12 de julio de 2012

Klaus Barbie, a 25 años de su histórico juicio


Publicado en el diario Los Tiempos.

    El 4 de julio se han conmemorado 25 años de uno de los más grandes, simbólicos y mediáticos juicios celebrados en Francia el siglo pasado. Nada menos que el de un conocido de los cuarteles bolivianos: el exjefe de la Gestapo en la ciudad francesa de Lyon, Klaus Barbie.

El caso Barbie, más allá de lo jurídico, ha despertado durante años el interés internacional, ya que a diferencia de otros nazis que sobrevivieron a los juicios de Núremberg y trataron de retirarse al anonimato, éste buscó repetir sus anhelos en otro continente, concretamente en la “lejana” tierra boliviana, y no lo hizo de manera esporádica, sino que lo intentó con diferentes Gobiernos golpistas como los de los expresidentes Barrientos, Banzer, Pereda, Padilla, García Meza y Vildoso. Pocos protagonistas de la Segunda Guerra Mundial y del Holocausto Judío, después de haber cometido sus crímenes continuaron caminando tranquilos por las calles, asistiendo a reuniones pro-fascistas –llegó a relacionarse activamente con la Liga Anticomunista a fines de los años 70–, y menos todavía continuaron involucrados en el negocio de armamento.

Barbie se valió del mito y aura del militar sanguinario que le envolvía y que además portaba orgulloso, forjado durante su colaboración con el régimen de Hitler. Su acción fue secundaria, al ser el jefe de la Gestapo en la ciudad francesa ocupada de Lyon, pero violenta en niveles indefinibles. Se le ha responsabilizado por la muerte de más de 4.000 personas, entre ellas un grupo de 43 niños judíos de la aldea francesa de Izieu, precisamente por lo que se le ha condenado por Crímenes contra la Humanidad.

Fue conocido por sus métodos de tortura y por haber sido un brillante espía, capaz de infiltrarse en diferentes estamentos, grupos de poder y servicios secretos de países como Alemania (antes y después de la II Guerra Mundial), Estados Unidos y Bolivia.

Klaus Altmann, apellido falso con el que se lo conocía en Bolivia, capitalizó su cartera de contactos, vendiendo armamento austriaco, en relación directa e indirecta con otros nazis que vivían desperdigados por España, Bélgica, Argentina, Perú, Ecuador, Chile, Argentina y Brasil, entre quienes figuraban apellidos conocidos como los de Skorzeny, Rudel, Rauff y los hermanos Sassen.

Ha pasado un cuarto de siglo del juicio que le condenó a cadena perpetua y que logró mantener privada su libertad hasta el día de su muerte en 1991. Aquel dictamen llegó a causar gran conmoción en los medios de prensa más importantes del mundo. El equipo de defensa del nazi estuvo constituido por el famoso jurista Jacques Vergès (defensor de una pléyade de terroristas y criminales de guerra) y por el abogado boliviano Raúl Jiménez Sanjinés, presuntamente patrocinados a su vez por el magnate antisemita François Genoud.

Medios como el New York Times, New Yorker, Time, Newsweek, El País, Le Monde han dedicado amplios reportajes, inclusive en los últimos años, siendo el periodista boliviano Peter Mcfarren uno de los más activos investigadores en la materia, siendo incluso arrestado por mandato del propio Barbie en 1981. Gracias a sus reportajes, fue contactado para colaborar en cine y televisión con los documentales Hotel Terminus (ganador del Oscar a mejor documental en 1988) y My Enemy´s Enemy (del también oscarizado realizador K. McDonald) además proyectos del History Channel, la Televisión Francesa y la Canadiense.

Con parte de la historia aún en proceso de sedimentación definitiva, McFarren y quien firma este artículo preparan un trabajo de investigación sobre la vida del mencionado agente alemán, que comprende más de 90 cartas personales escritas por Barbie a su mejor amigo en Bolivia, documentos desclasificados, 360 citas bibliográficas y más de 100 fotos personales que darán pistas sobre algunos hechos que un cuarto de siglo después siguen siendo parte de un borroso y oscuro episodio de la historia boliviana y mundial, uniéndose este material a los tres escasos y discontinuados trabajos previos publicados en castellano por los periodistas De Hoyos, Sánchez y Soria Galvarro en los años 80.

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