19 de noviembre de 2011

El entrenador mediático



Publicado en Los Tiempos. Imagen de Eduardo Arroyo sobre Jose Mourinho, tomada de El Pais.

     Los grandes líderes mundiales de masas ahora deben compartir su título honorífico con una vasta amplitud y diversidad de notables, en un abanico de campos políticos, religiosos, económicos, artísticos y deportivos. A la vez, los espacios en que las nuevas generaciones de directivos de empresa, de funcionarios y de obreros se educan, ya no son coto cerrado al mundo de los negocios, hoy refrendado por la huella de Steve Jobs.

Un nuevo actor mediático, que a veces hasta ejerce como líder espiritual, está en emergencia: el entrenador de fútbol o DT, extendiéndose a otros deportes e incluso contextos sociales su influencia, inclusive a costa de que los mismos deportistas cedan protagonismo en grandes proporciones. Cada vez se tiene más acceso a más ligas deportivas, pero el consumidor tiene menos tiempo para abarcarlas, lo que hace que el fútbol no solamente sea un ejercicio estético para el espectador sino también un acto de fe, a través de la lectura de las crónicas que intentan decrbirlo.

Es imposible negar la influencia ejercida en los últimos años por el portugués José Mourinho, entrenador del Real Madrid (también modelo de Adidas), y el español Josep Guardiola, por citar a los dos entrenadores más mediáticos, que en su camino hacia el cetro del fútbol mundial, han concentrado la mayor cantidad de miradas, odios, amores, miedos y pasiones. Han encarnado eso que los norteamericanos tanto explotan: los “role models”, solo que en su versión adulta y posmoderna, actualizada para quienes crecimos admirando a futbolistas, y que ahora por su juventud (y nuestra vejez) –y en algunos casos apariencia- ya no ayudan a identificarnos totalmente.

Algunos de los entrenadores de fútbol más relevantes del mundo en los últimos tiempos como Del Bosque, Villas-Boas, Löw, Ferguson, Mancini, Wenger o Tabárez, se han convertido en verdaderos modelos de dirección estratégica, impregnando con sus manías e ideas el estilo de quienes toman decisiones.  Esta tendencia comenzó con múltiples estilos. El papel de guía intelectual lo asumió Menotti después de ser campeón del mundo en los años 70, el de tecnócrata sazonado con esa viveza criolla Bilardo, el de elegante gentleman Cruiff, el políticamente correcto con lenguaje edulcorado fue Valdano, el ordenado general de ejército Capello, el psicólogo Azkargorta, el aplicado Beckembauer, el lenguaraz Baldivieso, y así a gusto del opinante.

En España las conferencias que el entrenador de básquet, Pepu Hernandez daba tras haber quedado campeón de Europa se pagaban por miles de euros. Igualmente las del mencionado ex campeón del mundo de fútbol argentino, Jorge Valdano, quien ascendió al Olimpo intelectual al escribir en la prestigiosa publicación de filosofía fundada por Ortega y Gasset, Revista de Occidente, con un artículo sobre las bondades intimidatorias del estadio Santiago Bernabeu, titulado “Miedo Escénico”. Las conferencias de Valdano se cotizan en todo el mundo e inclusive visitó Santa Cruz de la Sierra hace unos meses invitado por la CAINCO.

El tema no pasaría de ser una trivialidad sin importancia en caso de que la repercusión mediática y su influencia no fuese tan importante en las sociedades hispanas, mayoritariamente jóvenes y amantes del fútbol. Dentro de unas semanas se sabrá cuál es el mejor entrenador del mundo según la FIFA, algunos de los finalistas son los aludidos Del Bosque, Guardiola y el vigente poseedor del cetro, Mourinho. Hasta Julio Iglesias ha hablado. Hagan sus apuestas.

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