24 de septiembre de 2010

Bolivia ejemplo mundial en deportes

Publicado en Los Tiempos esta semana. ---- Esta semana se lleva adelante la Cumbre Mundial de las Naciones Unidas sobre los objetivos de desarrollo del Milenio en Nueva York. El presidente Evo Morales, en su discurso instó a otros países a copiar el modelo boliviano. Entre las directrices que arengó tomar, señaló al deporte como uno de los ejes a apuntalar no sólo como una idea feliz de futuro, sino como un ejemplo real. Cuando se refirió a la forma de invertir dinero en salud y educación para reducir la pobreza, el Presidente dijo textualmente: “…quiero contar una experiencia vivida en mi país… de cómo invertir en el deporte no sólo como integrador de los pueblos del mundo… sino también invirtiendo en el deporte , niñez, juventud, para alejarlos de la perversión”. También instó al resto de presidentes a incrementar la inversión en deporte, en armonía con los derechos de la madre tierra. La gente que haya visto/escuchado el breve discurso presidencial, ¿se habrá creído que Bolivia es un paradigma de políticas públicas orientadas al desarrollo del deporte? ¿De verdad Bolivia es un ejemplo en desarrollo del deporte a nivel mundial? Es cierto que el desarrollo deportivo no se mide en medallas simplemente, porque el deporte no tiene un único límite alrededor de la alta competición. Como se sabe, el deporte puede tener varias etapas como el deporte lúdico, el deporte educativo y el deporte de alto rendimiento mencionado, aunque muchas veces estos planos se entrelacen y complementen. Más bien, para tratar de acercarse a la medición del desarrollo social y deportivo, se deberá medir la capacidad y diseño de programas educativos, de integración social, de alcance y cobertura de la población, y sobre todo de desarrollo humano como meta última. Al escuchar estas palabras, no serán pocos los que duden del ejemplificador y paradigmático modelo del deporte boliviano. El instinto puede sugerir tratar de comprobarlo accediendo a indicadores cuantificables, por ejemplo se puede visitar la página web del Viceministerio de Deportes, que está albergada a su vez en la del Ministerio de Salud. Lamentablemente, en ella no aparecen más datos que los equipos en los que militó el viceministro Miguel Rimba en su etapa de futbolista profesional y cuántos partidos jugó con la selección nacional, además de diez puntos que comprenden sus tareas como funcionario público. Ese fue el único dato cuantitativo: los 74 partidos que Rimba jugó con la Verde. Ninguna mención a los proyectos que lleva a cabo el Viceministerio de Deportes. Ninguna cifra de resultados esperados y de impacto. Ninguna cifra de actividades específicas orientadas a conseguir los resultados esperados. Ningún dato acerca de los recursos necesarios para desarrollar las actividades. Ningún dato acerca del alcance o límites de los proyectos. Ningún indicador medible y cuantificable acerca de los resultados de los proyectos. Nada de informes de evaluaciones de los proyectos ya emprendidos. Ni siquiera se observan unos objetivos claros o una misión/visión certera. Estos son los datos que debería publicar el ente público. Las sensaciones subjetivas acerca del deporte tampoco parecen contradecir la paupérrima información oficial de su sitio en internet. En este marco, ¿realmente Bolivia está lista para ser un ejemplo mundial en materia de políticas y acciones deportivas, digno de demostrar y lucir en la cumbre mundial de jefes de Estado de las Naciones Unidas? El deporte va más allá de la foto con los niños de la selección boliviana de fútbol que en Singapur ganaron a Haití, Vanuatu y Montenegro. El deporte necesita proyectos, políticas reales y resultados.

23 de septiembre de 2010

Lecturas y crónicas bolivianas recomendadas para un día de campo a la potosina

Estos son los diez rincones web bolivianos que visito cada domingo. Si tienes sugerencias ayúdame a desarrollar la lista. Nota publicada en El Portalvoz.
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 Ya por las épocas en las en que mi abuelo Gastón Mendizábal Santa Cruz trabajaba en la embajada boliviana en Lima, hace más de medio siglo, escribía en prensa él una columna con diálogos quiméricos con su perro Vidor.

El debate de ideas con un animal imaginario que jamás le respondería era un espacio prolífico para pensar en voz alta. Me imagino que durante los días en los que vivió en Lima, no tendría acceso a mucha prensa boliviana y menos a otras revistas que reflejen la vida política, económica, cultural, social y deportiva de su país con asiduidad, más allá de los comunicados que llegaban a la embajada, que ya era mucho.

Medio siglo después, el acceso a información en tiempo real de lo que pasa en Bolivia, a kilómetros de distancia, es un hecho que por común nos parece casi lógico y natural. Los que no estamos en territorio propio podemos consultar los periódicos locales, que se actualizan rápidamente.

 Gastón, que como periodista firmaba su columna en La Patria de Oruro bajo el seudónimo de Uquelele, solía dedicar las mañanas de domingo, cuando las tenía libres, a leer y releer prensa (la que le era accesible). Esta tradición era llamada por él el “Día de Campo a la Potosina”, puesto que con el frío de la ciudad minera boliviana de Potosí, generalmente lo que apetece hacer en una mañana de ocio, preferentemente debe implicar no alejarse de las mantas y frazadas con las que el cuerpo entró en calor la noche previa, a la vez que se reponen las energías que la ardua semana laboral han ido agotando. Eso, cama y poca fatiga. 

Pero aún leyendo prensa, aún dedicando estas mañanas domingueras a una exhaustiva revista de los medios de comunicación, el hecho de estar lejos de las tertulias, de los cafés, de los platitos de la tarde, de los debates de intelectuales, entre colegas, de las reuniones familiares y de los domingos deportivos, de las charlas en autobuses y de las opiniones de taxistas y camareros, dificulta el acceso a información alternativa o subjetiva de opinión que esté bien trabajada y razonada. Afortunadamente estas nuevas tecnologías, en el siglo XXI, nos han traído páginas personales, blogs y revistas independientes (supongamos) en las que además, generalmente se puede intercambiar inquietudes con el autor (o autores) de éstas. Ahora, mis mañanas de domingo ya no se ciñen a los periódicos canónicos de Bolivia como Los Tiempos, La Razón, La Prensa y El Deber. Hay más, hay más, como dice Octavia.

 Así, esperando que la gente que lea estas líneas me ayude a desarrollar la lista que pretendo compartir, enumero los diez sitios en Bolivia que suelo frecuentar en momentos de ocio (además de la tradicional “yapa” o extra), bajo mi único, subjetivo y personal criterio, y que abarcan hechos informativos, de pensamiento, economía, cultura y deportes. Los sitios enunciados están activos a día de hoy.

No pretendo elaborar un ranking de webs bolivianas interesantes, sino compartir opiniones y espacios que me aportan y que creo que podrían ayudar a gente que busca información sobre Bolivia. Por eso, la ausencia de otras páginas en esta lista simplemente se debe a mi desconocimiento de ellas o a que no he llegado a adoptarlas como sitio de paso en mis recorridos por el espacio virtual.

  Revistas políticas, culturales y de pensamiento 1. La más completa y profunda para mi gusto es Nueva Crónica. Es editada por el think tank Instituto Prisma (albergada en su sitio de internet) y la editorial Plural. Su consejo editorial está formado por Horst Gebre, José Antonio Quiroga y Fernando Mayorga. También formó parte de este consejo el analista catalán Joan Prats, hasta su fallecimiento este año. Su periodicidad es quincenal.

  2. La otra revista de pensamiento y política fuerte en Bolivia es Pulso. Lleva más de diez años en la batalla y sobrevivió con el paso del tiempo. Muy crítica con todos los gobiernos durante esta década. Su edición es semanal.

 3. La novedad en esta lista la sugiere Pie Izquierdo. Novísima revista de crónica periodística, fundada por el joven vasco Alex Ayala, avanza por terrenos tangenciales a los medios oficiales con un estilo personal y narrativo. Su periodicidad es mensual.

  Análisis económico: 4. En primer lugar está el blog Villazón Business School de Gonzalo Chávez. Suele explorar temas de coyuntura y estructura económica boliviana, de forma muy didáctica. El autor es profesor e investigador de la Universidad Católica Boliviana además de escribir en prensa desde hace muchos años. La frecuencia es semanal.

 5. En una línea divulgativa desde la economía también destaca el inteligente blog Vientos Nuevos, de Roberto Laserna. Aborda temas socioeconómicos desde una perspectiva crítica. Su frecuencia no es estrictamente regular, pero es generalmente quincenal.

  Análisis político 6. Uno de los intelectuales más importantes del análisis político e histórico del país es Carlos D. Mesa. Tiene un blog que da continuidad a sus columnas de prensa y ensayos, con toques a veces más personales. Su pasado como Presidente de Bolivia hace que muchos cuestionen sus posturas, no obstante su prosa es de las más claras e inteligentes del país. Suele escribir semanalmente.

  7. En el ámbito político también destaca otro analista consagrado: Cayetano Llobet. Ácido y mordaz, punzante y agresivo, es muy crítico con los actores políticos gobernantes y fue miembro de ese grupo de jóvenes de izquierda que se formaron en Lovaina, Bélgica en épocas de dictaduras en Bolivia.

  Páginas literarias y culturales 8. Los mayores aciertos y estabilidad en la publicación, vienen de los hermanos Paz Soldán. Marcelo, cabeza de la Editorial Nuevo Milenio, lleva el interesante y abierto blog Ecdótica, que nos relata la actualidad literaria y cultural del mundillo nacional mediante artículos y notas de prensa de diversos colaboradores.

  9. Por su parte, Edmundo, apreciado novelista y narrador, tiene un espacio en una de las páginas web literarias más importantes de habla hispana: El Boomerang. Desde su parcela de Río Fugitivo, nos cuenta sus impresiones no sólo literarias sino también del estado de la sociedad y la política tales como él las entiende.

  10. En cuanto a suplementos culturales de prensa, podemos destacar Ex aequo a Fondo Negro de La Prensa de La Paz, con destacada labor de la mano del joven premio nacional de literatura Sebastián Antezana desde hace poco y dirigida con solvencia por Martín Zelaya hasta hace unos meses y que sigue la estela del consagrado y desaparecido suplemento Presencia Literaria, del también extinto diario Presencia. Además está la interesante visión desde el otro lado del país, Santa Cruz con Brújula, de El Deber, a cargo de Marcelo Suarez

  Yapa (léase extra/añadidura): Además me interesa nombrar otros sitios interesantes que por falta de costumbre mía en la visita, por falta de continuidad de su editor, por no ser blogs personales, o por no contener información de opinión, no he incluido en la lista pero que para las personas que estén en busca de información acerca de Bolivia convendría que les den un vistazo: •Paulovich, mordaz e hilarante narrador que cuenta con un blog no administrado por él, en el que se cuelgan sus crónicas. •Winston Estremadoiro, antropólogo, narrador, cronista y periodista beniano que define a su línea editorial como una mirada sardónica al acontecer boliviano. Ácido con los gobernantes bolivianos. •El Forastero de Miguel Esquirol, parte de El Portalvoz, una de las referencias en blogs literarios bolivianos con menos asiduidad últimamente. •Como cronistas y críticos del acontecer cultural paceño destacan: el espacio de relatos Crónicas Urbandinas, con diferentes narraciones y crónicas, principalmente desde La Paz; y Javier Badani con Sueños para atar, editor cultural del diario La Razón. •El seguimiento del acontecer literario boliviano, desde un punto de vista alternativo se puede ver en: Estante Boliviano, literatura boliviana; literatura alternativa en la revista La Mala Palabra; Yerba Mala Cartonera, editorial independiente/alternativa (ver documental) •Para consultar más sobre la coyuntura política y socioeconómica, están los punzantes y controverciales blogs de Humberto Vacaflor y La Bolivia del disenso, opiniones de economía liberal de Mauricio Ríos. •Escritoras bolivianas emergentes (varios blogs): Liliana Collanzi, Giovanna Rivero o Ericka Bruzonic. •En medios masivos de prensa, destacan Facetas Deportivas, muy actualizada sobre noticias deportivas a nivel nacional e internacional; los siempre interesantes y creativos jóvenes de La Ramona de Opinión aunque actualmente sin presencia propia en el ciberespacio, el suplemento Lecturas de Los Tiempos y Tendencias de La Razón. Esto sirve de lista previa para intentar probar los días de campo a la potosina. Si tienes alguna sugerencia para desarrollarla y hacer mis mañanas de domingo en conexión con Bolivia más interesantes, ayúdame.

18 de septiembre de 2010

El Capital Cultural: ¿piedra angular?

Publicado en Los Tiempos y parcialmente en Ateneo Naider. --- Esta semana se publicó en el diario Los Tiempos un artículo de Luís Christian Rivas en el que abordaba la pertinencia del capital humano como factor clave e imprescindible para el buen funcionamiento de las economías. Pero, además de ese factor, necesario para el desarrollo humano, es pertinente señalar la importancia del capital cultural. Economistas como D. Throsby o L.C. Herrero incluyen el concepto de capital cultural dentro de la función de producción de la economía. Entonces, la renta o riqueza de una economía vendría determinada por la tecnología y su relación con los demás inputs de la función de producción. Estos son el capital físico, la fuerza laboral, el capital humano (al que se refería Rivas), el capital natural (un conjunto de recursos libres de la naturaleza, a veces no renovables), el capital social (calidad/cantidad de redes sociales de una sociedad), y la variable que nos ocupa, el capital cultural, que hace referencia a elementos tangibles y físicos, realizados por las personas, presentes o acumulados, que responden a un sentido estético, simbólico e intelectual, y que son susceptibles de depreciación e incluso pérdida. Así, será una necesidad social considerar el capital natural como factor productivo cuando el ser humano se plantea la sostenibilidad ambiental, o considerar el capital social cuando las relaciones entre personas son multidireccionales, en parte por las interconexiones de la red. De la misma forma, la cultura pasa a ser un punto prominente cuando se la considera como una variable cualitativa que trasciende la variable educativa en un contexto de civilización del ocio y globalización. La cultura, además de ser el caramelo de los dirigentes políticos por su elevada rentabilidad de imagen, tiene efectos a corto plazo asociados al consumo, y efectos a largo plazo principalmente relacionados con la revalorización urbanística, con la gobernabilidad, con la educación, con la cohesión social e indirectamente con la ampliación de las capacidades simbólicas del ser humano relacionadas con la motivación o el “querer ser”. Concretando, la cultura estimula el turismo, lo que en la Bolivia rural significa implícitamente la identidad cultural. Estimula la creatividad, que repercute sobre el tejido social y sobre otras ramas de la economía y crea un matiz extra que certifica un plus de calidad a las ciudades. Si Cochabamba apunta a ser el centro de América Latina, como dijo el Presidente Evo esta semana, habrá que atraer y retener a gente formada o lo que Richard Florida llama “clase creativa”. Se puede comenzar impulsando el desarrollo productivo asociado a las industrias culturales, detectando clústeres o sistemas productivos locales. Tenemos los ejemplos del Carnaval de Oruro o Urkupiña y todo el movimiento económico que arrastran. Está ahí toda la base de la potente gastronomía y restauración valluna. Como dato a emular o desarrollar, cito el ejemplo del chef catalán Ferrán Adrià, que este semestre dictará cátedra en Harvard, relacionando su gastronomía e investigaciones con las posibilidades de los investigadores de aquel prestigioso centro universitario, o la combinación estética del afamado grupo de teatro La Fura dels Baus con el chef vasco Andoni L. Aduriz. También se puede intuir una posibilidad alrededor del mundo del cine viendo los últimos años a directores foráneos como Soderberg, Jaoui, Gil o Bollaín, instalando sus platós y sets de producción en territorio boliviano. Este fin de semana precisamente Bollaín ha presentado su film “También la lluvia”, rodada en Cochabamba, en el Festival de Toronto y se espera su estreno comercial para enero. Además está preseleccionada entre las tres finalistas para representar a ese país en los premios Oscar. Las administraciones públicas, Gobierno Central, Prefecturas y Alcaldías, ya tienen una tarea pendiente para llenar los vacíos emocionales y factuales después de tanto festejo y ensoñación. Quizás una de las directrices de las nuevas políticas de desarrollo económico puede apoyarse, como toda gran estructura, en una piedra angular que combine cultura y tecnología. ---- Foto: tomada de la página de Flickr de Sergio Ribero. La chica es una bebida alcoholica de maíz, de frecuente consumo en los valles cochabambinos.

14 de septiembre de 2010

Imaginando los siguientes 200 años

Hoy se celebra el Bicentenario del grito libertario de Cochabamba, Bolivia. Quería unirme a la fiesta con una breve idea, escrita en 200 palabras a partir de una propuesta de la Red 4Ces.

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La libertad real de las personas se alcanza cuando éstas tienen posibilidades plenas de decisión y existen capacidades efectivas de anhelo. Logramos libertad cuando podemos desear. Cuando uno mismo está convencido de que puede. La libertad es correlativa a la capacidad de aspiración y a la posibilidad de acceso. Las desigualdades socioeconómicas ocurren por muchas razones pero una de las más determinantes viene dada por la ausencia de marcos referenciales que permitan establecer objetivos y aspiraciones esperanzadoras. A pesar de las restricciones materiales el espacio imaginativo es infinito y es donde surgen los proyectos de futuro. Allí precisamente tenemos referentes y ejemplos de sobra. 


 Nuestros próceres hace doscientos años, y hoy nuestros artistas, deportistas, agricultores, obreros, empresarios, profesores, intelectuales, gastrónomos, ciudadanos y hermanos, debemos soñar con esas situaciones posibles y contagiarnos mutuamente la “epidemia” de la esperanza. Y claro está, esforzarnos por ello. Si ensayamos ese espacio posible con rigor y atrevimiento, con ingenio y persistencia, fijándonos y potenciando esas ricas características que hay en nuestra tierra -que de ilusión y creatividad sabe mucho- podemos comenzar ahora con un ejercicio, soñando dónde nos gustaría ver a Cochabamba en 200 años y qué debemos aportar cada uno para lograrlo desde hoy.

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 Contexto: El año pasado, el Centro Pedagógico y Cultural Simón I.Patiño, la Alianza Francesa (AF), el Centro Boliviano Americano (CBA), el Instituto Cultural Boliviano Alemán (ICBA), el INIAM-Museo de la UMSS, el proyecto mARTadero y la Fundación Imagen (FI), constituyeron la Red 4Ces, por Circuito de Centros Culturales de Cochabamba, con el objetivo de coordinar actividades, trabajar e impulsar políticas culturales, y emprender proyectos conjuntos de mayor alcance. Para apoyar la celebración del Bicentenario en nuestra ciudad, Cochabamba, la red 4Ces ha decidido emprender un proyecto de publicación que constituiría un mosaico de visiones acerca de la citada conmemoración y sobre nuestro departamento. Dado que se trabaja este año bajo un lema conjunto de “200 años atrás y un paso adelante” y sobre una visión de “Cultura de Futuro”, quiero, en nombre propio, compartir un pequeño ejercicio que 4Ces me sugirió a mí y a otras muchas personas consistente en un breve texto de 200 palabras (exactamente) que refleje el posicionamiento personal, -o la visión, intuición, sugerencia poética, reflexión ciudadana, etc.- ante dicha celebración, teniendo en cuenta los principios de libertad, justicia e independencia buscados entonces, mirados desde el momento actual y –de desearlo- proyectando a futuro alguna intención. De ahí viene mi aporte.

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 Pd: las listas son odiosas porque se suelen quedar cortas. El Concejo Municipal de Cochabamba, mediante Ordenanza, ha destacado a 200 personas/instituciones destacadas por su aporte a la ciudad. En el apartado de deportes, cuando menos, existe una ausencia flagrante que no queiero dejar en el olvido: Niusha Mansilla, una de las 3 más importantes atletas (si no la más) en la historia de Bolivia. Medallista Iberoamericana y Sudamericana, campeona Bolivariana varias veces y recordista nacional todavía. Felicidades a ella también por su importante contribución al deporte boliviano y cochabambino.