletas son vagos e indisciplinados” (algunos disciplinados habrá) o que en el gobierno “gestionan turbiamente los recursos” (efectivamente esa impresión da). Anoche ha salido la feliz noticia del logro de una medalla en los Juegos Olímpicos de la juventud. La noticia ha salido publicada en la página web de la FIFA y de otros medios masivos de prensa deportiva. El equipo de fútbol sub-15 de Bolivia, en dichos juegos dejó en el camino a Haití (ganando por partida doble), a Montenegro y a la República de Vanutau. Enhorabuena a los chicos que vuelven al país con un resultado excelente. También tuvo un resultado muy destacado el atleta Bruno Rojas, al que la prensa ya se encargó de comparar con el equipo de fútbol, aun habiendo tenido unos excelentes 10.90 segundos en los 100 metros, lo que en potencias deportivas como España le hubiese dejado en el segundo puesto del ranking del año de su categoría y a nivel sudamericano de mayores, lo ubica entre los cien atletas más rápidos, teniendo en cuenta que en la región existen atletas de nivel mundial de países como Brasil o Panamá. Pero todo tiene su tiempo y su edad. Es bueno que el deporte tenga notoriedad sobre todo de parte de los políticos pero no es aconsejable exagerar ni quedarse cortos. El primer paso es ponderar y disfrutar de lo que han hecho estos chicos y pensar que ambos resultados han sido excelentes. Felicitarles. El segundo paso será pensar en qué se hará en Bolivia en el futuro con las estructuras e instituciones. De ninguna manera puede ser presionar a estos chicos que todavía están en formación. Estamos a un año de los Juegos Panamericanos de Guadalajara. Por edad no podemos apoyarnos en ellos solamente ya que tendrán 16 años. Son un proyecto de futuro. No debemos olvidar a deportistas como Daysy Ugarte, Karen Torres u Óscar Solís que son excelentes deportistas y el presente de Bolivia. Esperemos en que la dirigencia deportiva esté al nivel de los deportistas que deseamos y tenga preparados desde hace varios meses sistemas de becas, de retribuciones y premios, de formación a entrenadores, de captación y sobre todo manutención de talentos, de estímulo de sistemas de competiciones, de apoyo en formación e inserción laboral futura de los deportistas, de gestión de proyectos de forma dinámica, de logro de sinergias con organismos internacionales, de apoyo a unidades deportivas descentralizadas y de desarrollo del alto rendimiento que haga realidades nuestras promesas. Aunque la realidad tampoco invita a ser demasiado optimistas. Yo quisiera imaginar que el año que viene y los siguientes se van a ver los resultados de estos planes y programas en los Juegos Panamericanos de Guadalajara o dentro de dos en las olimpiadas de Londres ¿será que existen? Mejor no ilusionarse demasiado con nuestra realidad dirigencial, pensemos en las pormesas deportivas. ---- Un bonito y gracioso artículo de Paulovich, ilustra y complementa varias de las ideas que tenemos algunos.