24 de octubre de 2010

Tolerancia, Convivencia

Publicado en Los Tiempos hoy domingo. ---- Existen abundantes exposiciones en torno a la Ley Antirracismo como una posible ley mordaza ya que su texto, y posibles efectos sensores, suscitan muchas dudas. Pero además de estos graves hechos, la mentada norma, claramente necesaria en cuanto al tema que aborda, puede mostrar insolvencias en la concepción filosófica, en esencia no constructiva, ya que prescinde de un concepto clave: la tolerancia. El texto legislativo no habla de tolerancia en ningún sitio. No se cita la idea en todo el documento. Se puede entender la tolerancia como concepto fundamental, acuñado por las Naciones Unidas desde 1995, que abarca conocimiento del otro. La ONU la define como “el respeto, la aceptación y el aprecio de la rica diversidad de las culturas de nuestro mundo, de nuestras formas de expresión y medios de ser humanos. La fomentan el conocimiento, la actitud de apertura, la comunicación y la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión… consiste en la armonía en la diferencia. No sólo es un deber moral, sino una exigencia política y jurídica… virtud que hace posible la paz.” A pesar de que el vocablo no es el más dulce, puesto que la convivencia no es necesariamente “soportar”, lo importante es la idea, y el concepto de tolerancia social, del que deviene la convivencia pacífica. La prestigiosa revista Letras Libres, con trabajos de habituales de autores de la talla de Vargas Llosa, Savater o Naim, además de su director, el historiador mexicano Enrique Krauze, presentan este mes una monografía sobre la intolerancia y sus orígenes en México, y que no estaría mal que fuese consultado por el legislador para darse cuenta de su vigencia. Por otra parte, el crítico literario peruano Gustavo Faverón, afincado en EE.UU. también hace eco de la ley boliviana, y un ejercicio mental en el que destaca la importancia de la orientación y el peligro de la censura como herramienta fácil y peligrosa por lo arbitraria, arremete contra ella. Por citar ejemplos, podemos acudir al sencillo caso de una interesante ley antirracismo en materia deportiva en España activa desde 2007, la cual se apoya en el tridente que deviene de combatir el racismo, la violencia, la xenofobia y la intolerancia. El problema de la norma boliviana radica en el núcleo de la ley, que se queda en el primer paso, el punitivo, con una labor falsamente preventiva que abunda en la prevención de la ofensa solamente y no contribuye activamente al logro de ese respeto, aceptación y aprecio que se cita en el texto de Naciones Unidas. Parecería que trata más de un ajuste de cuentas que de la construcción de una sociedad cohesionada, más sorprendentemente cuando viene apoyada por las palabras de censura de obras literarias como Raza de Bronce desde un Ministerio como el de Culturas (del que depende el Viceministerio de Descolonización), que se supone abogado de la convivencia y del intercambio cultural. La convivencia se fomenta con el estímulo de los espacios de debate e intercambio, y qué mejor manera de hacerlo que desarrollando la identidad nacional mediante inversión en el deporte y la cultura, además por supuesto de la educación y orientación. El Martadero o la Escuela Nacional de Teatro/Fundación Hombres Nuevos son ejemplos cabales y más útiles que esconder Raza de Bronce a los chicos en el colegio o censurar telenovelas. ---- Foto: Evo Morales durante su servicio militar, hace muchos años publicada por Interviú.

2 comentarios:

Erick dijo...

La Ley musulmana (si no me equivoco) da como castigo a la mujer que comete adulterio, la muerte (de qué forma? ni describirlo), cuando escuchamos de que una de ellas es sentenciada a dicha pena, pues lo llamamos salvajismo y de lógica, como dices no hay tolerancia. A lo que voy, si no comete adulterio no habrá sentencia asi de fácil.
La Ley Antirracismo que ahora estamos empezando a vivir, tiene sus cosas buenas y otras no, y me quedo con la frase "...y el aprecio de la rica diversidad de las culturas de nuestro mundo, de nuestras formas de expresión y medios de ser humanos." LAS FORMAS DE EXPRESIÓN, que en muchos casos son mas de aprecio que de racismo, ejemplo en un partido de fútbol de nuestro barrio, cuando el moreno (quemado por el sol) falla un gol, qué le gritamos: "negro de ... por tu culpa vamos a perder", pero luego estamos compartiendo unas cervezas y él es el mas buscado. Eso es sólo una forma de expresión, sin racismo ni nada, a diferencia de otras expresiones.
No es nada, sólo mi opinión.
Un gran saludo.

Fadrique Iglesias Mendizábal dijo...

No estoy del todo de acuerdo.... creo que el lenguaje es importante. Hace unos años hubo un caso en España con Aragonés y Titi Henry. Aragonés le llamó negro, cuando hablaba con Reyes. En España nadie se dio cuenta pero en Inglaterra lo tomaron como un acto racista. Por qué hay que referirse a Titi por el color de su piel? detrás de eso hay un poso histórico... entonces deja de ser una frase inocente y se convierte según el contexto, la connotación y el lugar...
es un tema delicado, de todas formas creo que la solución no pasa únicamente por la prensa, creo qeu tiene que ser algo más preventigo. Gracias por venir y disculpa la demora en la respuesta.