5 de enero de 2011

Cochabamba, ¿ciudad de la cultura?

Publicado en Los Tiempos. ---- El hecho de que en el Valle hayan nacido muchos de los intelectuales de Bolivia no es garantía de continuidad. Asimismo, es difícil, por no decir imposible, atribuir la aparición de nuevas figuras del panorama artístico e intelectual como Hasbún, De la Torre, Rada, Alarcón o Dorado a los esfuerzos de las entidades culturales locales públicas. Esta semana ha salido un reportaje en Los Tiempos acerca de las falencias culturales de Cochabamba, que no sorprende a nadie. La ayuda de los entes públicos parece estar aletargada.

Uno de los principales espacios dedicados a la cultura, el teatro Achá, lleva años diezmado y dejándose llevar por la corriente de las aguas de la presión de funcionarios ediles ajenos a la especialidad técnica. Se ha vuelto más o menos una peña folclórica (que no se molesten los excelentes folcloristas) que organiza eventos sin ningún horizonte curatorial, y en ausencia total de criterios estéticos y formales coherentes.

Además, en estos tiempos no tener página web es el equivalente a no existir; ¿problema de costo? Hay espacios en la red gratuitos; ¿ineficacia? Se puede entender que a las personas de la tercera edad no se les persuade a través de Internet, pero a los menores de 30 años sin redes sociales y páginas de Internet resulta casi imposible persuadirlos; ¿estrategia del boca-oreja? Teoría que se desmonta al notar que las iniciativas municipales no están gestionadas por artistas (que tampoco es lo óptimo) sino por burócratas que difícilmente tienen poder de persuasión en el gran público, entre otras cosas porque no suelen ser emprendedores; ¿negligencia o desinterés? Quizás ambas. Por ejemplo, en el apartado cultural de la web de la Alcaldía, la última actualización que aparece es de mayo de 2010 y hace referencia al concurso nacional de artes plásticas. En dicha página web no existen referencias a espacios municipales generadores de cultura como la Casa de la Cultura, la Casona Santiváñez o el Achá.

Estos espacios no han hecho una sola alianza estratégica, bien porque el corsé administrativo no lo permite –en cuyo caso se pueden reformar las estructuras creando fundaciones mixtas público-privadas– o por apatía. Las alianzas estratégicas podrían comprender patrocinios, coinvestigaciones, cesión de espacios, alianzas entre distintos rubros (arte + tecnología, gastronomía + literatura, música + diseño o cualquier otra permutación entre ramas artísticas y empresariales).

La interesante iniciativa del Fondo de la Comunidad, Cochabamba Ciudad del Conocimiento, difícilmente podrá generar un desarrollo intelectual si la Municipalidad y la Gobernación no apoyan con un verdadero desarrollo cultural e intelectual. Una ciudad se hace atractiva a pensadores, investigadores, creadores, artistas, emprendedores y empresarios a medida que ésta tenga un ambiente creativo activo en diversas ramas y cuando está abierta a la experimentación. No es una exigencia fatua la creación de laboratorios creativos, residencias de artistas o “hubs” de emprendedores si las instituciones más básicas no están activas. Los “hubs” son nuevas iniciativas que tratan de generar encuentro entre personas del mismo rubro, crear foros de intercambio de ideas, lugares para tratar negocios o para desarrollar ideas en conexión permanente con otros espacios similares entre emprendedores.

Si la Administración Pública no puede potenciar la cultura con producción propia en Cochabamba por incapacidad técnica, debería por lo menos, en su función tuitiva, estimular/viabilizar los emprendimientos privados, ya sean del mARTadero, de las OTB, de centros educativos o de otras iniciativas que aporten al desarrollo cultural con la transferencia de recursos financieros por proyectos, con el diseño conjunto de políticas o con la cesión de espacios.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Y ni te imaginas el costo (aprox 40.000Bs) que tiene para la ciudadania la "consultoria" que realizo la pagina web de la alcaldia, llena de falencias y falta de informacion relevante

Fadrique Iglesias Mendizábal dijo...

Muchas gracias por el aporte. No tenía el dato pero es fácil imaginárselo. En España también se van caudales importantes de dinero en "consultorías" que se van subcontratando hasta llegar a un becario o chico en prácticas que las diseña.
En fin, herencia latina nomás, pero a veces ya huele el muerto.
Saludos